mito violador

Una mujer observa a través de la ventana de su vivienda, en una imagen de archivo. EFE/Brais Lorenzo

Cae el mito del violador encapuchado: suele actuar en casas y conocer a la víctima

EFE | Madrid - 15 diciembre, 2021

El mito del violador desconocido, que ataca violentamente en la noche, en un lugar aislado y por sorpresa se desmorona. Un equipo de investigadoras ha comprobado que en España los agresores suelen conocer a la víctima y que, de hecho, la mayor parte de estas violaciones sexuales se producen en viviendas, independientemente de la hora.

Es una de las principales conclusiones del informe que este 14 de diciembre ha presentado el grupo de docentes e investigadoras SEXVIOL. Las integrantes, que pertenecen a cuatro universidades públicas españolas (Complutense, Universidad de Jaén, Carlos III y Universidad de Valencia), decidieron unirse y tejer una red feminista para estudiar la violencia sexual tras conocer el caso de la Manada, la violación grupal ocurrida durante los Sanfermines de 2016.

178 sentencias analizadas

El estudio ha analizado 178 sentencias sobre agresiones sexuales dictadas por la Audiencia Provincial de Madrid entre 2016 y 2018. Las conclusiones son claras: la violencia sexual no ha dejado de aumentar desde que se disponen de estadísticas oficiales en España.

Según los datos del Ministerio del Interior, en 1989 se registraron 5.770 denuncias. En 2018 llegaron hasta las 13.782, el 80 % de ellas relativas a agresiones y abusos sexuales.

Ahora bien, las propias investigadoras destacan la imposibilidad de conocer la incidencia real de este fenómeno, ya que muchas de las potenciales denuncias por violencia sexual no se llevan a cabo. La proporción es muy baja: se estima que, de cada cien agresiones, solo se denuncian doce. 

Del análisis de estas resoluciones también se concluye que, en más del 80% de los casos de agresión sexual existía una relación previa entre la víctima y el victimario. En el 17,4% de los casos, se trataba de un vínculo muy cercano, de pareja o ex-pareja.

La importancia de acabar con los mitos

En ese sentido, la profesora de Sociología de la Universidad de Jaén Carmen Ruiz destaca la importancia de superar los mitos y el «relato único de la violencia sexual», que provoca no solo que las víctimas se adapten a él para ser creídas que provoca que las víctimas se adapten a él para ser creídas; también que muchas no denuncien, ante el temor de que no se las crea porque su experiencia no encaja con el relato.

Por su parte, la doctora en Sociología Esmeralda Ballesteros se muestra tajante: «Es muy fácil violar». 

La investigación destaca que el agresor sexual no responde a un patrón antisocial o patológico: de hecho, más del 70% de los agresores no tenía antecedentes penales de ningún tipo. En el 4,6 % de las sentencias las víctimas presentaron lesiones graves o mortales y, en alrededor de la mitad de los casos, leves. En el 35,5% de los casos no se identificaron lesiones.

Las viviendas, los espacios más comunes

En lo que respecta a los lugares en los que se suelen cometer estas agresiones sexuales, el más habitual es la vivienda (60,1 %), seguido por el espacio público (20,2 %). Con este estudio, también se rompe el mito del peligro extremo de la noche: el 54,8 % de las agresiones tuvieron lugar de noche, pero el 45,2 % durante el día.

Las agresiones sexuales en grupo suelen ser más mediáticas, pero tan solo suponen el 2,8% de la muestra analizada. Según los datos de interior, suben hasta convertirse en el 4,4% de las denuncias.

Los datos estiman que tan solo se conocen entre el 10 y el 20% de las agresiones sexuales. De cada cien denuncias, tan solo trece acaban en proceso de enjuiciamiento y tan solo ocho acaban con sanción penal, según los datos del portal de criminalidad, de la Fiscalía Provincial de Madrid y de las sentencias de la Audiencia Provincial.