Uge Sangil

La presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Uge Sangil. Foto: EFE/ Juan Carlos Hidalgo

Uge Sangil: Quienes pactan con la ultraderecha se convierten en cómplices del odio

Noelia López | Madrid - 29 junio, 2021

La presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Uge Sangil, celebra que el anteproyecto de la ley trans llegue este martes 29 de junio al Consejo de Ministros, aunque reconoce que todavía faltan elementos que los colectivos trans consideran importantes.

Así lo ha explicado Sangil durante una entrevista con Efe con motivo del Día Internacional del Orgullo, fecha en la que admite que ella no se toma a broma discursos como el de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien en su investidura se abrió a revisar las leyes LGTBI, una petición de Vox.

«No puede caer en el chantaje por un voto o por varios votos; no debe caer en el chantaje a costa de los derechos de la ciudadanía, en este caso de la ciudadanía de Madrid, de las personas LGTBI«, subraya esta canaria que accedió a la presidencia de la federación en 2018.

Aceptar el chantaje de la ultraderecha es ser «complices del odio»

A su juicio, quienes aceptan el chantaje de la ultraderecha -y recuerda también el Gobierno de Murcia y al llamado pin parental- se convierten en «cómplices del odio». «Son cómplices de que tengamos miedo de caminar por las calles de Madrid. No es cierto que Madrid sea más libre«, afirma.

No cree sin embargo que ese odio se abra camino en la capital, una ciudad «abierta, respetuosa, que convive con el Orgullo con alegría, que lo espera», destaca.

Las banderas arcoíris engalanan ya el barrio de Chueca y, tras la edición virtual del año pasado debido a la pandemia, el próximo sábado 3 volverá a las calles de la capital la marcha del Orgullo, aunque con mascarillas y distancias y sin las tradicionales carrozas.

«Este año vamos a hacer un Orgullo muy reivindicativo, muy político, muy de la calle», explica la presidenta de la FELGTB, que espera a miles de personas en la manifestación y repasa los partidos que les han confirmado ya su asistencia: «El PP no, seguro, y Vox tampoco. Pero el resto creo que están ahí».

Ley trans, el primer paso

Uge Sangil lleva meses negociando con distintos departamentos del Gobierno la ley trans, una iniciativa que corrió peligro después de que Igualdad presentara un ambicioso anteproyecto y que la Vicepresidencia Primera pusiera objeciones a varios de sus ejes.

Finalmente, como reclaman las personas trans y proponía Igualdad, se podrá cambiar el sexo en el registro sin necesidad de testigos ni de informes médicos, la llamada autodeterminación de género. La edad mínima para poder hacerlo serán los 14 años, dos más de lo que planteaba el primer borrador.

«Tenemos que estar satisfechos de haber desbloqueado la ley, que llegue al Consejo de ministros y de ministras. Es un primer paso», recalca Sangil, quien aún confía en que la norma se «enriquezca» en el trámite parlamentario porque faltan elementos que los colectivos trans consideran importantes.

La autodeterminación de género era para ellos una cuestión clave y Sangil lamenta que grupos de izquierdas y feministas, en los que se ha enmarcado, por ejemplo, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, se hayan opuesto a ese principio.

«Falta empatía» hacia las personas trans

A su juicio, «ha habido y hay falta de empatía, de mirar a las personas trans, de mirarnos, de entendernos y de escucharnos».

En las últimas reuniones con el Ministerio de Justicia y en la Moncloa, ella contó su testimonio como trans y personas presentes en esos encuentros le han indicado que sus palabras facilitaron el desbloqueo de la autodeterminación de género en la norma.

Vieron que era posible cambiar el sexo registral «sin testigos y sin documentación ninguna, salvo mi propia voluntad, porque es un hecho subjetivo, nadie lo puede atestiguar, nadie lo puede defender salvo yo», subraya.

La FELGT estará vigilante durante la tramitación de la ley para que se avance y no se den pasos atrás y, al tiempo, hará pedagogía con la ciudadanía, algo que sigue siendo muy necesario, reconoce Sangil.

Educación en las escuelas y fuera de ellas

Educadora social, Uge Sangil repite con insistencia la palabra pedagogía y subraya la necesidad de trabajar en la diversidad sexual en todos los ámbitos, en la educación formal, pero también en la no formal, en las familias, las empresas, en el deporte.

«Desde mi experiencia personal, y te lo puede decir cualquier persona LGTBI, si yo hubiera tenido una educación afectivo sexual en la escuela, seguramente no hubiera sufrido homofobia, seguramente me hubiera empoderado», apunta.

Educar en la diversidad sexual fomenta el respeto hacia el otro, al que tiene una orientación sexual que no es la mayoritaria, y facilita la creación de espacios seguros en las escuelas, destaca recordando que ser o parecer LGTBI sigue siendo una de las principales causas de acoso escolar.