Dautremer instante

La artista francesa Rébecca Dautremer, una de las mejores ilustradoras de libros para niños, como "Princesas olvidadadas y desconocidas", y diseñadora de juguetes, expone en el Museo Nacional Patio Herreriano de Valladolid una restrospectiva de sus principales creaciones, denominada "Mes petits papiers". EFE/NACHO GALLEGO

Rébecca Dautremer muestra como la vida cambia en «Tan solo un instante»

Pilar Martín | Madrid - 18 enero, 2022

Tras el éxito cosechado con su libro «Las ricas horas de Jacominus Gainsborough «, uno de los universos de ilustración más replicados, la ilustradora francesa Rébecca Dautremer regresa con un nuevo libro «Tan solo un instante» (Eldevives). A través de un formato desplegable, Dautremer busca sumergir al lector en el «pequeño instante, de vital importancia» para Jacominus, cuando cae, resulta herido, y se convierte en una persona con discapacidad para el resto de su vida.

Un personaje que Dautremer concibió en 2018 «expresamente» como un «antihéroe» que viviera «por y para los demás», un pequeño ratón que en «Tan solo un instante» invita a conocer justo ese momento vital en el que su vida cambió para siempre.

«Se trata de un pequeño instante que, sin embargo, para Jacominus es fundamental y marca el resto de su vida. La vida de Jacominus gira en torno a esos pequeños instantes, que condicionan también a sus familiares, sus amigos y el resto de los seres humanos de la historia, tanto conocidos como desconocidos», dice a Efe Dautremer (Gap, Francia, 1971).

Una obra que requiere tiempo para comprenderla

Instantes triviales, sí, prosigue en su explicación, pero que también que revisten «una gran gravedad«: «son momentos tristes y momentos felices, compartidos o no, vividos por unos y por otros. Ese es el hilo conductor de este libro, que refuerza esta idea centrada en un instante ínfimo en el tiempo«.

Y por eso, «Tan solo un instante» no es un libro que se pueda leer o intentar comprender en dos minutos. «Ni tan siquiera en 5, 10 o incluso en una hora», destaca la autora sobre esta obra que amerita su tiempo para poder comprenderla y abarcarla en su profundidad y para poder deleitarse con sus imágenes.

Se necesita tiempo porque es un instante reflejado en casi dos metros de desplegable, una historia que habla de que «detrás de cada ínfimo instante en la vida de una persona hay otros miles de personas que viven ese mismo instante de otro modo y que reviste la misma importancia tanto para ellos como para nosotros».

«Cada uno de esos pequeños instantes que suceden en la vida de una persona, si los multiplicamos por la enorme cantidad de personas que habitan en nuestro planeta, resulta algo infinito. Me parece un concepto totalmente fascinante y ese es el tema central de esta historia», afirma.

Fabula ilustrada de historias encadenadas

Según explica, «Tan solo un instante» comenzó con 100 personajes, todos ellos ya conocidos y trabajados en «Las ricas horas de Jacominus«, pero luego quiso completarlos y añadir a sus padres, madres, hermanos y hermanas y otros que no estaban presentes en la primera historia.

En esta fábula ilustrada también aparece una madre que va a buscar a su hija a la estación, un hombre enamorado que va a buscar a su prometida o una madre que llora porque sabe que va a perder a su hijo.

«Para todos y cada uno de los personajes he creado una sucesión de historias que están totalmente encadenadas unas con las otras, como un auténtico efecto mariposa que vincula esas acciones de los unos y los otros. Se trata de una consecución de imágenes donde todos aparecen en una gran composición», añade.

Además, con el objetivo de mostrar el proceso de creación de este instante de vida Dautremer ha usado la parte de atrás del desplegable para enseñar todos los bocetos de esta historia.

«Los dibujos a lápiz -dice- suelen ser mucho más precisos que la propia pintura; es cierto que son más tristes porque solo se presentan en blanco y negro, pero al mismo tiempo nos permiten mostrar la enorme riqueza de los detalles y eso me parecía muy interesante. Me parecía también interesante para poder mostrar el orden de cada uno de los personajes y dónde se situaban todos y cada uno de ellos».

Así, concluye, los que dediquen parte del suelo de casa, o una gran mesa, a desplegar este universo verán que todos los animales van numerados para «saber a ciencia cierta dónde se encuentran».