Inmaculada de la fuente libro mujeres

Portada del libro Inspiración y talento. Dieciséis mujeres del siglo XX, de Inmaculada de la Fuente.

Inmaculada de la Fuente visibiliza a las «adelantadas de las adelantadas» en «Inspiración y talento»

Cristina Bazán | Guayaquil - 28 noviembre, 2020

Mantener viva la memoria de mujeres pioneras que marcaron hitos en la historia de España y Europa es lo que la escritora y  periodista Inmaculada de la Fuente ha querido plasmar en su nuevo libro, «Inspiración y talento. Dieciséis mujeres del siglo XX».

En este volumen, De la Fuente (Madrid, 1954) relata la vida y lucha de dieciséis importantes mujeres a las que ella denomina «las adelantadas de las adelantadas» y que, con su capacidad y compromiso, defendieron la posición de la mujer dentro de los círculos artísticos, intelectuales y políticos de sus épocas.

«Ellas en su tiempo siempre tuvieron un papel secundario porque a su alrededor había hombres, algunos también muy sobresalientes y otros no tanto, que eran los que estaban en el foco. Entonces la historia ha hurtado la importancia y el protagonismo de estas mujeres», dice la autora en una entrevista con Efeminista.

Carmen de Burgos, Sofía Casanova, Victoria Kent, Clara Campoamor, Margarita Nelken, María Teresa León y Elena Fortún, son algunas de las pioneras que De la Fuente retrata en esta obra (Punto de Vista editores, 2020) que ella misma ha presentado a mediados de noviembre en Madrid, en un evento mayoritariamente virtual.

La conexión entre las dieciséis mujeres

Pregunta.- ¿Qué tienen en común estas dieciséis mujeres?

Respuesta.- En común tienen su tesón, que son valientes y son transgresoras, pero además hay un hilo invisible entre todas estas mujeres. Carmen de Burgos, por ejemplo, influye en Clara Campoamor. Clara influye indirectamente en dos mujeres que yo ya sitúo en la modernidad en España, que son Monserrat Roig y Carmen Alborch, y así sucesivamente.

En el fondo todas están conectadas porque hay un hilo histórico en dos aspectos, en el aspecto de que la historia de alguna manera avanza o es una continuación y también en el sentido reivindicativo pues poco a poco van consiguiendo logros. 

«Las adelantadas de las adelantadas»

P.- ¿Y cómo eligió a cada una de estas mujeres?

R.- Yo ya llevo algunos años escribiendo sobre mujeres. Empecé con «Mujeres de la posguerra», y a partir de ahí yo he seguido escribiendo pequeñas biografías de mujeres para alguna revista, alguna publicación más inmediata y para otros libros. Entonces de esta cosecha de mujeres he seleccionado a algunas que ya conocía y otras de las que no había escrito nada, y las he enlazado para escribir este libro.

En este libro yo he hecho una elección subjetiva, porque realmente en el siglo XX hubo más mujeres que dieciséis importantes, como María Moliner, de la que ya hice una biografía. He tomado a las precursoras, las que denomino las adelantadas de las adelantadas, porque tiene mérito lo que hicieron en su época.

«Yo no he querido hacer arqueología, he querido poner prototipos de mujer del siglo XX que de alguna manera todavía están presentes».

La importancia de las mujeres en la historia

P.- ¿Y desde cuándo escribe sobre la historia de las mujeres?

R.- Yo empecé con el libro «Mujeres de la posguerra», que lo publiqué en 2002. Sin embargo, hay un momento, que es a finales de los 90, en  que, leyendo obras también de Ana María Matute, me di cuenta de que, como tuvo una trayectoria tan dilatada, sus últimas obras eran más imaginativas y con otro sentido muy de fabulación. Poco tenían que ver con lo que ella escribió en los años 50, que era muy realista y que estaba muy relacionado con la posguerra.

Entonces, el deseo de escribir por ejemplo sobre Carmen Laforet, Martín Gaite y Ana María Matute y sus obras, y ver la conexión que tenían con la vida de las mujeres y también de los hombres de los años 40 y 50, me llevó a plantear que sus obras eran un espejo de la posguerra. Así nació el primer libro, que fue muy personal.

Esa investigación me ayudó a ir sacando poco a poco libros sucesivos.

Visibilizar para mantener la memoria viva

P.- ¿Cuál es la importancia de que las vidas de estas pioneras se conozcan ahora?

R.- Yo creo que es vital conocerlas en el sentido cultural, intelectual y también para tener la memoria siempre viva. Que la memoria sea una llama viva porque ellas en su tiempo siempre, incluso las que fueron primeras, tuvieron un papel secundario en cierto modo, o por lo menos un poco empañado, porque a su alrededor había hombres, algunos también muy sobresalientes y otros no tanto, que eran los que estaban en el foco. Entonces la historia ha hurtado la importancia y el protagonismo de estas mujeres.

Es necesario darles visibilidad y sobre todo que quede claro que su vida no es solamente una frase o una leyenda o una biografía de diez líneas, y que se profundice en lo que hicieron, porque hay una coherencia en esas vidas y en lo que ellas representaron. Yo creo que los lectores tienen derecho a saber que ellas también fueron protagonistas de la historia, lo que hicieron tiene que reconocerse.

«Es necesario conocerlas mejor»

P.- Hay algunas muy reconocidas como Clara Campoamor, pero otras de las que se sabe poco, ¿por qué cree que se las ha olvidado?

R.- Bueno porque realmente tenían que hacer algo realmente espectacular o vincularlas con un hecho muy concreto para que pudieran tener un espacio en su momento.

Por ejemplo, el caso de Clara Campoamor, que está vinculada al derecho al voto y es reconocida por su presencia parlamentaria, ella también hizo otras cosas y hay que conocerla mejor. A María Teresa León a veces se la conocía más como esposa de Alberti y como una persona que tuvo un compromiso político muy acusado durante la guerra civil, pero hay que conocer que era una mujer de letras.

Las que sobresalieron más son las primeras que han asomado a la luz. Luego hay algunas mujeres que quizás no tienen ese brillo o esa importancia, pero su vida también es importante y debe ser contada, merece ser contada.

Llevamos décadas y décadas en las que se están haciendo biografías de hombres que tampoco son sobresalientes, que no han descubierto mundos, pero que son interesantes. Hay una fila de hombres que claro que merecen una biografía y de hecho la tienen. Pues lo mismo tiene que empezar a ocurrir con  las mujeres. Son varios siglos los que tenemos por delante, en los que se escribió apenas de ellas, a no ser por motivos colaterales o que hicieran una cosa extraordinaria. Ahora es momento de empezar a recordarlas.