Paula Bonet: Las mujeres habitualmente no han sido narradas

Cristina Bazán | Madrid - 9 junio, 2019

Hace casi un año, Paula Bonet decidió dejar atrás el miedo para poner sobre la mesa «uno de tantos tabúes que afectan a las mujeres y a sus cuerpos». El de las pérdidas gestacionales.

En su doble obra, «Roedores» y «Cuerpo de embarazada sin embrión» (Ed. Literatura Random House), Bonet cuenta su experiencia después de haber sufrido dos abortos espontáneos e ilustra un cuento que dedica a la hija que esperaba. «Decidí escribirlo porque necesitaba narrarlo», cuenta a Efeminista.

La ilustradora asegura que la sociedad necesita hablar más sobre lo femenino, para ir dejando atrás un machismo que «inhalamos todo el tiempo».

Temas tabú

P: ¿Crees que hay temas de los que las mujeres se niegan a hablar o que la sociedad se niega a hablar sobre las mujeres?

R: Creo que hay muchísimos temas, de hecho, las mujeres habitualmente no han sido narradas. Estamos en un momento en el que hemos tomado la voz y estamos justamente haciendo ese trabajo de narrarnos, de resignificarnos, de apropiarnos del lenguaje, de explicarle al mundo que lo femenino es igual de universal que lo masculino y que nuestros cuerpos son un material literario inmenso.

P: ¿Y por qué crees que antes no se hablaba de estos temas?

R: En el caso de los abortos espontáneos no se habla directamente por el hecho de que a las mujeres nos hacen creer que feminidad y maternidad es lo mismo.

Desde que somos pequeñas nos preguntan cuántos hijos tendremos y cuando llegamos a los 35 nos preguntan cuándo vamos a tenerlos. Entonces que se nos haga esta pregunta de si queremos o no ser madres nos hace vincular feminidad y maternidad. Feminidad es una cosa y maternidad es otra.

En el momento en el que tú intentas ser madre, tampoco sabiendo exactamente si es un deseo propio o es una imposición social, y no puedes hacerlo, lo primero que piensas es que tienes la culpa. La culpa es otro de los grandes temas literarios y es otro de los grandes problemas con los que cargamos, sobre todo nosotras.

«No hacemos literatura de mujeres que sólo interesa a mujeres. Estamos haciendo el mismo tipo de literatura que hacen ellos»

Desigualdad y reivindicación

P: Y en ese sentido, ¿qué cosas hace falta reivindicar como mujeres?

R: Nos hacen falta reivindicar muchísimas cosas. Hay un libro muy interesante que se acaba de publicar ahora y que se titula «Cuerpos Malditos» (Planeta), de Lucía Baskarán. Yo creo que ese libro explica clarísimamente cómo nos duele el cuerpo.

Se tienen que reivindicar muchísimas cosas, pero el tema del cuerpo, con todo lo que implica, con los cambios, con el enfrentarse el paso del tiempo, con el entenderse desde otros lugares, incluso a nivel médico, creo que es un tema importante que ahora está sobre la mesa y que muchas y muchos, sobre todo muchas, lo estamos trabajando. Creo que es importante que trabajemos.

P: ¿Cómo has vivido la desigualdad desde tu profesión?

R: Cuando estaba haciendo Bellas Artes recuerdo que me pusieron muy buena nota en pintura y el argumento del profesor fue que era porque pintaba como un hombre. Todo aquello que se vincula con la fuerza, con el valor, con lo contundente suele asociarse a lo masculino y lo femenino suele asociarse con la fragilidad, con la dulzura, o incluso con lo cursi.

Yo creo que ya está bien, que tenemos que dejar de caer en esos lugares que no nos benefician, ni a nosotras ni a ellos. Y entender que cuando nosotras hablamos de nosotras mismas también estamos hablando de la condición humana. No somos unas egocéntricas. No hacemos literatura de mujeres que sólo interesa a mujeres. Estamos haciendo el mismo tipo de literatura que hacen ellos.

¿Cómo afecta?  Es que no sólo afecta en un trabajo afecta a todos los niveles. Yo creo que llega un momento en el que te das cuenta de que tu formación emocional e intelectual parte únicamente de la experiencia masculina y ese es el momento de despertar, que además ahora mismo está sucediendo de manera global. Es algo lógico y es algo que se palpa, esta sororidad. Este despertar es un despertar en el feminismo y es un despertar a nivel mundial.

