Foto de estudiantes caminando hacia el instituto. EFE/ Magda Gibelli
Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"
Las políticas de igualdad ayudan más a reducir las desigualdades que el desarrollo económico, según un estudio de la UPF
Las políticas e instituciones que promueven la igualdad de género son más efectivas que el desarrollo económico a la hora de reducir y perpetuar las desigualdades entre hombres y mujeres dentro de las familias, según apuntan las conclusiones de un estudio de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).
La investigación revela una relación entre sociedades y contextos con mayor igualdad de género y una menor reproducción intergeneracional de las desigualdades dentro de la familia.
"El papel tradicional de las madres como referentes femeninas podría estar transformándose en contextos más igualitarios, favoreciendo el empoderamiento de las hijas", ha expresado en un comunicado el autor del estudio, Jorge Rodríguez, del departamento de Ciencias Sociales de la UPF.
Otros resultados señalan, sin embargo, que el desarrollo económico no se asocia significativamente a cambios en la transmisión de desigualdades de género en los hijos.
Las madres pasan a ser referentes
Más allá, Rodríguez asegura que el vínculo entre el rol doméstico de las madres y el éxito de las hijas que se observa en sociedades más patriarcales disminuye en otras con ideologías e instituciones más igualitarias de género, posiblemente porque se debilita la socialización tradicional de las hijas y las madres trabajadoras pasan a ser referentes.
El estudio también detecta un descenso en la ascendencia del padre en relación con la madre en la transmisión del estatus ocupacional, pero solo en las sociedades con mayor igualdad de género, no simplemente en las más desarrolladas económicamente.
Un patrón patriarcal que se autoperpetúa
Por otro lado, el autor destaca también que las diversas situaciones socioculturales y roles de las parejas dentro de las familias afectan al crecimiento de sus hijos. Por ejemplo, las chicas observan y aprenden de los modelos de sus madres, aceptando "sacrificios y frustraciones", mientras los chicos "normalizan estas dinámicas si las ven en sus madres".
"Esto reproduce un patrón patriarcal que se autoperpetúa", dice Rodríguez, que añade que en entornos familiares más igualitarios se generan hijos -y, especialmente hijas- "más felices y autónomos".
El estudio, que señala que los roles y estatus de los padres y madres durante la adolescencia de sus hijos influyen en sus logros en la edad adulta, ha utilizado un análisis longitudinal con datos de 2005 de 21 países europeos, que se clasifican en cuatro tipos según el nivel de desarrollo económico y de igualdad de género, han detallado desde la UPF.