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Thelma Fardin: "Los movimientos feministas son la mayor barrera de resistencia"

Laura Guarinoni | Buenos Aires - 25 junio, 2025

La actriz argentina Thelma Fardin, quien denunció al actor Juan Darthés por violación y logró que fuera condenado a seis años de prisión en Brasil, ha explicado a Efeminista cómo fue el proceso hasta obtener un fallo histórico que sienta un precedente legal para toda la región, reflexiona sobre los retroceso en las políticas de género y vaciamiento institucional en Argentina desde que Javier Milei llegó a la Presidencia, en diciembre de 2023, y habla sobre el rol de los movimientos feministas.

"Los movimientos feministas son la mayor barrera de resistencia a sistemas que quieren atropellar y avasallar los derechos individuales de las personas, porque el feminismo plantea la salida de manera colectiva", afirma a Efeminista, con motivo también de la presentación de su video podcast Justas, una colaboración entre la Fundación Thelma Fardin y la ONG Equality Now.

Fue en Nicaragua donde la actriz fue violada en 2009 por su entonces compañero de reparto en una obra de teatro, Juan Darthés, de nacionalidad brasileña. Ella tenía entonces 16 años y él, 46.  El 12 de mayo de 2023, la Justicia brasileña dictó sentencia en primera instancia con absolución de Darthés al fundamentarse en el beneficio de la duda y en la prescripción del delito de abuso sexual denunciado por Thelma Fardin, quien presentó un recurso y llegó hasta el Parlamento Europeo para dar a conocer su caso a nivel mundial.

La Justicia de ese país dio marcha atrás el 10 de junio de 2024, al reconocer la validez de las pruebas y testimonios presentados, tras apoyarse en estándares y principios internacionales para emitir una condena a seis años de prisión. Darthés, en esta ocasión, fue quien recurrió.

En marzo de 2025, con el voto favorable de cinco jueces, el Tribunal Regional Federal de Sao Paulo ratificó la sentencia de condena en un caso considerado clave para los derechos de las mujeres de Latinoamérica.

Fotografía del 17 de junio de 2025 de la actriz y activista argentina Thelma Fardín hablando durante una entrevista con EFE, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Pablo Barrera

La condena histórica por el caso de Thelma Fardin

P.- ¿Cómo vivió la condena judicial a Darthés en Brasil tras tantos años en busca de justicia?

R.- Fue un proceso larguísimo, atravesado por muchas dificultades. Es muy sorprendente cuando la Justicia falla con perspectiva de género, cuando no reproduce estereotipos. Para mí era casi imposible porque, cuando lees las estadísticas en América Latina, el 99 % de los casos de abuso sexual no llegan a una condena.

Fue muy reconfortante escuchar que tres jueces decían en segunda instancia que la prueba era suficiente. Lo más fuerte fue ver que la Justicia escuchaba, que la Justicia fallaba con perspectiva de género y que valía la pena todo el trabajo hecho, toda la fuerza puesta, toda la dedicación y toda la entrega a lo que lleva hacer un proceso judicial, que además recorrió tres países (Nicaragua, Argentina y Brasil).

Viajé a Brasil, vi a los jueces en vivo fallando. Uno cambió el fallo, después de leer el expediente. Ese día todavía no tenía tomada su decisión. En medio de la audiencia, dijo: "este es el caso más difícil que me toca juzgar", porque en la Justicia federal no están acostumbrados a casos de violencia sexual.

P.- ¿Cómo impacta esta sentencia a nivel regional y mundial, más allá de su historia personal?

R.- Me lo dicen abogadas, juezas, mujeres que trabajan en el sistema judicial: esto deja un precedente. El caso recorrió tres países y muestra lo necesario que es que el derecho internacional se aplique con fuerza, especialmente cuando los abusadores cruzan fronteras. También me emociona pensar que esta jurisprudencia puede abrir camino para otras sobrevivientes.

Sin embargo, es muy difícil todavía acceder a la Justicia, incluso desde el punto más primario, que es el lenguaje con el que la Justicia se comunica con quién va a hacer una denuncia, es muy técnico y aleja a la gente porque no tenés porqué saber de terminología jurídica. Lamentablemente nos sorprendemos cuando las cosas salen bien porque la Justicia, cuando vas a las estadísticas, muestra que las condenas son pocas.

