• Fotografía de archivo de Christine Lagarde. EFE

  • Fotografía de archivo de Úrsula von der Leyen. EFE

Un potente mensaje de igualdad al mundo

Javier Albisu | Bruselas - 3 julio, 2019

Por primera vez en la historia, dos de los despachos más poderosos de la Unión Europea (UE), el de las presidencias de la Comisión Europea (CE) y del Banco Central Europeo (BCE), serán para dos mujeres, una alemana y una francesa. 

Después de casi 30 horas de negociación en tres jornadas entre los líderes de los veintiocho Estados miembros de la UE, de la fumata blanca del Consejo emanó un nombre desconocido para la mayor parte de los 512 millones de ciudadanos europeos: Ursula von der Leyen, una alemana nacida en Bruselas hace 60 años, criada en la burbuja comunitaria y actual ministra de Defensa germana.

Economista y médica, trilingüe en alemán, francés e inglés y madre de siete hijos, Von der Leyen desbancó a última hora al holandés Frans Timmermans, candidato socialdemócrata que aparentemente llegaba mejor posicionado para hacerse con las riendas de la CE durante los próximos cinco años.

Lagarde, rompiendo esquemas

De los cuatro altos cargos designados -que completan el actual primer ministro belga, Charles Michel, como presidente del Consejo Europeo, y el ministro de Exteriores español, Josep Borrell, como alto representante para la Política Exterior de la UE- el rostro más conocido fuera de Europa es el de Christine Lagarde.

La francesa, que a partir del 1 de noviembre tomará el relevo del italiano Mario Draghi al frente del BCE y colocará su firma en los billetes de euro, sigue rompiendo esquemas y se convierte en una de las mujeres europeas más poderosas de la historia.

Lagarde fue la primera mujer en dirigir el reputado despacho estadounidense de abogados Baker McKenzie, la primera en haber pilotado el Ministerio francés de Economía y Finanzas, la primera en ponerse a los mandos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y será, también, la primera en definir la política monetaria europea.

Los nombramientos del club comunitario mandan un potente mensaje al mundo en términos de igualdad de género, mantienen intacto el dominio de los conservadores frente a los socialdemócratas y elevan la autoridad de los liberales, con creciente presencia en los Gobiernos de los Estados miembros y en el reparto de escaños del Parlamento Europeo tras las elecciones del pasado 26 de mayo.

También da la puntilla al sistema de «spitzenkandidaten», fórmula estrenada en 2014 que pretendía que el presidente de la Comisión Europea tuviera que ser uno de los cabezas de lista de las familias políticas en las elecciones europeas. No será así.