Cop-27. Impacto de la crisis climática en mujeres y niñas

Activistas climáticos protestan por justicia climática durante la COP27, la Cumbre del Clima 2022 en Sharm el Sheij (Egipto). La pancarta principal reza: "No hay justicia climática sin justicia de género". EFE/EPA/KHALED ELFIQI

Mujeres y niñas, 14 veces más vulnerables frente a la crisis climática

EFE | Madrid - 15 noviembre, 2022

«La crisis climática tiene rostro de mujer», así lo describe la activista ecofeminista chilena Julieta Martínez, quien señala que «el 80 % de los refugiados climáticos son mujeres y niñas», un colectivo que «es 14 veces más vulnerable ante los desastres naturales».

Martínez, embajadora de ONU Mujeres y una de las integrantes de la lista «100 Latinos más comprometidos con la acción climática», apunta que en Iberoamérica​​ ​«​muchas niñas emplean entre 4 y 5 horas al día para ir a buscar agua potable en vez de ir a la escuela».

Esta situación genera «un nivel de deserción escolar que impide a las mujeres conseguir una fuente de ingresos y una estabilidad económica​,​ ya que dependen de otras ​personas ​para subsistir», añade.

De hecho, Martínez explica que la educación no solo sería buen​a​ para su propio bienestar, pues «si ​todas las niñas del mundo ​tuvieran acceso ​a la educación y a la planificación familiar,​ ​las emisiones ​globales ​se podrían reducir ​en casi 70 gigatoneladas ​de CO2 ​para 2025».

Así es que las mujeres y las niñas soportan la mayor parte de los impactos ambientales, económicos y sociales asociados a la crisis climática, ya que se ven más afectadas por la falta de agua y saneamiento y asumen la mayor parte del trabajo doméstico a medida que disminuyen los recursos hídricos, como recogen, además de Julieta Martínez, los demás expertos consultados por EFE.

Liderazgo de niñas en la acción climática

Según Plan International, una ONG que defiende la educación e igualdad de las niñas y los derechos de la infancia, la crisis climática ha generado «el problema de equidad intergeneracional más importante de nuestro tiempo»​.

Esto se debe a que las niñas «tendrán que vivir durante más tiempo las consecuencias de la emergencia climática, pero sienten que no pueden participar en los procesos de toma de decisión».

En esta segunda semana de la COP27, Plan Internacional presentará el informe «From the Frontlines» (Desde la línea del frente), un trabajo que recoge las experiencias de jóvenes residentes en los países más afectados por la crisis climática​.

​Además​, participar​án​ en diversos actos ​en el marco de la cumbre ​en los que defenderán «la necesidad de una educación inclusiva en materia de justicia climática y el acceso equitativo a las oportunidades verdes», así como «el liderazgo de las niñas en la acción climática».

​La ONG fomentará este liderazgo a través de un diálogo en el pabellón español de la COP27 con la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico de España, Teresa Ribera, en el que participarán representantes de Unicef España y de Youth for Change (Juventud por el Cambio)​ el próximo 16 de noviembre.​

Acceso a agua potable

Aunque miles de millones de personas en todo el mundo han conseguido acceso a servicios de agua potable y saneamiento en las últimas décadas, las Naciones Unidas alertan de que «el cambio climático y la contaminación han incrementado la presión sobre las fuentes de agua».

Según datos de 2015, «2.100 millones de personas carecen de acceso a servicios seguros de suministro de agua potable» y «cerca de 2.400 millones de personas dependen del agua recogida en pozos y manantiales sin protección».

En este sentido, ONU Mujeres actúa para facilitar agua y saneamiento mediante políticas y programas que les ​permitan​ «​tener más tiempo para obtener ingresos y acceder a la educación en condiciones sanitarias dignas».

Entre ellos destaca un proyecto impulsado en el árido condado de Turkana, en el norte de Kenia, donde «las mujeres tienen que caminar cada vez más kilómetros al día para recoger agua».

Esta situación, «que afecta directamente a sus medios de subsistencia», ha motivado la intervención de ONU Mujeres para asegurar que todas las acciones destinadas a enfrentar la sequía «tomen en consideración las vulnerabilidades particulares de las mujeres y las niñas».