La infamia Lydia Cacho

La periodista y activista mexicana Lydia Cacho, en la presentación de la obra "La infamia". EFE/ Carmen Martín Martín

«La infamia», la obra que plasma las torturas que sufrió Lydia Cacho

EFE | Madrid - 5 diciembre, 2021

«Feliz con este proyecto teatral y feliz de estar en España, ya puedo salir a la calle sin escolta», ha dicho a EFE Lydia Cacho tras presentar el estreno de «La infamia», una obra de teatro basada en el libro «Memorias de una infamia», donde relata su secuestro y el modus operandi de un gobierno corrupto.

«Me emociona que esta pieza teatral se haga en España, país en el que estoy exiliada, porque en mi país (México) me quieren matar por ser periodista«, explica Lydia Cacho, que ha participado en el proceso creativo de la obra.

La periodista y activista Lydia Cacho, (Ciudad de México 1963), es reconocida por su libro «Los demonios del Edén», en el que denunció la mafia de la pederastia en México, y por su constante trabajo en apoyo a víctimas de violencia doméstica sexual.

La historia de «Infamia»

A raíz de esta investigación, una decena de policías detuvo a la periodista en diciembre de 2005 y, sin contar con orden de captura, la trasladaron de Cancún a Puebla en un vehículo propiedad de un empresario de la industria textil. Un viaje en coche que duró más de 24 horas y en el que cruzó el país sufriendo continuas torturas y amenazas de muerte, cuenta.

«Cuando documentas el dolor y el miedo de niñas y niños frente a la opresión violenta de los adultos, el único camino a seguir es el de la responsabilidad» ha señalado durante la rueda de prensa Cacho, especializada en investigar la delincuencia organizada que explota a mujeres y niñas.

«Para mí es importante como periodista ser parte de este proyecto de supervivencia, pero aún más contar una historia que casi nunca es mostrada en el arte», señala.

«Una mujer fuerte no necesita un príncipe que la salve», dice Cacho, quien asegura que esta historia «es un retrato de la batalla que sufren las mujeres contra el machismo criminal que nos castiga por decir la verdad, por levantarnos contra la injusticia. Y es también una celebración del poder de la solidaridad y la empatía», cuenta.

«Mi historia sirve para contar otras de las miles de mujeres victimas de la violencia de género», advierte la periodista, que recuerda que la historia de «La infamia» comienza el día en que entrevistó a la primera víctima de una red de trata sexual de niñas.

Una obra sobre el calvario que sufrió Lydia Cacho

Esta obra, que podrá verse del 9 de diciembre al 16 de enero en la Sala Max Aub de Naves del Español en Matadero, en Madrid, representa un viaje entre el pasado y el presente que retrata como Lydia Cacho se enfrenta a la delincuencia organizada.

Ahora ese calvario y las torturas que sufrió se recogen en esta pieza teatral dirigida por José Martret e interpretada por las actrices Marta Nieto y Marina Salas.

«Las dos interpretan a Lydia Cacho en etapas diferentes», señala el director, quien asegura que ambas actrices sacan a la mujer combativa que puede ser cualquier periodista, que luchan contra la corrupción en cualquier parte del mundo.

En «La infamia» se habla de lucha, activismo, justicia, corrupción, compromiso, de la verdad, la mujer, los derechos del niño, la sanación ante las agresiones, la protección de las víctimas, la función de la prensa y la importancia de crear equipos sólidos», detalla Martret quien aúna el teatro y el cine en este espectáculo.

De esta historia a Marta Nieto le ha sorprendido «cómo una mujer ha salido victoriosa de una situación tan fuerte, luchando contra un sistema corrupto».

«Quería aprender, formar parte del ejército de Lydia Cacho, que sin violencia, con amor, con la fortaleza se puede vencer a los malos, porque los buenos somos más».

Por su parte, Marina Salas reconoce que cuando leyó el texto lloró y sintió rabia, «ahora doy voz a esta heroína, estoy entusiasmada, y creo que es muy emocionarte compartir esto en una sala».

«Me resultan muy interesantes estos proyectos que conmueven y que dan luz, algo muy importante en estos momentos», concluye Natalia Menéndez, directora del Teatro Español y de las Naves de Matadero.