esquizofrenia paranoide

El psiquiatra Alexandre González Rodríguez (Barcelona, 1984), experto mundial en esquizofrenia paranoide, una patología estrechamente ligada al trastorno delirante. EFE/Jordi Sánchez

La pandemia agravó la esquizofrenia paranoide en mujeres

Jordi Sánchez Nieto | Barcelona - 14 diciembre, 2021

Alucinaciones, delirios, alteración de las emociones o trastornos de conducta son algunos de los síntomas que caracterizan la esquizofrenia paranoide. Esta patología es un subtipo de esquizofrenia y, pese a no ser tan común como otros trastornos mentales, la sufren más de 21 millones de personas en el mundo, según la OMS.

Estrechamente ligada al trastorno delirante, el psiquiatra Alexandre González Rodríguez (Barcelona, 1984), experto mundial en esquizofrenia paranoide, advierte de la necesidad de «una mayor investigación» sobre la patología. Sostiene que es «indispensable» que se adjudique un tratamiento diferente y personalizado para hombres y mujeres, ya que su respuesta al tratamiento no es igual.

Durante la pandemia, las mujeres las más perjudicadas

Pese a que ambos sexos son igual de vulnerables a esta enfermedad, durante la pandemia las mujeres se han visto más perjudicadas. Su patología se agravó por la carga que supuso el tener que cuidar a sus familias, que les obligó a dejar de acudir a sus citas con el médico.

Además, las mujeres requieren un tipo de tratamiento distinto dependiendo de la etapa de su vida en la que se encuentre. Este hecho, unido a los múltiples factores distintos a nivel biológico llevan a González a apostar por un «tratamiento individualizado diferente entre el hombre y la mujer». 

El ránking mundial Expertscape ha situado a González como uno de los académicos expertos del mundo en esquizofrenia paranoide en los últimos diez años, en una clasificación donde España aparece como el tercer país con más publicaciones sobre esquizofrenia paranoide, sólo superada por Inglaterra y Alemania.

El trastorno delirante, el gran olvidado

Miembro del Área de Salud Mental de Mutua Terrassa y coordinador de los Centros de Salud Mental de Adultos (CSMA) de la entidad, el psiquiatra llevó a cabo en 2013 un proyecto sobre la depresión posparto y poco después se centró en la esquizofrenia paranoide.

«La esquizofrenia paranoide es un subtipo de esquizofrenia en la que predominan síntomas paranoides como son delirios y alucinaciones, que para nosotros son síntomas positivos, diferentes a otros que son negativos como la apatía o la falta de motivación», explica González.

La esquizofrenia paranoide se asocia con el «trastorno delirante» ya que, aunque tiene un código diferente, «solo tiene síntomas positivos como son los delirios y no aparecen negativos».

González lamenta que haya «muy poca investigación sobre el trastorno delirante», una afección en la que, según dice, «son pacientes que cuesta más que vayan a las consultas».

Personalizar el tratamiento para aumentar la efectividad

Apunta que para la investigación sobre el trastorno delirante sería «importante tener indicadores clínicos y biológicos que nos hagan predecir mejor cuál será el mejor tratamiento para esta persona” y recalca que «es fundamental tener un tratamiento personalizado para hombres y mujeres por múltiples motivos».

«Una mujer, antes o después de la menopausia responde diferente a los fármacos», asegura González, que ve «fundamental personalizar el tratamiento en función del sexo y estado reproductivo para tener resultados más fiables».

«Las mujeres -explica- durante su etapa fértil están protegidas contra muchos trastornos como la esquizofrenia gracias a los estrógenos, la principal hormona femenina».

El doctor de Mutua Terrassa ve un problema de base ya que «en los ensayos de medicamentos que se han hecho la mayoría son hombres y hay muy pocas mujeres y menos aún en edad fértil, por miedo».

A las mujeres se añade la carga de tener que cuidar a la familia

El psiquiatra afirma que la pandemia ha afectado más a mujeres que padecen esquizofrenia respecto a los hombres: «no es que las mujeres sean más vulnerables que los hombres, pero si han estado más castigadas por tener que cuidar a la familia que los hombres durante la pandemia», aclara.

Según el psiquiatra, «las mujeres han tenido una sobrecarga cuidando más a otros familiares y se han cuidado menos y han dejado de acudir al médico, no por falta de interés».

La parte positiva, señala, es que la pandemia ha puesto más sobre la mesa los problemas de salud mental, que, subraya, «es tan importante como la salud física, y además la salud física está influenciada por la mental».

González apuesta por un cambio de hábitos especialmente en la forma de afrontar ciertos miedos relacionados con la psiquiatría.

«Nosotros no hablamos de ir al psiquiatra, hablamos de venir al centro de salud mental donde te pueden atender profesionales de salud mental, ya sea un psiquiatra, un psicólogo o una enfermera que cubren las necesidades del paciente, y apostamos por una mejor comunicación», enfatiza.

González admite que la teleasistencia ha supuesto «una manera diferente de atender al paciente que ha permitido incluso una mayor atención, aunque pueda parecer lo contrario».