club niñas tecnología

Nerea Luis, Lucrecia Pérez Sáez y Nathalie Picquot durante la mesa redonda moderada por la periodista María Eizaguirre. EFE

Inspiring Girls lanza un club para que las niñas «cambien el mundo con la tecnología»

Laura de Grado | Madrid - 7 octubre, 2019

Nace el Club Inspiring Girls para acercar a las niñas ámbitos como la tecnología, la economía, el cuidado del medio ambiente y el reciclaje, la robótica o la programación y enseñarles que, si ellas quieren, «pueden cambiar el mundo con la tecnología».

El proyecto, que ha sido presentado este lunes por la Fundación Inspiring Girls, que trabaja para aumentar la autoestima y la ambición profesional de las niñas, surge como espacio de encuentro para niñas entre 10 y 15 años.

El 93% de las niñas y niños que tienen entre 10 y 15 años usa internet, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), motivo por el que, según Inspiring Girls, tiene sentido motivar a las niñas de estas edades a usar la tecnología para impactar en la sociedad.

Según ha explicado la directora de Inspiring Girls, Marta Pérez, la iniciativa ha surgido «desde abajo hacia arriba», a partir de las peticiones de las propias niñas y sus familiares para que pudieran tener un espacio de formación más continuado y no solo las actividades puntuales que ya organiza la fundación.

«Es un club para que las niñas, a través de una aplicación, puedan estar conectadas, recibir mensajes, hacer actividades y crear comunidad», ha aseverado Pérez.

La directora de Bejob, Mariola García Orellano, ha definido el programa como un «mini MBA tecnológico» en el que las niñas despertarán su gusto por la tecnología a través de distintos retos prácticos. 

Tecnología «para cambiar al mundo»

Tras la presentación del proyecto, la directora general de Twitter para España y Portugal, Nathalie Picquot; la doctora cum laude en Inteligencia Artificial, Nerea Luis; y la cantante, actriz y presentadora de televisión, Lucrecia Pérez Sáez; han coincidido en señalar la necesidad de despertar la curiosidad de las niñas para que vean la tecnología como «una herramienta para cambiar al mundo», un cambio en el que, insisten, las niñas tienen que estar presentes.

La educación es algo que Lucrecia Pérez, conocida por presentar el programa infantil Los Lunnis, conoce bien y por eso ha querido recalcar que hay que «educar a los niños desde la cultura, la alegría, la emoción y desde la música». 

Por su parte, la directora de Twitter ha querido resaltar la importancia de la educación ante los retos del futuro. La ignorancia, ha sostenido, se combate «a través de la información, y la educación es información». Por eso ve necesario abrir la curiosidad de las niñas hacia la tecnología y «nutrir el talento». 

Unión y referentes frente a la ausencia de mujeres

La experta en Inteligencia Artificial, Nerea Luis, ha hablado desde su experiencia investigando en un mundo lleno de hombres, en el que las mujeres apenas ocupan un 10-12% en carreras como informática, según ha informado.

Ante esta ausencia, propone dar la vuelta a la «cultura de competición» en la que han sido educadas las mujeres y apoyarse entre ellas. «Uniéndonos nosotras y teniendo referentes somos capaces de cambiar esa foto -sin presencia femenina- que nos han enseñado», ha señalado Luis.

Según ha explicado la joven a Efeminista, la inteligencia artificial es uno de los retos del futuro pero el problema es que «los datos están muy sesgados hacia los hombres y hacia determinadas etnias». Por eso, motivando a las niñas hacia la tecnología «se abre un mundo de oportunidades» en el que las niñas «van a estar y van a permitir cambiar todo como lo conocemos».

Como ejemplo y referente en tecnología para cambiar el mundo, Maitane Alonso Monasterio, una estudiante de 18 años de segundo de Medicina que ha triunfado con su máquina de conservar alimentos en el certamen más importante del mundo de ciencia y tecnología, organizado por el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), ha coincidido en que «todo es posible para las niñas» y ha pedido más apoyo para jóvenes investigadores porque, ha asegurado, es «donde está el futuro».

El proyecto piloto del Club arrancará este 11 de octubre con 200 plazas en Madrid, Aragón y Málaga, y pretende, en un futuro, abrirse a más niñas y en más lugares.