Irene Montero a las víctimas de violencia machista: «No estáis solas»

Macarena Baena Garrido y Violeta Molina Gallardo - 24 noviembre, 2020

La tarea más importante que tiene que afrontar el Gobierno en la lucha contra la violencia machista es lograr que cada una de las mujeres que sufre esta violencia «sepa que no está sola», ha aseverado la ministra de Igualdad, Irene Montero, con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

«Que cada mujer sepa, en lo más profundo de sus pensamientos, que no está sola«, que puede contar con su entorno personal, con su entorno familiar y con unas instituciones «que las van a creer, que no van a cuestionar que están sufriendo violencia por el hecho de ser mujeres», ha recalcado.

«Nos queremos vivas»

«Nos queremos vivas» es el mensaje elegido este año por el Ministerio de Igualdad para reivindicar el 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, un mensaje que, según ha explicado Montero en una entrevista con Efe «no es de este Gobierno ni de este Ministerio, es un mensaje del movimiento feminista«.

Ha asegurado que desde el Ministerio se están dedicando «todos nuestros esfuerzos» para que las mujeres «encuentren muchas puertas abiertas, puertas grandes y seguras» en las que poder explicar que están siendo víctimas de cualquier forma de violencia contra las mujeres: acecho, acoso trabajo, violencia de género por parte de su pareja o expareja…

Puertas seguras

«Que lo cuenten, porque van a tener las puertas abiertas y van a ser puertas seguras para escucharlas, para creerlas y para apoyarlas con todos los recursos habitacionales, socio asistenciales, de apoyo psicológico, de asesoramiento jurídico.. para que puedan reparar el daño causado» y, además, garantizar que puedan desarrollar sus proyectos vitales en total libertad.

La titular de Igualdad ha sido muy beligerante con Vox y ha aseverado que «el discurso de la extrema derecha, que niega la violencia contra las mujeres, «es un discurso criminal» porque las culpabiliza.

El «discurso criminal» del Vox

«¿Qué puede pensar una mujer que está siendo víctima de violencia machista, de violencia de género cuando escucha a la extrema derecha decir que la violencia no tiene género?, ¿que es su culpa recibir esa violencia?, ¿que le pasa sólo a ella?, ¿que no tiene derecho a pedir ayuda a la sociedad y a las administraciones públicas?, se ha preguntado la ministra.

Montero ha recordado los «espeluznantes» datos de la  Macroencuesta de Violencia contra la mujer, según la cual, en España una de cada dos mujeres ha sufrido algún tipo de violencia machista a lo largo de su vida, que reflejan lo «normalizadas y estructurales que son esas violencias».

Queda mucho por hacer

«Queda mucho por hacer«, ha dicho la ministra, quien ha reconocido que cuando se habla de violencia de género o violencia machista «no nos vienen a la cabeza» otras formas de violencias machistas.

«Y nos referimos a mujeres que van con las llaves en la mano, cuando vuelven a sus casas de madrugada porque tienen miedo de que les pase algo; a miradas lascivas; a tocamientos no consentidos; a violaciones; a agresiones sexuales; a asesinatos fuera de la pareja o la expareja»… ha detallado

En este sentido, Montero ha mostrado su preocupación por la desconfianza que muchas mujeres tienen en las instituciones, para recurrir a ellas y verse protegidas frente a una violencia machista.

Reto: que las mujeres confíen en las instituciones

Conseguir esa confianza es, a juicio de la ministra, el reto que tiene España pese a ser un país referente mundial en la lucha contra las violencias machistas.

La violencia contra la mujer es, en palabras de Montero, «la otra gran pandemia. Una de las formas de violación de los derechos humanos más estructural, más habitual, más silenciada, más invisibilizada y que más impide el desarrollo de proyectos vitales a millones de mujeres».

El principal reto que tenemos es que las mujeres «no tengan ninguna duda de que si acuden a un centro de salud, a un hospital, a la policía, a un juzgado, acuda donde acuda, va a encontrar una puerta grande y segura para denunciar una violencia machista«.

Con la obligación de protegerlas

«Tenemos que ser capaces de que las puertas por las que entran las mujeres les hagan sentirse seguras, confiadas en que las instituciones están ahí para ayudarlas, ahora ellas mismas nos dicen que son estrechas, y por eso hay muchísimas mujeres que todavía no denuncian y hay muchísimas asesinatos machistas donde nos no había ninguna denuncia previa».

«Tenemos la obligación de hacer que esas puertas sean más en número y más grandes y más seguras«, ha concluido la ministra.