P.- Se suele pedir a las víctimas de violencia que denuncien pero los procesos son difíciles y no siempre satisfactorios. ¿Qué les diría a quienes dudan en acudir a la justicia?

R.- Es muy difícil decirles a las sobrevivientes de violencia sexual que atraviesen el sistema de Justicia de una manera ligera, liviana, con el que mucha gente, desde una ignorancia muy profunda de lo que eso significa, dice: “Anda la justicia”. Eso es algo que yo no me atrevería jamás a hacer porque sé lo que es en carne propia. Sirve recorrer el sistema de Justicia si pensás que en ese recorrido podés encontrar tu reparación, incluso en esa lucha porque te escuchen. Si vas esperando que un juez falle y esa sea la reparación es muy difícil.

Una psicóloga de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) de Buenos Aires dijo en una de las entrevistas para Justas: "A las personas que denuncian violencia sexual se les pregunta por qué no hicieron algo para evitarlo, para evitar ser víctimas de ese delito, pero si vos renuncias que te robaron el auto, no te van a decir ´cómo no hiciste nada para evitarlo’".

Creadora del video podcast Justas

P.- ¿Cómo surge la Fundación Thelma Fardin y el video podcast Justas?

Desde el primer día que hablé públicamente (sobre su caso de violencia sexual), me empezaron a llegar cientos de mensajes. Mujeres contándome sus historias, pidiéndome ayuda. Me di cuenta de que hacía falta una estructura que pudiera acompañar, no solo desde lo legal, sino desde lo psicológico, lo comunicacional, lo humano. De ahí nace la fundación, y el video podcast busca traducir el lenguaje técnico de la justicia, acercar herramientas y mostrar que hay fallos posibles con perspectiva de género.

Fotografía del 17 de junio de 2025 de la actriz y activista argentina Thelma Fardín hablando durante una entrevista con EFE, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Pablo Barrera

P.- ¿Cuál es la situación de los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBIQ+ en la Argentina de Javier Milei?

R.- Hoy estamos en una situación de total vulnerabilidad. Tenemos un ministro de Justicia (Mariano Cuneo Libarona) que, orgulloso, tuitea "desmantelamos 13 programas ideológicos". Él le dice "programas ideológicos", por ejemplo, al programa de atención a víctimas en situación de violencia grave y urgente. Eso no es ideológico porque la violencia no va a preguntarle a esa mujer a quién votó, ni qué ideología tiene.

Es cierto que muchas de las herramientas que teníamos no eran suficientes, pero estaban en proceso de desarrollo y sobre eso se podía decir: “acá hay que mejorar”, “esto hay que modificarlo”. No las reemplazan tampoco por otros programas que sirven y que funcionan. A mi me parece que estamos en una situación muy grave que lleva al silencio, porque todas esas mujeres dicen ahora: ¿A dónde voy?

P.- ¿Cómo enfrenta la violencia en las redes sociales?

R.- Sufrimos amenazas orquestadas, campañas sistemáticas. Luciana Peker, que me acompañó desde el primer momento, se tuvo que ir a vivir a España por eso. Yo siento que mi visibilidad me protege un poco, pero no deja de ser preocupante. Sacaron nueve líneas telefónicas a mi nombre desde las que me amenazaban a mí misma y a Luciana. Una de las personas que estaba detrás de eso vivía en un edificio de la Fuerza Aérea, y ni siquiera se investigó a fondo.

"El movimiento feminista hoy es la mayor fuerza de resistencia frente a un sistema que quiere borrar derechos"

P.- En un contexto de retroceso cómo el que describe, ¿qué rol cumple hoy el feminismo?

R .-El movimiento feminista hoy es la mayor fuerza de resistencia frente a un sistema que quiere borrar derechos. En un mundo donde el odio moviliza más que el amor o la empatía, donde el individualismo crece, el feminismo insiste en lo colectivo. Nosotras no queremos construir una sociedad mejor, más justa, más libre en colectivo. Estamos viendo el backlash, un retroceso muy fuerte a un avance que se dió en Argentina en 2018.

P.- ¿Sigue creyendo que una transformación social es posible?

R .- Sí, aunque sea difícil. Me aferro a que nadie quiere que sus hijas o hijos vivan violencia. Y si eso es cierto, entonces hay esperanza. Nos toca seguir trabajando, porque no podemos permitir que el retroceso se vuelva norma. Yo no elegí ser referente, pero acepto esa responsabilidad porque el silencio no es opción.