Sol Salama, directora de Tránsito: Cree la editorial para revertir el canon masculino

Carmen Sigüenza y Cristina Bazán | Madrid - 17 septiembre, 2021

En 2018 Sol Salama decidió crear su propia editorial, Tránsito, con el objetivo inicial de publicar solo a escritoras «para darle una patada al canon literario» y sumarse a otras compañeras que también habían apostado por revertir ese canon en otros ámbitos de la cultura.

«Estamos gritando contra él, estamos intentando lanzarle un dardo al canon impuesto, tan masculino y heteropatriarcal. A mí me interesaba publicar a mujeres porque a lo largo de la historia las mujeres hemos estado en los márgenes y a mi me interesa poner las historias de las mujeres en el centro«, cuenta la directora en una entrevista con Efeminista en el marco de la 80 edición de la Feria del libro de Madrid.

Tránsito, que en tres años ha acumulado dieciocho títulos, nació pese al gran abanico de editoriales que ya existían en España, pues Salama creía que aún «había espacio para una más». «Y parece que así ha sido porque al día de hoy he encontrado bastante público afín entre librerías, lectores, entre los medios», afirma.

La historia de Tránsito

Pregunta: ¿Cuál es el objetivo de Tránsito?

Respuesta: Yo quería hacer un proyecto que tuviese que ver con la memoria, con los textos en primera persona, con la literatura unida a la memoria. ¿Por qué me interesa esto? Porque creo que la literatura es la herramienta más poderosa que tenemos para entender el mundo y las emociones, para entendernos a nosotras mismas y creo que los textos que tienen que ver con la memoria, los textos unidos al yo y a la primera persona son muy útiles para esto.

Y además, no es la línea editorial, pero sí es un espíritu editorial y tiene que ver mucho con mi ideología y con mi mirada. Pues porque al final el catálogo es el reflejo de mi mirada.

Yo me decidí por publicar, al menos en una primera etapa larga, únicamente a escritoras por darle una patada al canon literario, por intentar sumarme a tantas compañeras que desde otros ámbitos de la cultura están intentando revertir ese canon.

Las recomendaciones del catálogo

P: Tránsito está en las dos orillas, hay escritoras de América Latina y también de este lado. ¿Podrías destacar algunas?

R: Sí. El catálogo de Tránsito destaca por tener autoras latinoamericanas y también españolas y francófonas y anglosajonas. Me gustaría destacar por ejemplo a Lorena Salazar Masso, a propósito de que en esta edición el invitado de honor es Colombia. Lorena Salazar es una autora colombiana y este libro «Esta herida llena de peces» es una joya poética. Está escrito con una prosa bellísima, muy lírica, pero no cargante y nos cuenta el viaje de una madre y un niño por el río Atrato de Colombia. La autora nos habla de los diferentes tipos de maternidad que hay, de la necesidad de pertenencia a un territorio. Es un libro que habla mucho también sobre la violencia, en general, sobre que tiene que ver con las mujeres, y sobre la que sufre un país como Colombia.

También me gustaría destacar «Las madres no», de la vasca Katixa Agirre. Es una historia que habla sobre la maternidad, sobre el infanticidio, que tampoco está representado en la literatura, cómo es que una madre que se supone que es quien da vida, da todo a sus hijos y que tiene que sacrificarse, cómo puede arrebatar la vida en vez de darla y todo esto a través de una trama que engancha.

Y el ultimo libro que hemos publicado que me gustaría que la gente se animase a buscarlo en las casetas de las librerías, es «Tres truenos», de una escritora de Misiones, Argentina, Marina Closs. Es un libro especial que está formado por tres monólogos de tres mujeres distintas y en el epicentro de ese triángulo están varios temas, pero sobre todo la sexualidad. Es tan importante hablar de la sexualidad de las mujeres y del cuerpo de las mujeres. Una cosa que normalmente lo hemos dejado debajo de la alfombra.

Sol Salama: «Las mujeres escriben sobre temas universales»

P: ¿Por qué crees que le cuesta tanto a los hombres leer libros de mujeres?

R: Yo creo que se considera, muy erróneamente, que las mujeres escriben sobre temas femeninos y ese es un problema. No me gusta nada este concepto de literatura femenina, prefiero hablar de literatura escrita por mujeres. Yo creo que muchísimos hombres dan por hecho que escriben cosas que les atañen solo a ellas y por tanto no son universales y no les interesa.

Creo que desde las editoriales que tenemos el compromiso social y político de educar en el feminismo, desde los libros que publicamos podemos enseñar que hoy las mujeres están escribiendo retratos sociales, thrillers, sobre la maternidad. Todos los temas son universales.

P: ¿Cómo sobrevive una pequeña editora en un ecosistema de libros con unas plataformas tan grandes. ¿Contra qué elementos lucha?

R: Obviamente hay una sobreexplotación en el mercado. Están David y Goliat, están los grandes grupos y las editoras independientes que no tenemos un gran apoyo económico detrás, pero eso ya se sabe.

Una vez que sabes cómo y cuál es tu proyecto, se trata de que sepas muy bien a quién te diriges y de que amplíes todo el rato ese público. Es decir, yo desde hace tres años tengo un público afín en librerías, lectores, medios y se trata de llegar a más gente, conseguir más ventas. Se sobrevive, yo he sobrevivido, tengo la suerte de que la gente ha empatizado con mi proyecto, que sí había hueco, aunque me dijeron que era suicidio editorial cuando empecé a contárselo a colegas.

Ahora tengo que ampliar ventas y ahí tengo que jugar todo el rato sin faltar a mis principios a mi ideología y a la esencia de lo que es Tránsito con coger libros que fascinan y otros con los que pueda ampliar ese espectro.