Ecuador femicidio

Mujeres protestan por el asesinato de la abogada María Belén Bernal en Quito (Ecuador). EFE/José Jácome

Mujeres de Ecuador piden justicia por el femicidio de una abogada

Cristina Bazán | Guayaquil - 22 septiembre, 2022

Cientos de mujeres han salido a las calles de diversas ciudades de Ecuador para pedir justicia por el femicidio de María Belén Bernal, una abogada que estaba desaparecida y cuyo cuerpo fue encontrado este 21 de septiembre en un cerro de Quito, ubicado cerca de la escuela policial en la que trabajaba su esposo y en la que se la vio por última vez hace 11 días.

Con pañuelos morados y carteles, las mujeres se concentraron principalmente en Quito, pero también en Guayaquil y Cuenca, y corearon lemas como «Ni una menos, vivas nos queremos»; «Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente» o «Eli, escucha, tu lucha es nuestra lucha», en referencia a Elizabeth Otavalo, madre de Bernal.

El crimen de la abogada, que ha conmocionado a un país en el que se asesina a una mujer por el hecho de serlo cada 28 horas, ha tomado especial relevancia porque el principal sospechoso es un teniente de Policía, Germán Cáceres, y porque existen indicios de que se produjo en el interior del establecimiento policial.

Esas mismas indagaciones determinan que, tras el ingreso de Bernal a la escuela policial, hubo quienes escucharon gritos de auxilio en el cuarto del policía, pero que decidieron no intervenir. Después de que la Fiscalía conoció de la denuncia por desaparición, retuvo a Cáceres por unas horas, pero no le formuló cargos, por lo que ahora está prófugo.

«El Gobierno, el Ministerio del Interior, pide perdón a la sociedad ecuatoriana, a la familia de María Belén especialmente. Y ofrece una disculpa pública a su madre, Elizabeth Otavalo, a su hijo y a las mujeres, porque este hecho condenable nos ha llevado a una vergüenza y a un dolor profundo», ha dicho el ministro del Interior, Patricio Carrillo, en una rueda de prensa realizada tras el hallazgo del cuerpo.

Carrillo, quien ha insistido en que el asesinato machista «también refleja algunas violencias que permanecen ocultas en la sociedad» y no solo en la Policía, ha prometido cambios en la malla curricular de la escuela policial para incluir contenidos sobre derechos humanos.

«Las investigaciones internas deberán promover la erradicación de esta violencia de género en las filas policiales», ha dicho.

Justicia por el femicidio de María Belén

Hasta altas horas de la noche, cientos de manifestantes permanecían en el exterior de la Comandancia de la Policía en Quito, quienes cantaban «Canción sin miedo», de la artista mexicana Vivir Quintana.

La letra se ha convertido en un himno para los grupos feministas y familiares que exigen celeridad en los procesos judiciales por femicidios en toda la región.

Por su parte, la madre de María Belén pidió al presidente Guillermo Lasso justicia por el asesinato de su hija. «Esto es un crimen que pasó en la escuela superior de la Policía. Me arrebataron a mi hija, a manos de un servidor de la Policía prófugo. Ruego a las universidades apoyo en los exámenes médicos legales. Necesito saber la verdad», respondió Otavalo a Lasso, quien desde Estados Unidos anunció en su cuenta de Twitter el hallazgo de los restos de la abogada desaparecida.

Desde el Gobierno y el mando policial se ha insistido en individualizar la responsabilidad del crimen en «un mal elemento» y en quienes por «inacción» permitieron que se cometiera. Sin embargo, expertos y expertas en Derechos Humanos han debatido toda la semana sobre una posible responsabilidad del Estado en este caso.

«La doctrina y jurisprudencia nacional e internacional sobre actos de abuso del poder público que ostentan los agentes estatales es abundante. La sociedad ha estado de acuerdo en llamar esos actos por su nombre: violación de derechos humanos, y el responsable: el Estado», escribió días atrás, cuando aún se trataba el caso como desaparición, el relator del Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas, Juan Pablo Albán.

«Reconocer que en este caso el autor es agente del Estado y abusando esa condición, en una instalación del Estado y con la colaboración de otros agentes del Estado, desapareció a un familiar, no borra la responsabilidad penal de todos esos individuos», agregó.

Hasta el momento, 12 policías de diferentes rangos están bajo investigación administrativa de la institución y una cadete ha sido vinculada al proceso penal que se lleva por este caso. El titular de Interior ha dicho que pedirá a Fiscalía que se vincule a todos.

La violencia machista en Ecuador

Las organizaciones feministas de Ecuador se declararon días atrás en «vigilia nacional» ante el crecimiento exponencial de la violencia machista, que, dijeron, «está naturalizada», y ante la falta de «compromiso real» de las autoridades «para ejecutar la política pública».

Además, pidieron que se reconozca y contabilice los asesinatos de mujeres por el hecho de serlo en contextos de delincuencia organizada, suicidios por violencia machista y crímenes vicarios como femicidios, con el objetivo de visibilizarlos y que se ejecuten acciones «contundentes» para prevenirlos.

«Cada 28 horas han asesinado a una mujer. Estamos comprometidas con visibilizar la escalada de la violencia contra las mujeres y el uso de armas de fuego en un país donde la tenencia de armas no es legal. Mujeres baleadas, violadas y tiradas en zanjas. Niñas lanzadas en el río por sus propios padres. Mujeres golpeadas, apuñaladas y envenenadas en todos los territorios. La violencia se ha incrementado», denunció en una rueda de prensa Geraldina Guerra, presidenta de la Fundación ALDEA, parte de la Alianza feminista para el mapeo de femi(ni)cidios en Ecuador.

Según las estadísticas recopiladas por la Alianza, 206 mujeres han sido asesinadas por razones de género, entre ellas 115 víctimas cuyos casos están ligados al crimen organizado y 6 transfemicidios hasta el 3 de septiembre.

Una cifra que contrasta con los 59 femicidios que contabiliza hasta la fecha la Función Judicial, que deja por fuera y registra como «otras muertes violentas de mujeres» (homicidio, asesinato, robo con muerte, sicariato, etc.) a 183 casos más.

Además, reclamaron una mayor implementación del presupuesto para prevenir la violencia machista en Ecuador, pues hasta el momento, dicen, solo se ha utilizado un 15 %.