Imagen facilitada de la magistrada Isabel Perelló, elegida por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como presidenta de la institución y del Tribunal Supremo. EFE/ CGPJ.
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Isabel Perelló, primera mujer en presidir el CGPJ y el Tribunal Supremo español
La magistrada Isabel Perelló se ha convertido este 3 de septiembre en la primera mujer en presidir el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, desde su creación en 1812.
Con 16 votos, Perelló, magistrada de la Sala de lo Contencioso Administrativo del alto tribunal y afiliada a la progresista Jueces y Juezas para la Democracia, se ha impuesto en la votación a la también progresista Ana Ferrer, cuyo nombre era rechazado de plano por los vocales conservadores. Según informan fuentes jurídicas, ambas partes han cedido por el bien de la institución.
Termina así el bloqueo al que se había visto sometida la elección de la presidencia y lo hace a dos días de la apertura del Año Judicial, por lo que se evita que el órgano de gobierno de los jueces no esté representado oficialmente en el acto que preside el rey.
Pese a que la opción no era bien vista por los progresistas, el Pleno finalmente se vio obligado este 2 de septiembre a abrir la lista de candidaturas, a petición del bloque conservador, para elegir la presidencia "de forma inminente", tras constatar el bloqueo insuperable con las siete candidaturas propuestas.
La situación era de urgencia puesto que, según fuentes consultadas por EFE, el 4 de septiembre está prevista la toma de posesión ante el rey.
Desde el inicio, los vocales progresistas buscaron para la presidencia el perfil de una magistrada progresista para que se convirtiera en la primera mujer al frente del CGPJ y del Supremo en toda la historia, algo a lo que no se opusieron los vocales conservadores siempre que ese perfil fuera de consenso.
Perelló rompe el último techo de cristal en la Justicia
La Ley Orgánica del Poder Judicial exige una mayoría reforzada de tres quintos de los miembros del Pleno, lo que ha obligado a un acuerdo entre ambos bloques, que hasta la fecha había sido inviable, por las posiciones inamovibles de ambos grupos, si bien los vocales -diez elegidos a propuesta del PSOE y otros tantos del PP- eran conscientes de que "hay que salir de esta situación cuanto antes".
No entraba en las quinielas, pero la magistrada del Supremo ha roto el último techo de cristal de una mujer en la Justicia al convertirse en la primera presidenta del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, por encima de todas las favoritas.
Perelló (1958), especialista en contencioso administrativo, ha sido la candidata de consenso, aquella que ha logrado poner de acuerdo tras un mes de bloqueo a progresistas y conservadores, que por vez primera debían elegir la presidencia al margen de los partidos.
Por eso, para los conservadores, no ha pesado en su contra su afiliación a la progresista Jueces y Juezas para la Democracia y sí el ser una magistrada reconocida, respetada y con experiencia pero al mismo tiempo nada mediática y ajena a los grandes titulares, algo que sí ocurría con las principales favoritas, Pilar Teso y Ana Ferrer.
Afeó a Lesmes su lenguaje "sexista"
No obstante, su nombre saltó a los medios cuando en 2014, junto a Celsa Pico y la actual ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó una carta dirigida al entonces presidente del Consejo, Carlos Lesmes, recriminándole su lenguaje sexista por dirigirse a los todos los magistrados del tribunal con el género masculino: "O solo se dirige a los hombres magistrados o no tiene en cuenta la Ley de Igualdad".
Magistrada de la Sala Tercera del Supremo desde 2009, Perelló está en la sección que se ocupa de supervisar órganos reguladores como la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Banco de España.
Ahora bien, una de sus sentencias más mediáticas tiene que ver con la política, pero por azar, ya que la tocó por ser miembro de la Sala de Vacaciones del alto tribunal en el verano de 2023.
Entonces fue la ponente de la sentencia que rechazó la petición del PSOE de revisar más de 30.000 votos nulos obtenidos en Madrid en las elecciones del 23-J, al considerar que la reclamación no cumplía con los requisitos para llevar a cabo el recuento solicitado.

Imagen facilitada de la magistrada Isabel Perelló, elegida por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como presidenta de la institución y del Tribunal Supremo. EFE/ CGPJ
Una carrera dilatada
Recientemente, el pasado mayo, fue la ponente que dio la razón a la Comunidad de Madrid y anuló las subvenciones directas de seis millones de euros del Ejecutivo a Extremadura, País Vasco y Comunidad Valenciana con cargo a fondos europeos, porque no se justificó suficientemente su concesión con respecto a otras regiones.
También destaca una en la que avaló el derecho de los afectados por la venta de unas 3.000 viviendas del Ivima a un fondo de inversión a impugnar la operación, al considerar que esta compra menoscababa la "protección social" de los propietarios.
Y otra en la que anuló una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que autorizó el desahucio de una familia vulnerable con dos menores, porque no se comprobaron las medidas de cautela necesarias para asegurar la debida protección de los niños.
Ha dictado sentencias en materias atribuidas a su sección tercera, como competencia, instalaciones de energías renovables, regulación eléctrica, órganos reguladores, contratos administrativos y seguridad social.
Isabel Perelló ingresó en la Carrera Judicial en 1985. Ha ocupado destinos en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Mahón (Menorca), en la Audiencia de Barcelona y en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
También sirvió en la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (1991) y en la Audiencia Nacional (1994), tras lo cual pasó a ser letrada en el Tribunal Constitucional (1993-2003).
Casi 20 años después, en 2022 de cara a las vacantes del Tribunal Constitucional, Perelló fue una de las magistradas que junto a otros magistrados se ofrecieron para no paralizar el Tribunal de Garantías.
Ha participado en diversos cursos sobre derecho constitucional, derecho administrativo comparado, telecomunicaciones y jurisprudencia constitucional, así como en encuentros organizados por el Consejo General del Poder Judicial sobre deporte, regulación y justicia.
Las asociaciones ven un éxito en el nombramiento de Perelló
Tres asociaciones judiciales han considerado un "éxito" la elección de Isabel Perelló por ser la primera mujer en presidir el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Supremo, lo que "rompe un techo de cristal histórico".
"Es una buena elección, todo un acierto", ha señalado a EFE María Jesús del Barco, portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura, mayoritaria en la carrera judicial, que destaca el perfil de Perelló, quien "trabaja siempre desde la más absoluta independencia".
Subraya no solo la importancia de que "por fin se haya alcanzando un acuerdo" entre progresistas y conservadores, sino que "por vez primera los vocales hayan podido elegir la presidencia".
Desde la Asociación Francisco de Vitoria, su portavoz Sergio Oliva considera "una buena noticia" la elección de Perelló porque "se destaca el mérito, la capacidad y la excelencia" y, además, "rompe un techo de cristal histórico en la judicatura".
Pero también porque con ello se "haya puesto fin a esta anomalía institucional que suponía tener un CGPJ sin Presidencia" ya que "la imagen que se ha trasladado las últimas semanas ha sido muy negativa porque había un Consejo dividido en bloques" y "evidentemente politizado" por los partidos políticos que han elegido a los vocales.
Especialmente contentos se han mostrado en su asociación, Jueces y Juezas para la democracia, cuyo portavoz, Edmundo Rodríguez, ha asegurado que es un "éxito" que se "haya roto el techo de cristal en el Supremo, para que 200 años después lo presida una mujer".
Se trata de un "cambio fundamental" que "tiene que venir acompañado de otros cambios" con el fin de "prestigiar la institución tras lo ocurrido estos últimos cinco años" y "recuperar la imagen de independencia del poder judicial respecto de la sociedad", sostiene.