Violencia sexual Paraguay

La secretaria técnica del mecanismo de seguimiento de la Convención de Belém do Pará, el tratado de la Organización de Estados Americanos (OEA) enfocado en erradicar el abuso contra la mujer, Luz Patricia Mejía, habla en una entrevista con EFE. EFE/ Ron González

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La OEA alerta de "grandes niveles de violencia sexual" contra mujeres en Paraguay

EFE | Asunción - 11 mayo, 2026

Las mujeres en Paraguay están sometidas a "grandes niveles de violencia sexual" y psicológica, pese a los avances del Estado en materia legislativa, ha alertado Luz Patricia Mejía, secretaria técnica del mecanismo de seguimiento de la Convención de Belém do Pará, el tratado de la Organización de Estados Americanos (OEA) enfocado en erradicar el abuso contra la mujer.

"En Paraguay, una de las grandes preocupaciones es que hay grandes niveles de violencia sexual, grandes niveles de violencia psicológica", ha dicho Mejía durante una conversación con EFE en Asunción, donde se encuentra por invitación de los órganos de Justicia del país suramericano.

El 60,9 % de las mujeres paraguayas mayores de 18 años reportó en una encuesta de 2021, hecha por el Instituto Nacional de Estadística (INE), haber sufrido violencia sexual al menos una vez a lo largo de su vida.

Otro dato del INE eleva hasta el 78,5 % el índice de mujeres que denunció haber sido víctimas de algún tipo de violencia de género.

Al respecto, Mejía ha dicho que los casos de violencia sexual suelen estar subrepresentados por la falta de denuncias y la "estigmatización muy grande" que sufren las víctimas.

Naturalización del embarazo infantil

Mejía también ha advertido de que en Paraguay ocurre una "naturalización sobre el embarazo infantil y la violencia sexual" contra menores.

"Hay unas prácticas sociales y culturales que, de alguna manera, permiten y normalizan esto que se identifica como violencia sexual por el propio código penal paraguayo, que prohíbe las relaciones sexuales con niñas menores de 14 años", ha señalado.

"Cuando hablamos de embarazo infantil, estamos hablando de una cifra muy alta, y esto no es otra cosa que la naturalización de una violencia dirigida hacia las niñas", ha insistido.

En este sentido, Mejía ha afirmado que en Paraguay la violencia sexual contra mujeres y menores "no está tan penalizada socialmente" y "no hay costo frente a esa violencia" ni sistemas que reaccionen de inmediato, ha asegurado.

Por otro lado, Mejía ha alertado de que las mujeres y niñas indígenas están "sobrerrepresentadas" en todos los casos de violencia de género, y que el mecanismo alista una "recomendación general" para que Paraguay avance al respecto.

"En el ámbito sexual tenemos un gran desafío aquí en Paraguay, específicamente con niñas y cuando nos referimos a niñas indígenas el desafío es mucho más grande", ha defendido.

El problema del 'criadazgo'

Mejía ha apuntado que "todo el sistema interamericano ha llamado la atención a Paraguay" por la práctica del criadazgo, una antigua forma de trabajo infantil que promete remunerar con educación las horas de trabajo en un hogar ajeno al familiar.

"Es violento e indigno", ha puntualizado sobre el criadazgo, una costumbre que sufrieron al menos 47.000 niños hasta 2011 —no existen datos actuales—, según la ONG Global Infancia, que vela por los derechos de los niños en Paraguay.

Asimismo, Mejía ha sentenciado que el criadazgo "es parte de una cultura social" y que "una ley contra la violencia no es suficiente" para acabar con esta práctica.

Considera "fundamental" un trabajo de prevención que pueda "ayudar a la transformación cultural" de eso que se ve "como normal y de eso que ha ocurrido durante muchos años".