Luz Casal durante una entrevista con EFE con motivo de la publicación de su álbum 'Me voy a permitir'. EFE/ Mariscal
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Luz Casal: "Le he cogido gusto a la vida a raíz de mis problemas de salud"
Luz Casal ha publicado Me voy a permitir, otro ejercicio ecléctico de libertad, que, aún habiendo sido concebido como homenaje a las mujeres que la inspiran en la música, tiene mucho de reivindicación personal y trasluce las inmensas ganas de disfrutar y de probarse que aún conserva.
"Yo siempre he sido una persona con ansia de ver y de conocer, pero sobre todo le he cogido gusto a la vida a raíz de tener problemas de salud. Me dije: 'No voy a desperdiciar esta oportunidad'", cuenta en una charla con EFE a propósito de algunas de sus nuevas letras, en las que recrimina a quien se ve "cansado de mirar pasar la vida por la ventana".
Como si de un recopilatorio se tratara, pero sin serlo, con cinco canciones nuevas y cinco versiones, Casal (Boimorto, 1958) exhibe en Me voy a permitir (Universal) todas aquellas facetas que la han convertido, entre otras cosas, en una Premio Nacional de Músicas Actuales.
Ser una misma en libertad
"Es lo que llevo haciendo toda la vida, que es permitirme ser libre y hacer lo que me apetezca en cada momento por una razón muy sencilla: que no puedo hacer lo que no siento", indica. Y revela que en una ocasión declinó participar "en un álbum que luego fue un éxito" porque la canción que le ofrecieron "era un horror". "Yo no sabía hacerlo", se exculpa.
Todo lo contrario sucede con su manera de abordar un tributo a la portuguesa Amalia Rodrigues con el fado Lágrima o el repertorio latinoamericano clásico, como el Bravo que popularizó Olga Guillot entre otras, o Todo cambia, que cantó Mercedes Sosa.
"Muchas veces he tenido la sensación de que se da más importancia al intérprete que canta sus propias canciones y a mí esa diferencia de aprecio me parece que no debería de existir, porque hay millares de ejemplos donde una determinada interpretación hizo de una canción un éxito", explica sobre la génesis del proyecto.
Su legado al abrir camino
Al empezar a versionar canciones poderosas cantadas por mujeres surgieron ideas propias para temas completamente nuevos, como El blues de la cebolla, composición original de Chris Barron (Spin Doctors), producida por Paul 'Wix' Wickens (músico habitual de Paul McCartney) y al que ella puso letra en español.
Al terminarla, fue cuando se dio cuenta de que era una canción reivindicativa, "pero no fue premeditado", justifica sobre una dimensión que poseen otros cortes. Como el que da título al álbum cuando canta: "Me voy a permitir abrir la boca, decirle al idiota lo que pienso de él".
"Yo tengo un sentido bastante desarrollado de lo que es la relación entre dos seres y tener respeto, educación y tal. Pero es que un idiota saca lo peor de mí, de ahí la soltura que tengo para decirle a uno que lo es, que mejor vaya a hablar con otra persona", ha subrayado ante uno de los temas más roqueros y feministas del disco.
También allí canta: "Yo no quiero encajar en eso que defines como un mundo ideal / Yo prefiero cambiar las reglas del juego, no ser una más". "Yo no tengo la sensación de ser una Juana de Arco. Me he movido en un mundo con ciertas consignas que me he saltado por necesidad de supervivencia. He ido solventando las dificultades por género, por estilo o por lo que sea, a medida que han ido surgiendo", indica con modestia sobre su legado al abrir camino.
"Espero seguir descubriendo cosas"
"Está representado bastante de lo que soy, pero quiero pensar que no todo porque espero seguir descubriendo cosas", apunta.
Para redondear el álbum, ha versionado también el mítico She de Charles Aznavour junto a una compañía inesperada pero muy "efectiva", Carla Bruni. En su opinión añade "sensualidad" al tema y el necesario sabor y contexto francés con el que fue compuesta la canción originalmente.
"Fue muy profesional, muy bella, muy sencilla y muy amorosa", rememora sobre la grabación junto a esta compositora e intérprete, cuya presencia defiende en este disco feminista pese a estar casada con el exmandatario conservador Nicolás Sarkozy. "Para mí no representa un tipo de mujer trasnochado. A nivel sentimental ha demostrado tener una soltura enorme al enamorarse del hijo y del padre, lo cual podríamos decir que casi es una transgresión", dice.
Dispuesta a cantar estas canciones y las que hagan felices al público ("Si tengo que hacer Rufino todas las noches, lo haré"), el próximo 2 de enero dará comienzo en el Auditorio del Palacio de Congresos El Greco de Toledo a una gira que pasará por espacios y lugares diversos, como Le Grand Rex en París el 10 de enero o el Movistar Arena de Madrid el 17 de enero.