Georgia

Fotografía facilitada por la editorial Astiberri del cómic "Georgia O'Keeffe" de la autora María Herreros. EFE

María Herreros ilustra la vida de Georgia O’Keeffe en un cómic

Pilar Martín | Madrid - 21 abril, 2021

Cuando la ilustradora María Herreros habla de la artista norteamericana Georgia O’Keeffe se deja entrever toda la pasión y admiración que siente por su obra y figura, que ha llevado a un cómic homónimo con el que quiere «abrir la curiosidad» del lector para que ahonde más en este referente de «feminismo de acción».

Días antes de que el Museo Thyssen inaugure la exposición monográfica sobre O’Keeffe (20 de abril), la editorial Astiberri publica «Georgia O’Keeffe», un trabajo de la joven artista valenciana María Herreros (1983) en el que ha desplegado todo ese buen hacer que la sitúa como una de las dibujantes más relevantes de España que ha llevado su trabajo a galerías de Berlín, Hong Kong, Los Ángeles, Nueva York o Seúl.

Pero Herreros ama tanto el trabajo de Georgia O’Keeffe que en este cómic, cuenta a Efe, tenía claro que, pese a haber sido «muy vistoso», no ha reproducido ninguno de los cuadros de la pintora norteamericana.

«Las composiciones de Georgia son increíbles, dicen mucho a las tripas, pero ha sido intencionado no poner ninguna porque yo no iba a poder reproducir la impresión que te produce una obra suya, y como no lo iba a poder igualar, y mucho menos mejorar, no me planteé ese reto», dice con el objetivo de dejar claro que las ilustraciones son 100 % salidas de su mente y corazón, por Herreros siente por esta artista algo más que admiración.

«Quererlo todo en el mundo»

Con el objetivo de «abrir la curiosidad del lector», Herreros ha encontrado en el guion la parte más complicada, porque el material que hay sobre la considerada como «madre del arte moderno estadounidense» es mucho dado que fue una artista muy longeva (1887-1986).

«Ha sido difícil elegir qué partes de su vida elegir pero por suerte, y por su elección personal, hay muchas fotografías sobre su vida, su trabajo, sus dos casas, y hay bastantes declaraciones suyas. Una de mis mayores fuentes de información han sido las miles de cartas que dejó a su ex pareja y su amiga Anita Pollitzer«, explica.

Y es precisamente en esa carta con la que arranca el cómic, donde O’Keeffe, todavía una profesora de arte de Charlottesville, le dice a Pollitzer (la que la conecta con el ambiente cultural y artístico de Nueva York) que se «alegra de quererlo todo en el mundo».

«Lo bueno, lo malo, lo amargo y lo dulce. Lo quiero todo y quiero mucho. Estoy haciendo solamente lo que quiero. Pintando una masa de árboles contra la montañas y el cielo de cuatro y media a seis por las tardes, y el resto del tiempo hago lo que me da la gana»

Esto escribe la artista el 25 de agosto de 1915 a su amiga durante sus vacaciones de verano.

«Feminista de acción»

Unas palabras que avanzan la mentalidad de la protagonista del cómic, una mujer que «cortó sus lazos de la vida doméstica» y se fue sola a pintar al desierto y las montañas. Por eso Herrero la califica como una «feminista de acción» que «divagaba mucho y explicaba mucho sus sensaciones» en sus cartas.

«Y ahí hay -reconoce la autora del cómic- una fuente de información total, así que el único reto ha sido elegir, porque la cantidad de información, tanto gráfica como de texto, ha sido brutal».

Realizado durante la pandemia, «un año muy introspectivo», ha trabajado codo con codo con el Museo Thyssen y con el Museo Georgia O’Keeffe (Nuevo México, Estados Unidos) para que este cómic sea lo más fiel a la vida de la artista, una mujer que a Herreros le «impone mucho» y que, de seguir viva, el hecho de hacerle una pregunta «le daría palo».

«Era una persona que apreciaba mucho su paz, su soledad y su entorno. Pero como curiosidad le preguntaría por qué nunca se fijó en el espacio y el cosmos para su obra porque le fascinaban los espacios abiertos y las llanuras», ha confesado esta joven autora que, si la pandemia lo permite, este verano se irá a Texas a hacer una residencia artística.