violencia sexual infancia

Foto de archivo de una marcha contra la violencia sexual infantil en Asunción, Paraguay. EFE/ Nina Osorio

Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"

Una de cada cinco niñas y mujeres en el mundo ha sufrido violencia sexual en la infancia, según Unicef

Laura de Grado | Madrid - 10 octubre, 2024

Unas 650 millones de niñas y mujeres en todo el mundo, es decir, una de cada cinco, han sido víctimas de algún tipo de violencia sexual durante su infancia. De estas, más de 370 millones sufrieron violación o agresión sexual, según revela un informe de Unicef.

Estas cifras, las primeras estimaciones globales y regionales sobre la violencia sexual en la infancia, evidencian una realidad devastadora que atraviesa fronteras geográficas y culturales.

El estudio, publicado con motivo del Día Internacional de la Niña, incluye tanto formas de violencia no física, como el acoso en línea o el abuso verbal, como agresiones físicas, entre ellas las violaciones.

Una crisis que afecta a todas las regiones del mundo

La violencia sexual contra niñas y adolescentes es un problema que no conoce fronteras. Según el informe, África subsahariana es la región con el mayor número de víctimas, con 79 millones de niñas y mujeres afectadas, lo que equivale al 22 % de la población femenina de esa área.

Le siguen Asia Oriental y Sudoriental con 75 millones de víctimas (8 %), Asia Central y Meridional con 73 millones (9 %), Europa y América del Norte con 68 millones (14 %), América Latina y el Caribe con 45 millones (18 %), África del Norte y Asia Occidental con 29 millones (15 %) y Oceanía con 6 millones (34 %).

La violencia sexual en la infancia, además, se agrava en contextos de fragilidad, como los países afectados por conflictos, crisis políticas o crisis humanitarias. En estos entornos, más de una de cada cuatro niñas corre el riesgo de sufrir violación o agresión sexual.  

Violencia sexual infantil en países en conflicto

"En los escenarios de conflicto estamos siendo testigos de formas terribles de violencia sexual, donde la violación y la violencia de género se utilizan como armas de guerra", ha advertido la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell.

Y la mayoría de los casos ocurren durante la adolescencia, con un marcado aumento entre los 14 y los 17 años.

"Quiero que el mundo sepa que en los campos de desplazados en la República Democrática del Congo, la violencia sexual es una realidad triste y generalizada. Muchas jóvenes son víctimas, pero a menudo son silenciadas por la vergüenza o el miedo perder su reputación", explica la reportera congoleña del blog apoyado por Unicef Pona Bana, Laetitia Bukebo.

La joven de 18 años explica que durante sus conversaciones con niñas del campo de refugiados de Bulengo se sintió "perturbada" por las amenazas que enfrentan las menores. "A pesar del apoyo humanitario, estas niñas tienen que caminar durante horas para recoger madera en un bosque peligroso infestado de rebeldes dispuestos a atacarlas. El riesgo de sufrir violencia sexual es diario", explica.

Por eso, considera fundamental "crear un entorno en el que puedan hablar libremente, ser escuchadas y, lo más importante, estar protegidas".

La reportera congoleña del blog apoyado por Unicef Pona Bana, Laetitia Bukebo, en el campo de refugiados de Bulengo. Foto: Unicef

Las consecuencias duraderas de la violencia sexual infantil

Las víctimas de violencia sexual infantil no solo enfrentan el trauma inmediato de la agresión, sino que, a menudo, sufren abusos que se perpetúan a lo largo de su vida.

"La violencia sexual contra los niñas es una mancha en nuestra conciencia moral", ha afirmado Russell, y ha subrayado que estos crímenes suelen ser perpetrados por personas cercanas a las víctimas, en entornos que deberían ser seguros, como el familiar o el escolar.

Las secuelas de la violencia sexual infantil pueden extenderse hasta la vida adulta. Las sobrevivientes tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades de transmisión sexual, abuso de sustancias, aislamiento social y problemas de salud mental como ansiedad y depresión.

Además, el impacto es aún más grave cuando las víctimas tardan en revelar lo ocurrido o mantienen el abuso en secreto, lo que es frecuente debido al estigma y la vergüenza asociados.

También afecta a niños

Aunque las niñas y mujeres son las más afectadas y sus experiencias están mejor documentadas, el informe de Unicef destaca que los niños y hombres también son víctimas de violencia sexual. Se estima que entre 240 y 310 millones de niños y hombres en todo el mundo —aproximadamente uno de cada once— han sido víctimas de violación o agresión sexual durante la infancia.

Ante estas cifras, la agencia para las Naciones Unidas ha hecho un llamado urgente a la acción global para proteger a los niños y niñas de la violencia sexual. Señala que es fundamental desafiar y cambiar las normas sociales y culturales que permiten que la violencia sexual ocurra y que desalientan a las víctimas de buscar ayuda. Además, recomienda proporcionar a los niños información clara, accesible y adecuada a su edad para que puedan reconocer y denunciar el abuso.

También pide garantizar que cada menor víctima de violencia sexual tenga acceso a servicios que les ofrezcan justicia y apoyo para sanar, además de reducir el riesgo de futuros daños.

El fortalecimiento de leyes y regulaciones es otro de los puntos clave para proteger a las niñas y los niños, lo que incluye la implementación de estándares internacionales como la Clasificación Internacional de la Violencia contra los Niños.