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Cyclo reclama cumplir la ley y políticas publicas para acabar con la pobreza menstrual: "Bajar el IVA no es suficiente"

Laura de Grado Alonso - Macarena Baena | Madrid - 28 mayo, 2025

Menstruar implica mucho más que sangrar, es un proceso fisiológico que atraviesa el sistema educativo, sanitario, laboral, medioambiental, cultural y deportivo. Sin embargo, para muchas mujeres en España sigue siendo un tabú, una carga económica y una cuestión invisibilizada por las políticas públicas.

Este 28 de mayo Día Mundial de la Higiene Menstrual, la portavoz del proyecto Cyclo, Eugenia Mindurry, recuerda a Efeminista que la llamada pobreza menstrual afecta a una parte significativa de la población en España. Más del 20 % de las mujeres tiene dificultades económicas para adquirir productos menstruales básicos, y casi el 40 % no puede elegir el que desea y tiene que optar por el más barato, según el Instituto IDIAPJGol.

"Esto no debería ser así. Debería haber una oferta responsable y equitativa a nivel público, que garantice el acceso no solo a productos, sino también a la salud y a la información en todos los sectores sociales", denuncia durante una entrevista con Efeminista la portavoz de Cyclo, proyecto integral que promueve la salud y educación menstrual.

Cyclo pide cumplir la ley para acabar con la pobreza menstrual

"No es suficiente con bajar el IVA", insiste Mindurry, para quien hace falta garantizar el acceso universal y digno a salud e información menstrual.

La propuesta de Cyclo para revertir la pobreza menstrual pasa por tres pilares fundamentales: formación, información y el cumplimiento efectivo de la ley. La Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, en su artículo 10 ter, establece que el sistema educativo debe garantizar un abordaje integral de la salud menstrual con enfoque de género, interseccional y basado en derechos humanos.

Sin embargo, desde Cyclo advierten que esta normativa "no se está cumpliendo".

"Se ha normalizado aguantar y estar en silencio"

A esta desigualdad económica se suman problemas estructurales y culturales como la normalización de las molestias menstruales: "Se ha normalizado aguantar los síntomas asociados a la menstruación: dolores, fatiga, cambios hormonales, reglas irregulares… y se ha educado para aguantar y estar en silencio", lamenta Mindurry.

Desde Cyclo, un proyecto que combina formación feminista, activismo y venta de productos sostenibles, reivindican tratar la menstruación como un "quinto signo vital" porque da mucha información sobre la salud de las mujeres.

No se piden bajas laborales "por miedo"

El entorno laboral también está lejos de responder a las necesidades reales. Aunque España fue el primer país de la UE en reconocer la baja médica por dolor menstrual, solo 3.059 mujeres la han solicitado desde su entrada en vigor en febrero de 2023, según datos facilitados a Efeminista por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

"No es por ausencia de necesidad, sino por miedo", asevera Mindurry, para quien falta contexto y empatía.

En el deporte ocurre algo similar. Un estudio del sindicato de futbolistas FutPro revela que el 86 % de las judadoras, ha tenido dolor menstrual durante partidos o entrenamientos, y para el 77 %, ese dolor ha sido incapacitante. Además, el 70 % siente que no puede hablar del tema en su club.

Todo esto ocurre, además, en un entorno donde los productos convencionales aún contienen hasta 19 sustancias tóxicas, según un informe elaborado por la Fundación Rezero, junto con el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), y donde solo una comunidad autónoma, Cataluña, garantiza el acceso gratuito a productos menstruales.