Primera ministra Túnez

El presidente tunecino, Kais Said, nombró este miércoles como primera ministra a Najla Bouden Romdhane, que se convierte en la primera mujer en ocupar este cargo -vacante desde hacía dos meses- en la historia del país. EFE/EPA/PRESIDENCY OF TUNISIA HANDOUT

Najla Bouden Romdhane, primera mujer al frente del Gobierno de Túnez

EFE | Túnez - 30 septiembre, 2021

La alta funcionaria del Departamento de Educación Superior e Investigación Científica, Najla Bouden Romdhane, ha sido nombrada como primera ministra de Túnez por el presidente tunecino, Kais Said.

Romdhane, quien es geóloga de formación, se convierte en la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del país.

En un comunicado de la Presidencia, el mandatario ha declarado que su decisión se enmarca dentro de las medidas excepcionales anunciadas el pasado 22 de septiembre, que incluyen la suspensión de la casi totalidad de la Constitución de 2014 y, por lo tanto, se arroga el poder legislativo y ejecutivo.

La nueva ministra de Túnez será la encargada de formar un nuevo Gobierno «lo antes posible», señala el comunicado.

La primera ministra trabajó por la educación en Túnez

Romdhane, de 63 años, ocupaba el puesto de directora general del proyecto «Promesa», con el objetivo de modernizar la educación superior, y una década antes fue nombrada directora general encargada de la calidad de dicho ministerio.

Además, en 2015 trabajó como responsable del gabinete del ministro de Educación.

La clase política, la sociedad civil y la comunidad internacional han denunciado el peligro que supone el poder absoluto del presidente desde que el pasado 25 de julio destituyera al primer ministro, suspendiera la Asamblea y la inmunidad parlamentaria de sus 217 miembros.

En el poder desde finales de 2019, Said decretó el Estado de excepción de manera indefinida y se atribuyó plenos poderes invocando la aplicación del artículo 80 de la Constitución, que le permite asumir poderes excepcionales en caso de «amenaza» para el país.

La iniciativa, calificada por la mayoría de formaciones como «golpe de Estado» mientras que otras consideran que se trata de una «rectificación» de la revolución de 2011 que puso fin a las dos décadas de dictadura de Zine El Abidine Ben Ali.