María Dueñas: El feminismo hoy es una sacudida social, global y transversal

Carmen Siguenza - 10 junio, 2019

Hace diez años, la vida de María Dueñas dio un giro total con la publicación de «El tiempo entre costuras», un libro del que se han vendido más de cinco millones de ejemplares, con más de 40 traducciones y una serie de televisión.

Le siguieron, todos en Planeta, «Misión Olvido», «La Templanza», que muy pronto comienza su grabación para ser llevada a la pequeña pantalla y su última novela, «Las hijas del capitán», que va ya por la novena edición.

Esta historia sobre tres mujeres jóvenes españolas que se vieron obligadas a cruzar el charco en los años 30, muy probablemente también tendrá su adaptación al celuloide porque Dueñas ya tiene propuestas sobre la mesa, según explica esta autora, que ha dado con la tecla para que miles de lectores se rindan ante sus historias donde las mujeres buscan su lugar en el mundo.

Las mujeres que emigraron en los años 30 iban siguiendo a sus maridos

P.- ¿Cómo han cambiado las mujeres desde los años 30 hasta ahora?

R.- Todavía nos queda camino por recorrer, pero creo que somos unas afortunadas dentro un orden, porque el mundo de aquellas mujeres, y yo las he conocido porque algunas siguen vivas -eran niñas en los años 30-, recuerdan cómo era su vida y la de las mujeres de su entorno y no tiene nada que ver, por fortuna.

En «Las hijas del capitán» eran mujeres que daban un paso para emigrar porque se iba el marido y se sentían en la obligación de seguirle. No se les ocurría pensar: ‘quiero o no quiero emigrar’. Se sentían en la más absoluta obligación de seguir a sus maridos. Yo trato de la emigración de estas mujeres a Nueva York, las que no aprendieron inglés nunca, ni se movieron fuera de su entorno, y no conocieron a más gente que sus vecinos y compatriotas. Pero que con su sacrifico y voluntad sacaron adelante a una generación de niños, con mucha alma española pero ya muy americanizados, y que acabaron muriendo en tierra extranjera sin rechistar, sin protestar y siempre con la nostalgia presente, pero con entereza y mucha fuerza.

Hoy las mujeres, por fortuna, por lo menos en nuestro entorno, no acatamos ese grado de sometimiento a las decisiones del marido. Nos planteamos cosas que ellas no hacían. Creo que en este sentido ha habido un cambio radical, lo cual no quiere decir que hayamos llegado al límite.

Nueva ola del feminismo

«Me parece que es una sacudida social, además global y transversal.»

P.- ¿Qué le parece esta nueva ola del movimiento feminista?

R.- Me parece fantástico y fantástico en todos los sentidos. Me parece que es una sacudida social, además global y transversal.

Absolutamente necesaria. Tardía, incluso, porque podía haber sucedido antes; pero bueno, quizás ahora es el momento con las redes sociales y todo eso y ha llegado el momento que tenía que llegar, pero desde luego absolutamente necesario y oportuno, porque estábamos dando por normales muchas cosas que no eran.

P.- Desde la ficción, con sus novelas, con la empatía con los personajes, ¿se ayuda a las mujeres a tomar conciencia?

R.- Sí, ha podido contribuir en la medida en que todo lo que sea acumular información y saber de otras perspectivas vitales ayuda a abrir los ojos. Y la literatura ha puesto su grano de arena.

Las mujeres publican menos por excesivo sentido de la responsabilidad

P.- Las mujeres son las que más leen, según todos lo datos; pero sin embargo, son las que menos publican, ¿a qué cree que se debe?

R.- Creo que históricamente los hombres han escrito más y han publicado más que las mujeres, pero ahora y sin saber cómo es exactamente la diferencia, creo que una cosa que nos afecta mucho a las mujeres es que siempre tenemos mucho sentido de la responsabilidad, excesivo.

Un sentido muy perfeccionista, queremos hacer las cosas muy bien y estar muy seguras de lo que vamos a sacar a la vida, y eso es probablemente lo que hace que seamos menos prolíficas, pero es pura intuición lo que digo. Si un hombre publica cinco y una mujer tres, no es porque escribamos menos o tengamos menos ambiciones o inquietudes, ni mucho menos. Pero hemos dado pasos de gigante, y no estaremos nada lejos en alcanzarlos o superarlos.

«Busco personajes humanos, con sus luces y sus sombras»

P.- ¿Cuál podría ser el secreto de su éxito?

R.- Creo que el secreto o la razón por la que mis libros gustan a un público muy amplio es que engloban muchos perfiles de todo tipo, muchas edades. Creo que es una mezcla de cosas. Intento componer historias que resulten atractivas en sus tramas, y que, además, tengan unos personajes que no sean en blanco y negro, que sean como son los humanos, con sus luces y sus sombras, sus glorias y sus miserias.

Intento que la trama sea ágil, que los personajes sean cercanos y generen empatía con los lectores. Quiero llevarles a escenarios que sean atractivos, pero no en plan tarjeta postal vistosa. Tampoco tienes la seguridad de donde van a acabar tus libros, por eso me hace mucha gracia eso que dicen que escribo escribir best seller. Nadie escribe el best seller, se hace después».

P.- ¿Y después de ‘Las hijas del capitán’, tiene ya algún plan en mente?

R.- Ya he empezado a trabajar en algo, lo que pasa es que ‘Las hijas del capitán’ me están dando más guerra de la que yo pensaba, porque por fortuna está teniendo una promoción muy larga porque está funcionando muy bien y empiezan sus traducciones. Pero en mi próximo trabajo habrá mujeres, claro. Cambiará el momento y el escenario.