Visibilizar la labor de más de 500.000 profesionales. Autor: Agencia IMPACTA
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El sector de la limpieza en España: segundo mayor de la UE y con marcada presencia femenina
Con 470.000 trabajadoras en el sector privado, España es el segundo país de la Unión Europea donde la limpieza profesional tiene mayor peso sobre el empleo, lo que supone un 4 % del empleo total, solo por detrás de Bélgica, donde representa un 5,1 %.
Según un estudio de las Asociaciones, Federaciones y Empresas de Limpieza Nacionales (Afelin), el peso laboral de ese sector en España casi duplica la media europea (2,4 %) y representa el 1 % del PIB. El informe también refleja que la limpieza es un trabajo intensamente feminizado -siete de cada ocho personas que desempeñan esta ocupación son mujeres- y que el 80 % de la actividad se concentra en la limpieza de oficinas, hoteles y establecimientos similares.
La distribución resulta algo más equilibrada en los puestos de supervisión, donde la proporción se sitúa aproximadamente en dos mujeres por cada hombre. Respecto a la recogida de residuos, segunda ocupación en importancia dentro del ámbito analizado, presenta una composición diferente, ya que esta actividad concentra el 4 % del empleo masculino del sector, frente al 1,4 % del femenino.
Envejecimiento de la plantilla y alta rotación: los grandes desafíos
El informe constata también un acusado envejecimiento de las plantillas, ya que el porcentaje de profesionales de 50 años o más ha pasado del 30 % en 2010 al 50,5 % en 2025. Esta evolución ha sido considerablemente más intensa que en el conjunto de la economía española, donde el peso de ese grupo de edad aumentó del 17,6 % al 30,3 % durante el mismo periodo. Sin embargo, el incremento de la edad media no se ha traducido en una mayor permanencia dentro de las empresas, dado que la antigüedad mediana ha descendido de aproximadamente nueve a cinco años durante la última década.
Según Afelin, la combinación de ambos factores plantea importantes retos en materia de relevo generacional, retención de profesionales y adaptación de los puestos de trabajo.
A esta evolución demográfica se suman unas condiciones de contratación con características propias, en las que el 45 % de los contratos son a tiempo parcial y el empleo fijo discontinuo representa cerca del 7 %, frente al 4,8 % de la media nacional.