Laura Freixas: La maternidad está ausente de la literatura

Laura de Grado | Madrid - 8 junio, 2019

Cuando la escritora y periodista Laura Freixas (Barcelona, 1958) habla, mueve conciencias.

En su último libro, «A mi no me iba a pasar» (Ed. B), rompe los esquemas para hablar sobre maternidad y matrimonio de manera autobiográfica. «La maternidad es una experiencia riquísima y central para todas las mujeres y, sin embargo, está ausente de la literatura», denuncia Freixas. 

La escritora, que estará firmando el día 16 de junio en la Feria del Libro, propone un viaje literario a través de su propia experiencia y las contradicciones que ha vivido al enfrentarse a su rol de mujer.

«Es entender cómo y por qué eso que yo estaba segura de que a mí no me iba a pasar, me pasó y cómo me pasó a través del matrimonio y la maternidad«, explica en una entrevista a Efeminista Freixas, presidenta de honor de Clásicas y Modernas.

La escritora ha dedicado su vida a denunciar las desigualdades en la cultura y en la literatura, como ella misma explica, la cultura está «hecha por hombres, que hablan de hombres y que incluyen a mujeres en relación con hombres». 

Pregunta.- Durante la Feria del Libro estará firmando su último libro ‘A no me iba a pasar’, en el que reflexiona sobre el matrimonio y la maternidad. ¿Por qué ha escogido estos temas?

Respuesta.-Porque es mi forma de ser. Es la forma como yo me convertí en lo que se entiende socialmente por una mujer, incluido en el sentido negativo de la palabra, es decir, una persona discriminada, dependiente, etcétera.

Y lo que intento, por eso el título, es entender cómo y por qué eso que yo estaba segura de que a mí no me iba a pasar, me pasó y cómo me pasó a través del matrimonio y la maternidad.

Otras mujeres tienen otras experiencias, pero yo creo que todas al final confluimos en la experiencia de la discriminación, de la dependencia y de la inferioridad social.

La maternidad, ausente de la literatura

P.-El tema de la maternidad es un tema sobre el que no se suele escribir, y es algo que ha repetido en varias ocasiones.

R.-Sí, también he querido escribir sobre la maternidad por eso, porque yo todo lo he vivido a través de la literatura y leyendo mientras vivía, leyendo sobre aquellas experiencias que yo estaba viviendo y cuando accedí a la maternidad me di cuenta de que sobre eso no hay literatura.

Y me pareció y me sigue pareciendo muy fuerte, muy flagrante, un ejemplo muy llamativo de cómo la cultura es una cultura hecha por hombres que hablan de hombres y que incluyen a mujeres en relación con hombres, pero las mujeres por sí mismas han tenido muy poca voz

Concretamente, una experiencia absolutamente central como es la maternidad en todas sus facetas, la de no ser madre, ser madre, intentar serlo y no poder, serlo sin querer, etc, es una experiencia riquísima y central para todas las mujeres y, sin embargo, está ausente de la literatura. Entonces, también por eso, quería escribir sobre la maternidad, que además, en mi caso han sido dos muy distintas porque una ha sido biológica y la otra adoptiva.

Y cuando se tratan suele ser  de forma muy idealizada, por ejemplo, relatos de adopción hay pocos pero, además, los que hay yo creo que son muy de color de rosa y la adopción no es así.

«Las autoras son aproximadamente un 30% de lo que se publica»

P.-Lleva muchísimos años denunciando la desigualdad en la cultura y las letras, justamente hace un par de semanas firmó el ‘Manifiesto contra el machismo literario’ en el Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. ¿Ha cambiado esta situación desde que empezó a denunciar esta desigualdad hasta ahora?

R.-Ha cambiado una cosa, ahora hay una conciencia de que el mundo de la cultura no es como creíamos ingenuamente. No entiendo cómo nos lo podíamos creer porque las cifras cantan pero no es igualitario. Hay desigualdad y ahora sabemos que hay desigualdad.

Estamos buscando y encontrando las cifras de esa desigualdad y estamos denunciando que hay desigualdad y que esto no es normal. Que no es simplemente una cuestión de evolución histórica que pasa el tiempo, no es una cuestión de meritocracia, no es ninguna cuestión de naturaleza, sino que aquí hay una distorsión que tiene muchas causas pero que vamos a tener que abordar.

P.-Habla de que las cifras cantan, ¿cuáles son estas cifras?

R.- Las mujeres son mayoría entre quienes leen, pero cuando pasamos a la escritura, las autoras son aproximadamente un 30 por ciento de lo que se publica, o sea, que el 70 por ciento de lo que se publica lo han escrito hombres.

Si subimos un paso más y nos preguntamos por los grandes premios institucionales, como el Premio Nacional de Narrativa, el Cervantes, por la Real Academia o por las colecciones de clásicos, es decir, por todo lo que va a quedar para generaciones futuras, ahí, la proporción de mujeres es un 10 por ciento.

El Día de las escritoras

P.-También es presidenta de honor de Clásicas y Modernas, desde donde habéis llevado varios proyectos como el de Las Sinsombrero. ¿Hay algún proyecto entre manos ahora?

R.-Sí, estamos haciendo cosas preciosas como el Día de las escritoras, que consiste en lecturas públicas de obras de autoras porque tenemos que escuchar la voz de las mujeres, tenemos que conocer las experiencias de las mujeres.

Por ejemplo, si el trabajo doméstico y de cuidados no se valora, no se paga y no te da derechos a la Seguridad Social, eso también tiene que ver con la cultura, porque la cultura lo ha invisibilizado.

No somos conscientes de en qué consiste ese trabajo por eso yo he querido escribir sobre mi experiencia como ama de casa y madre.

Una manera de visibilizar ese trabajo y todas las experiencias de las mujeres, incluida la prostitución o el aborto o las carreras profesionales femeninas, es escribir sobre ello y luego visibilizar, dar difusión a esos textos. Eso lo hacemos en Clásicas y Modernas a través de un Día de las escritoras o del Plan de Igualdad para bibliotecas, donde pedimos a las bibliotecas que examinen sus fondos, que vean cuántas mujeres y cuántos hombres hay y que intenten equilibrarlos.