teatro desigualdad de género

Fotografía de la obra Perra de Nadie, parte del Festival Territorio Violeta de este año. Foto: Territorio Violeta

El teatro también se pone gafas moradas para interpretar la realidad

Cristina Bazán | Madrid - 12 agosto, 2019

En los últimos años, los escenarios españoles se han convertido no solo en una plataforma de denuncia contra la desigualdad de género sino en una herramienta en la que se destacan historias de mujeres protagonistas que han sido olvidadas a lo largo de la historia.

Violencia machista, imposición de roles de género y discriminación sexual, son algunos de los temas que se han abordado y que no son más que un «reflejo de la realidad» que también se vive de cerca en el mundo del arte.

«Siempre hemos visto que el hombre es el protagonista de la historia y las mujeres giran a su alrededor«, asegura la actriz Rosa Merás, quién junto a Silvia Pereira organizan un festival que busca visibilizar los avances en igualdad que se realizan en las artes escénicas españolas.

Espectáculos igualitarios

El Festival Territorio Violeta nació el año pasado y se ha desarrollado como una apuesta que busca poner el foco en «el recorrido que la sociedad y en concreto, las artes escénicas, hacen en favor de la igualdad».

Según Pereira, se percataron que el discurso que existía en el teatro y en la danza «era anticuado», pero que la puesta en escena de la obras era tan impecable e impresionante que le impedía al público captar los micromachismos interiorizados en las historias. «Los mensajes no trascienden y muchas obras eran machistas, pero el público salía aplaudiendo porque no se daba cuenta», asegura.

Sin embargo, hay otros montajes que sí se ha preocupado por llevar a la equidad de género más allá del discurso y lo ponen en práctica. Eso es lo que buscan premiar por medio del festival.

«Queremos poner el foco en lo que hay. No solo se premia la denuncia, que está muy bien, sino aquellas obras en las que el reparto y la producción es equitativa y las que implícitamente tienen mensajes de equidad sin la necesidad de que el tema que aborden se refiera a la desigualdad de género», cuenta la gestora cultural.

La elección se hace por medio de un trabajo de campo de las organizadoras. Ambas deciden a qué festival asisten e invitan a las obras elegidas a participar por los reconocimientos. Después, un jurado conformado por ellas y otras dos personas independientes eligen a los ganadores. Esos proyectos pasan a ser parte del catálogo que se presenta en festival Territorio Violeta que se realizará este año del 18 de octubre al 29 de noviembre en Alcalá de Henares (Madrid) .

«El arte es el reflejo de la realidad»

Para Rosa Merás el techo de cristal también está presente en el teatro y en el arte en general. «Las mujeres estamos peleando todo el tiempo por espacios», «aunque se están haciendo cosas aún hay mucho más por hacer», valora la actriz.

Merás sostiene que esta desigualdad social se vive también en el arte porque es «el reflejo de la realidad». «Si ves las cifras del informe de Clásicas y Modernas solo el 23 % de las obras son dirigidas por mujeres», señala.

Ambas mencionan que este proyecto ha permitido además que muchos directoras y directores de teatro o danza analicen si sus obras cumplen parámetros de equidad o si la trama que se aborda tiene o no tintes machistas.

Ser parte de Territorio Violeta hace que los montajes sean parte de un catálogo que recorre todo el país. Ya hay 20 municipios adheridos al compromiso de presentar las 15 obras que son parte del festival. 

El próximo año participarán en un evento en Portugal y próximamente esperan llegar a Latinoamérica, en donde, creen, es aún más necesario llegar con el mensaje de igualdad en las artes escénicas.

Obras de teatro que cuestionan la desigualdad

En enero de 2019, la obra «Jauría», basada en el caso de La Manada, de las Fiestas de San Fermín de 2018,  y dirigida por Miguel del Arco,  puso sobre la mesa la revictimización que sufrió la joven durante la etapa de investigación. «Un juicio en el que la denunciante es obligada a dar más detalles de su intimidad personal que los denunciados. Un caso que remueve de nuevo el concepto de masculinidad y su relación con el sexo de nuestra sociedad. Un juicio que marca un antes y un después», como recuerdan en su web los productores de la obra que fue estrenada en el Teatro Kamikaze de Madrid con enorme éxito.

Al igual que «Jauría», los montajes «Tres canciones de amor: acabar con los estereotipos románticos»,  y «Mulïer» intentan tumbar patrones establecidos a lo largo de la historia.

En «Mulïer» las mujeres son el punto de partida. «Este espectáculo es un homenaje a todas las mujeres que durante siglos y siglos de opresión han luchado y siguen luchando para mantener vivo su yo salvaje, y que reclaman su derecho de bailar y correr libremente por nuestra sociedad». Esta puesta en escena es parte de las reconocidas por Territorio Violeta.