Siri Hustvedt: El ataque contra el feminismo lo desarmo con humor

Carmen Sigüenza y Cristina Bazán - 23 octubre, 2019

La escritora norteamericana Siri Hustvedt, que acaba de recibir el premio Princesa de Asturias de las Letras, ha mantenido este 23 de octubre una charla en la Fundación Telefónica en la que ha recordado que ella salió «del armario del feminismo» con 14 años, al inicio de este movimiento social, y que ahora, con 64 años, cree que es muy importante «el dialogo y abrir puertas en lugar de cerrarlas». Pero, al tiempo, asegura que, cuando alguien la intimida y ataca por su feminismo y defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, lo combate «con humor».

«La gente espera que te enfades y que te sientas intimidada. Pero yo desarmo ese ataque de esa manera, con humor y sintiéndome tranquila. Mostrando que no me sacan de mis casillas y que se puede establecer un diálogo», ha dicho.

«No se puede callar ante el abuso»

Hustvedt (Minnesota, EE.UU. 1955) ensayista, novelista y poeta y con discurso introspectivo, psicológico y con perspectiva de género, como demostró al recoger el premio el pasado día 18 en Oviedo, cuando emocionó con sus palabras dirigidas «a las niñas que leen, preguntan y piensan», ha explicado que conoce a autores que han silenciado a mujeres.

«Y yo digo que hay que denunciarlo y decirlo. No se puede callar ante el abuso», ha señalado, al tiempo que ha destacado la importancia de la «imaginación», la «ficción», y la «empatía».

La autora de títulos como «La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres», «Elegía para un americano» o «Vivir, pensar, mirar», ha mantenido una charla con la escritora Edurne Portela y Ana Bella Estévez, creadora de la Fundación Ana Bella Red de Mujeres Supervivientes, y quien se ha llevado los aplausos de la escritora norteamericana, y de todo el auditorio por su testimonio. Además, la periodista Isabel Valdés, especializada en feminismo, ha ejercido de moderadora.

En cuanto a la importancia de la empatía, Hustvedt ha dicho que la ficción, la literatura, es un vehículo muy importante para ponerse en el lugar del otro. «Es lo que te permite la ficción encontrar la empatía y ver cómo este ejercicio puede expandir tu mundo. Te permite pensar por el otro».

«Te metes un bucle -ha continuado- en el que siempre estás pensando en el otro e identificándote con otras personas con las que estás interactuando. Los ves, tocas y escuchas».

«Las novelas no son cosas de chicas»

«La literatura es una forma de conocimiento muy particular, pero no se puede decir que sea una cosa de chicas, como mucha gente cree, y como me pasó a mi una vez, cuando un hombre que se me acercó para que le firmara unos libros para su esposa», ha defendido.

«¿Entonces Dante, Shakespeare, Cervantes… qué significaban para aquel hombre que me dijo que él no leía novelas?, se ha preguntado la escritora.

«Si privamos a nuestros chicos de esta forma de conocimiento, que puede ser crucial para su desarrollo, éstos no van a poder entender la realidad de los adultos. Está muy bien estudiar matemáticas y ciencias pero hay que ponerse también en el lugar del otro», ha concluido.

Siri Hustvedt feminismo

La escritora norteamericana galardonada con el Premio Princesa de Asturias Siri Hustvedt (2i), ha participado en la charla sobre feminismo con Ana Bella Estévez, Edurne Portela e Isabel Valdés (i a d), este miércoles en la Fundación Telefónica, en Madrid. EFE/Luca Piergiovanni

Los medios son fundamentales para tratar la violencia

Ana Bella, que ha puesto el punto de vista más real, recordando que en España ya van «49 mujeres asesinadas en lo que va de año«, ha destacado la importancia de los medios de comunicación para tratar este asunto.

«Me gustaría que cuando se hable de esto no se diga que 49 mujeres han sido asesinadas, sino que se diga que 49 hombres han asesinado. Poner el foco en el causante de la violencia, no en la víctima, porque la violencia de género no es un huracán que se lleva a las personas por delante», ha denunciado.

Esta mujer, superviviente de la violencia machista, y a la que su marido le prohibió leer libros, ha recordado que «en Europa, de 62 millones de mujeres que han sido maltratadas, solo el 14 por ciento pedimos ayuda. Por eso, cuando salí de la casa de acogida quise ayudar a otras mujeres», ha narrado.

En ese mismo sentido, la escritora norteamericana ha señalado que «tenemos que mover la vergüenza y ponerla en el lugar correcto». «La vergüenza es de las personas que perpetúan la violencia. Esas son las que necesitan sentir vergüenza, no las personas que la reciben y esa clase de extraña realidad es solo posible en una cultura en la que hay jerarquía entre hombres y mujeres».

Hustvedt también ha destacado que «hay muchos hombres que necesitan ayuda para salir de esas ideas venenosas de su masculinidad, que sienten que les están perjudicando, que les dañan a ellos como padres, hermanos e hijos. Esa es parte de la reflexión que hay que hacer».

«En España hay un anti intelectualismo muy fuerte»

Por su parte, Portela ha señalado que en España, «como está pasando en Estados Unidos y en Italia o Brasil, hay un anti intelectualismo muy fuerte que tiene que ver con el auge de la extrema derecha que está acompañado de una misoginia brutal».

«Movimientos como el de Ana Bella o el #MeToo, de defensa de una conciencia feminista, lo que provocan es una radicalización del lenguaje, del odio contra la mujer por cuestiones de clase o género y esto implica que hay que tomar la palabra en público, como dice y hace Siri Hustvedt», ha concluido.