Nuria Labari: «Ha habido un genocidio de lo femenino»

Laura de Grado | Madrid - 11 junio, 2019

A su paso por la Feria del Libro para firmar su último libro, «La Mejor Madre del Mundo» (Penguin Random House), la escritora y periodista Nuria Labari critica que se haya «extirpado» lo femenino de la sociedad y hace una radiografía de la maternidad en el siglo XXI.

«Ha habido un genocidio de lo femenino tan bestia y tan grande que nos mutila a todos», ha explicado Labari.

Por ello, la periodista defiende un cambio de roles, donde ellos recuperen su feminidad porque -como no se cansa de repetir- «el patriarcado también machaca a los hombres».

«Parece que la culminación de la feminidad es la maternidad y que es el mayor acto creativo al que una mujer puede aspirar», explica Labari, para quien, además, ser madre «empieza a ser un asunto muy mercantilizado».

La escritora volverá a firmar ejemplares los próximos 15 y 16 de junio, momento que, confiesa, vive con «muchísima alegría» por poder compartir espacio con sus lectores.

El género, una cuestión de justicia social

P.- ¿Sigue habiendo desigualdades en la cultura, y en este caso en la literatura?

R.- El género es una cuestión más, y no es la única. Al final es una cuestión de justicia social y no la hay. No la hay entre hombres y mujeres, pero tampoco la hay entre todos los ciudadanos, ni todos los niños, ni todos los barrios de Madrid, ni entre las zonas rurales y las ciudades, ni entre las gentes de unas religiones y otras.

Dicho esto, el sesgo de género es muy importante y tenemos que pelear mucho por esta igualdad, como por otras. Si me preguntas por literatura, te diría que estamos en un buen momento, que hay mucha pelea, muchas mujeres escribiendo, muchas editoriales con ganas de publicar. Y, últimamente, hasta con especiales ganas de publicar voces femeninas porque están funcionando muy bien.

Bueno al final la democracia es eso, se supone que está basada en la igualdad y debería ser una igualdad real. Y hoy en día, si no lo es, pues estamos hablando de un sistema no democrático.

«Hay muchas más mujeres pensando, estudiando o trabajando»

P.- ¿De qué manera ha influido el feminismo en los libros?

R.- El feminismo simplemente es una defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, entonces hay un hecho práctico, que es que ahora el 60 por ciento de las mujeres estudiantes en la universidad somos mujeres. En 1900, había treinta y seis mujeres, que era un 5 por ciento. Pasar en un siglo del 5 por ciento al 60 por ciento, pues quiere decir que hay muchísimas más mujeres pensando. Hay muchas más mujeres pensando, estudiando o trabajando.

Creo que simplemente es un reflejo y, de hecho, si continua así dentro de poco habrá más mujeres que hombres publicando o pensando, porque los chicos están estudiando mucho menos que nosotras. Ahora mismo ellos son la minoría en las facultades españolas.

Maternidad y creación, en conflicto

«Parece que la culminación de la feminidad es la maternidad y que es el mayor acto creativo al que una mujer puede aspirar.»

P.- En el libro planteas un conflicto entre ser madre y escritora, ¿se puede ser ambas cosas?

R.- Bueno la maternidad y la creación es un conflicto grande, sobre todo, por el mito y el deber ser que a las mujeres nos han puesto como creadoras y como mujeres. Parece que la culminación de la feminidad es la maternidad y que es el mayor acto creativo al que una mujer puede aspirar y pone, además, en un segundo plano todo lo demás.

Y todo esto lo coloca mi novela en el momento en que en ese paritorio nacen dos personas, a una hija y una madre, que hasta ese momento la habían educado justo para lo contrario. Y eso de pronto choca con ese otro mito de ‘mejor madre del mundo’, que todavía llevamos muy inyectado encima y que no es bueno ni para ni para las madres, ni tampoco para los hijos.

Al final criar es un proyecto de vida y, también, es un proyecto social y debería ser un proyecto político. Eso es lo que tenemos que saber, que tenemos que pelear en sociedad por la educación de nuestros hijos, no tanto de la cocina para adentro.

«La maternidad empieza a ser un asunto muy mercantilizado»

P.- ¿Cómo fue ese momento en qué decides escribir sobre la maternidad? 

R.- Hay mucho escrito de maternidad, tenemos mucha genealogía, sobre todo, en las escritoras españolas. Pero sí que es verdad que creo que ahora somos, no sé si las mejores madres del mundo, pero sí las primeras madres del mundo que nacemos en un contexto diferente donde nos hemos incorporado al mercado así que llegamos más tarde a la maternidad.

Aunque hay un montón de genealogía no hay ninguna para este siglo donde la maternidad empieza a ser un asunto muy mercantilizado con consecuencias jurídicas importantes, por eso me parecía que pensar este tema es como una especie de colador maravilloso por el que filtrar la realidad. Porque también analiza fenomenal las relaciones que tenemos con los hombres y con otras mujeres. Al final creo que es un tema universal y que nos incumbe muchísimo a todos.

«Ha habido un genocidio de lo femenino»

«Creo los hombres van a querer reivindicar su feminidad, porque ha habido un genocidio de lo femenino tan bestia y tan grande que nos mutila a todos. El patriarcado también machaca a los hombres. «

P.- En este sentido, habla mucho de un cambio de roles, pero plantea que sean los hombres quienes cambien su rol, ¿en qué consiste esto?

R.- Yo creo que la siguiente ola del feminismo la tendrán que llevar a cabo los chicos. Han estado también sus cuerpos muy utilizados u objetivados para ir a la guerra, muy relacionados con la violencia.

Creo los hombres van a querer reivindicar su feminidad, porque ha habido un genocidio de lo femenino tan bestia y tan grande que nos mutila a todos. El patriarcado también machaca a los hombres, es un sinsentido, todos tenemos una parte femenina y una parte masculina. Por alguna razón lo que es intuición, contradicción, magia, cuidados, y un montón de asuntos que se asocian a esa parte femenina, pues se ha intentado extirpar de cada individuo y de la sociedad.

Este sistema tan «eficaz» es muy ineficaz en todo lo que se refiere a los afectos, a la intimidad, al estar juntos.

P.- ¿Cómo vives este momento de firmas en La Feria del Libro? 

R.- Con muchísima alegría cada vez que me toca venir a firmar. Hay ríos de gente, trincheras, que digo yo, una trinchera lectora, editora y de periodistas. La industria del libro tiene esto, amor y fuerza.

Cuando vienes al Retiro, que nos quieren quitar esta sede parece, y encuentras tantísima gente pues es una alegría. Tanto cuando firmas o cuando no firmas, por ejemplo a mí me encanta recomendar libros, o sea, estar en contacto con mis lectores o con lectores en general. Me parece una maravilla.