#NoMoreMatildas, el proyecto que denuncia la invisibilidad histórica de las mujeres científicas

Natalia Ibáñez Guinea | Madrid - 13 enero, 2021

La Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT), con el apoyo de la Oficina del Parlamento Europeo en España, ha impulsado el proyecto #NoMoreMatildas (No más Matildas) para  dar a conocer el Efecto Matilda y recuperar el protagonismo de aquellas científicas invisibilizadas cuyos descubrimientos fueron atribuidos injustamente a sus compañeros hombres, y pide que se incluya mayor número de mujeres científicas en los libros de texto.

¿Cómo hubiera sido la vida de Einstein, Fleming o Schrödinger si hubieran sido mujeres?

De la premisa «¿Cómo hubiera sido la vida de Einstein, Fleming o Schrödinger si hubieran sido mujeres?» parten los tres cuentos reunidos en #NoMoreMatildas, creado por Gettingbetter Creative Studio, con la colaboración de Dos Passos Agencia Literaria y Comunicación y la producción de Kamestudio, con los que se quiere arrojar algo de luz sobre todas esas científicas que, por haber sido mujeres, tuvieron que sufrir las consecuencias de una sociedad machista que nunca creyó en ellas.

La conciliación con la maternidad, el cuestionamiento de sus habilidades, los problemas para acceder a la Universidad, el robo de sus logros… son solo algunos de los obstáculos a los que se enfrentan las Matildas de los cuentos, que se pueden leer y descargar gratuitamente.

Con sus amargos finales, estos cuentos meten al que fuera padre de la teoría de la relatividad, Albert Einstein, al descubridor de la penicilina, Alexander Fleming, y al galardonado con el Premio Nobel de Física de 1933, Erwin Schrödinger, en la piel de una mujer.

Ilustración del cuento ‘Matilda Schrödinger’ por Rodrigo García Llorca, promovido por el movimiento #NoMoreMatildas. Imagen cedida por Dos Passos Agencia Literaria y Comunicación.

Relegadas al olvido, brecha de género

«Es una forma de poner de manifiesto las trabas a las que se han venido enfrentando las mujeres que han querido entender el mundo en el que se encontraban dedicándose a la ciencia. Podemos afirmar con casi total seguridad que estos grandes descubrimientos para la humanidad solo pudieron desarrollarse porque estos científicos fueron hombres«, cuenta a Efeminista la presidenta de la AMIT Andalucía y portavoz de la campaña Adela Muñoz Páez, que además incide en que esta brecha de género «sigue existiendo hoy, aunque estemos en una situación indiscutiblemente mejor».

Desde la Primaria hasta el Bachillerato, los temarios de ciencia y tecnología se han visto desbordados con nombres masculinos y muy pocos femeninos. Así, estos tres «deliciosos» y «verosímiles» cuentos persiguen que haya un mayor número de mujeres científicas en los libros de texto. Escritos por Nöel Lang e ilustrados por Rodrigo García Llorca, reivindican la presencia y la labor de muchas científicas relegadas al olvido, de forma sistemática.

La importancia de los referentes femeninos en ciencia

«A las niñas no se les ocurre que puedan ser aquello que no ven que practiquen otras mujeres. Es importante que vean esos referentes a edades tempranas. A los ocho años ya tienen muchos prejuicios, que luego resultarán más difíciles de eliminar, que hacen que las niñas se autoperciban como menos capaces para las disciplinas científicas, como las matemáticas y las ingenierías», sostiene Muñoz Páez, quien además es Catedrática de Química Inorgánica en la Universidad de Sevilla.

Aunque se han impreso trescientos ejemplares para repartir, la portavoz de #NoMoreMatildas afirma que el alcance de la página web es muchísimo mayor. En la red igualmente se ha publicado un anexo feminista con dieciocho mini biografías de científicas que no aparecen en los temarios educativos. Con ellas, se da la posibilidad de que se impriman y se complementen a la información de los libros de texto para que las niñas y niños descubran que la ciencia nunca ha sido solo cosa de hombres.

Ilustración del cuento ‘Matilda Einstein’ por Rodrigo García Llorca, promovido por el movimiento #NoMoreMatildas. Imagen cedida por Dos Passos Agencia Literaria y Comunicación.