«El feminismo no es una lucha de hombres contra mujeres, es una lucha de hombres y mujeres contra un sistema que no nos tiene en cuenta a nosotras»

La evolución del feminismo

P: ¿Crees que el feminismo ha evolucionado?

R: Sí, sí, sí, claro. Lo estamos haciendo y creo que muy bien, porque es muy complicado. Porque, como decíamos al principio, no se nos ha nombrado nunca, no nos hemos podido nombrar y cuando hemos conseguido nombrarnos el propio patriarcado nos ha silenciado, nos ha enmudecido.

Traigo otro libro sobre la mesa de Joanna Russ que se titula «Cómo acabar con la estructura de las mujeres”. Este libro nos explica cómo el patriarcado despliega una serie de mecanismos para desprestigiarnos y es absolutamente aterrador.

P: ¿Y por qué crees que hay mujeres que no se dan cuenta de estos mecanismos machistas?

R: Porque el machismo está en el léxico y el léxico es lo que configura nuestro pensamiento. El feminismo no es una lucha de hombres contra mujeres, es una lucha de hombres y mujeres contra un sistema que no nos tiene en cuenta a nosotras. Por lo tanto, lógicamente, hay muchas mujeres dormidas como hay muchos hombres dormidos.

«No estamos en los libros de texto»

P: ¿Es necesario que haya referentes femeninos para las próximas generaciones?

R: Es imprescindible que haya referentes mujeres. Es absolutamente necesario. El otro día no sé dónde leía que si ahora desapareciéramos del mundo, llegaran unos marcianos y se acercaran a nuestra literatura seguramente nosotras no apareceríamos. Pensarían que nuestra cultura, nuestra sociedad, está formada básicamente por hombres, porque no estamos. No estamos en los libros de texto.

Las mujeres empezamos a estar ahora en los libros de texto. Las mujeres hemos escrito siempre, muchas de nosotras pudieron vivir de su trabajo artístico, una cosa que es muy difícil. Fueron valoradas en vida, fueron publicadas y respetadas por sus compañeros hombres y por sus compañeras mujeres. Pero después, en el momento en que se fija la historia, ellas desaparecen, se las borra. Eso es absolutamente injusto.

P: Y ¿por qué ha sucedido esto?

R: Porque al patriarcado no le interesa que nosotras estemos en esos lugares. Al patriarcado le interesa que la mujer tenga el rol. Esto es también absolutamente doloroso. Porque se nos vincula básicamente con los cuidados y las curas, con lo doméstico. Las curas, lo doméstico es un trabajo que no se paga. El sistema y el capitalismo necesitan que esos cuidados no se paguen para poder mantenerse.

Las mujeres y la literatura

P: ¿Qué temas sobre mujeres te gustaría leer?

R: A mí me gustaría leer sobre maternidades. También se nos vende que solo existe una maternidad cuando hay muchísimos tipos de maternidades. Me gustaría leer sobre la culpa, sobre el cuerpo, sobre el paso del tiempo, sobre la menopausia, sobre cualquier tipo de experiencia que no sea nombrado en femenino.

P: Este año el número de autoras y escritoras mujeres ha aumentado en la Feria…

R: Bueno es que hay lugares desde los que se está haciendo una labor significativa y poderosa. La Feria de Libro de Madrid, el hecho de que desde la actual dirección sólo se encargue el cartel a mujeres autoras dice muchísimo. Se posiciona en un lugar que es importante y que es necesario.

Pero es un trabajo muy lento. Es un trabajo doloroso, porque es muy difícil ir alcanzando propósitos y es muy fácil perderlos.

«Tienen que cuestionarse todo»

P: ¿Qué mensaje le dejarías a las niñas? 

R: A las niñas y a los niños, porque eso es algo que tenemos que hacer desde todos los lugares. No es algo que nos pertenece sólo a nosotras. Nosotras tenemos mucho trabajo por hacer, pero ellos también. Yo creo que ellos ahora tienen que revisarse privilegios y quitarse el miedo a perderlos, porque van a perder muchos privilegios. Y es importante que los pierdan en beneficio de ellos mismos. El único mensaje que se me ocurre es que lo cuestionen todo y que, cuando algo les chirríe, le cambien el género. Entonces les acabará de chirriar más y verán esta desigualdad tan atroz en la que vivimos. Vivimos todo el tiempo inhalando machismo. Todo el tiempo.