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Fotografía de archivo de dos mujeres caminando por una calle en Kandahar, Afganistán, el 27 de febrero de 2025. EFE/Qudratullah Razwan.

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La Corte Penal Internacional respalda la orden de detención de dos líderes talibanes por persecución de género

EFE | La Haya - 22 julio, 2025

La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido dos órdenes de arresto, una contra el líder supremo de los talibanes, Haibatullah Akhundzada, y otra contra el presidente de la Corte Suprema, Abdul Hakim Haqqani, por persecución por motivos de género en Afganistán.

El tribunal ha ordenado la detención de ambos líderes, que han ejercido autoridad de facto al menos desde el 15 de agosto de 2021.

En este sentido, consideran que han cometido, "al ordenar, inducir o solicitar”, crímenes de lesa humanidad y persecución por motivos de género contra niñas, mujeres y otras personas “que no se ajustan a la política talibán sobre género, identidad o expresión de género”.

También son víctimas de la persecución por parte de los talibanes los individuos percibidos como opositores a estas políticas, "incluso de forma pasiva o por omisión", lo que incluye a quienes fueron descritos como “aliados de niñas y mujeres”, vistos por los talibanes como "opositores políticos".

Privación de derechos y ataques contra niñas y mujeres

Aunque el fiscal de la CPI, Karim Khan, había solicitado la aprobación de estas órdenes de detención el pasado enero, los jueces no las han respaldado formalmente hasta ahora, tras meses analizando las evidencias presentadas por la fiscalía.

“Los talibanes han implementado una política de gobierno que ha resultado en graves violaciones de los derechos y libertades fundamentales de la población civil afgana, en relación con actos de asesinato, encarcelamiento, tortura, violación y desapariciones forzadas. Si bien los talibanes han impuesto ciertas reglas y prohibiciones a toda la población, han dirigido sus ataques en concreto contra niñas y mujeres por razón de su sexo”, creen los magistrados.

Esta “privación” de derechos y libertades se ha impuesto, en concreto, mediante “decretos y edictos” emitidos por las autoridades. “Los talibanes han privado severamente a niñas y mujeres de sus derechos a la educación, la privacidad y la vida familiar, así como de las libertades de movimiento, expresión, pensamiento, conciencia y religión”, subraya la CPI.

Además, otras personas “fueron blanco por manifestar formas de sexualidad y/o identidad de género consideradas incompatibles con la política talibana” sobre género, como el colectivo LGTBIQ+.

Una persecución de género sistemática y generalizada

La CPI cree que estos crímenes se han cometido en el territorio afgano desde la toma del poder por parte de los talibanes el 15 de agosto de 2021, y que han continuado al menos hasta el 20 de enero de este mismo año.

Para aprobar estas órdenes de arresto, la Sala de Cuestiones Preliminares II tuvo en cuenta “el objetivo más amplio” del Estatuto de Roma.

Se trata del tratado fundacional de la CPI: “proteger a las poblaciones civiles frente a violaciones graves y sistemáticas de sus derechos fundamentales, especialmente aquellas dirigidas contra grupos vulnerables”.

“La persecución por motivos de género abarca no solo actos directos de violencia, sino también formas de daño sistemático e institucionalizado, incluida la imposición de normas sociales discriminatorias”, señaló la sala.