Nadine Gasman: «Lograr un sistema de cuidados traerá una revolución en México»

Macarena Soto | Madrid - 23 marzo, 2021

Es estructural. Un eslabón que engancha con otro, uno quebrado que deja caer al siguiente. Así es el sistema actual para las mujeres, según se deduce del análisis de Nadine Gasman, directora del Instituto Nacional de las Mujeres de México, un país lastrado por la violencia de género y los feminicidios, pero que según esta doctora en Salud Pública, avanza decidido hacia la paridad, la prevención y la erradicación de todas las violencias contra la mujer. 

Con motivo de la presentación del informe «Avances y retos legislativos en materia de autonomía y empoderamiento económico de las mujeres en Iberoamérica» realizado por la Secretaría General Iberoamericana (Segib) y ONU Mujeres, Gasman hace un repaso de los mayores lastres legales y fácticos que afrontan las mujeres en México y se detiene especialmente en la necesidad de crear un sistema nacional de cuidados donde los hombres también tomen su responsabilidad: será «revolucionario». 

«Lograr el sistema de cuidados va a ser una revolución, el reconocimiento de los cuidados, tener una ley que lo reconozca, que también reconozca el derecho al tiempo libre, es un reconocimiento de una de las demandas feministas más sensibles, mas importante y más incomprendidas hasta antes de la pandemia», cuenta a Efeminista.

Un sistema de cuidados, con la implicación del sector privado

El 27% de países iberoamericanos cuenta con textos con disposiciones discriminatorias en su legislación en cuanto al reconocimiento y la redistribución del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado se refiere, según el estudio de Segib y ONU Mujeres.

Mientras, solo en México el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), calcula que en 2019 el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados registró «un nivel equivalente a 5.6 billones de pesos» (algo más de 200 millones de euros), el 22,8% del PIB.  Dentro de estas labores destaca las de «cuidados y apoyo», que supone el 28,9% del total, un 6,6% del PIB.

Para Gasman, la transformación del sistema de cuidados «pegará de manera muy positiva» no solo a las mujeres, sino «a toda la sociedad», un cambio de paradigma que también introduzca en la teoría de los cuidados a los «adultos mayores, personas con discapacidad y enfermos»

«Es una revolución, que va a impactar la vida de todo el mundo, lo que estamos planteando es una corresponsabilidad que va desde dentro de las familias, la posibilidad de infraestructuras y servicios públicos, pero también el posicionamiento del sector privado y reconocimiento de categorías de cuidadoras y cuidadores como trabajadores remunerados«, expone.

La autonomía económica es esencial para las mujeres

La mexicana, quien fuera representante de ONU Mujeres en Brasil y del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Guatemala, cree que la autonomía económica es «clave» para el desarrollo de la mujer y la igualdad de género. 

Consciente de que una mujer económicamente independiente «puede salir de una relación abusiva y decidir qué hace y qué no hace», confía además en que «la justicia económica» fortalece a las mujeres «como persona y como parte del colectivo». 

«Es esencial para mejorar la situación de las mujeres en general, no solo en su bienestar, sino también en su capacidad de integrarse a la economía, a la sociedad», opina.

«Por eso es extremadamente importante tener un marco de leyes que permitan tener esta autonomía y el gran desafío que tenemos todas y todo es que además de las leyes necesitamos llevarlas a la práctica, y en el área económica necesitamos no solo al Estado sino también al sector privado haciendo su parte, cumpliendo las leyes, no buscando atajos ni haciendo trampas», asevera.

La pandemia afecta doblemente a las mujeres

Una vez más, las mujeres han sido más fuertemente golpeadas por una crisis mundial. La pandemia del COVID-19 nos obligó a todos a quedarnos en casa, pero fueron ellas, una vez más, las que soportaron la carga doméstica y de cuidados. 

El «quédate en casa» de hace unos meses sigue vigente para muchas mujeres en todo el mundo. Todas aquellas que se quedaron sin empleo y tuvieron más dificultad para regresar al mercado laboral que los varones, o las que aún se hacen cargo de hijos, mayores o personas con dependencia que no pueden acudir a colegios o residencias.

«La pandemia ya ha afectado más a las mujeres, el quedarse en casa, el teletrabajo y que no haya escuela ha tenido un impacto enorme en la mujeres», apunta Gasman, quien detalla que en su país las mujeres «están cansadas y abrumadas». 

«Sabemos que a priori teníamos muchas más mujeres que hombres con trabajo en el mercado informal, para ellas ha sido muy difícil regresar o lo han hecho tomando más riesgo, porque lo que ves en México es que hay muchas mujeres que ahora van con sus hijos, la reapertura de las escuelas y las vacunas van a tener un impacto positivo pero por ahora está siendo mas difícil para las mujeres», zanja.