Las escritoras argentinas Gabriela Cabezón Cámara (i), Selva Almada (c) y Leila Guerriero en la inauguración de la 50ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en Buenos Aires. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
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Selva Almada, Leila Guerriero y Gabriela Cabezón rechazan etiqueta de mujeres escritoras
Las escritoras argentinas Selva Almada, Leila Guerriero y Gabriela Cabezón Cámara rechazan la "etiqueta de mujeres escritoras" durante la charla inaugural de la 50 edición de la Feria del Libro de Buenos Aires.
“Estoy en contra de la idea de que se nos englobe como mujeres que hacen literatura de mujeres”, afirma Guerriero y señala que “no existe la literatura femenina”, aunque valora que “sí hay más mujeres en la industria editorial, y es positivo”.
La periodista considera que esa clasificación funciona como “un gueto”: “Nos ponen en una mesa con mujeres para hablar de literatura femenina, cuando tal cosa no existe”.
“Que seamos concebidas como mujeres que escriben es poner una etiqueta, achatar la cuestión o meterla en un frasquito", agrega.
Almada, en tanto, destaca que en la actualidad existe “más visibilidad” para las autoras, pero subraya que también existe una literatura diversa y variada hecha por mujeres, lejos de cualquier homogeneización.
Cabezón Cámara afirma, por su poarte, que las mujeres escriben como cualquier ser humano y no se debería hacer foco en el género, tal como ocurre con otros grupos sociales subrepresentados.
Sobre la situación argentina, defender el agua
Las tres autoras no evitaron expresar su visión sobre la situación política y social actual de Argentina, intervenciones que fueron recibidas con aplausos del público.
Al iniciar su intervención, Cabezón Cámara ha mostyrado una camisa con la frase: “El agua vale más que todo”, en rechazo a la reforma de ley de glaciares, aprobada por el Congreso argentino y que impulsó el Gobierno de Javier Milei.
Esta reforma permite el desarrollo de proyectos de minería en las zonas aledañas a los glaciares.
La autora ha llamado a defender el agua y ha convocado a la segunda marcha de antorchas que se realizará en la ciudad de Buenos Aires.
Guerriero, en tanto, ha cuestionado el uso del lenguaje en la esfera pública. “La sociedad está intoxicada con el arrebato, la hostilidad, el griterío y el desprecio”, dice, y ha advertido de que promover esos discursos desde el poder es una "irresponsabilidad gigantesca”.
“Lo que sucede en nuestro país es necrogrotesco”, afirma Cabezón Cámara, mientras que Almada apunta contra la degradación del discurso oficial:
“Si desde el poder se es tan descuidado con el lenguaje, con ese desprecio y esa oscuridad, entonces todo el resto de la sociedad se siente habilitado para hablar con ese desprecio”.
La autora también se ha referido a la situación educativa y al acceso a la lectura:
“La lectura es un derecho, pero la educación está desmantelada. Los sueldos de los docentes son miserables y todo eso vulnera el derecho a la lectura de niñas y niños”.
La charla, moderada por la periodista María O'Donnell, ha sido el cierre del acto inaugural oficial de la 50° edición de la Feria del Libro de Buenos Aires, en la que el público se deleitó con un pequeño concierto del músico Fito Páez. También hubo discursos atravesados por tensiones políticas y protestas.