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Chola Poblete: Soy un cuerpo marrón sudaca y travesti que habita un espacio que no ha sido amable con mi comunidad

Carmen Sigüenza | Madrid - 18 septiembre, 2026

La Chola Poblete es una artista trans argentina de origen boliviano que desde los márgenes ha puesto en el centro del arte temas como el racismo, el anticolonialismo, la diversidad sexual, la identidad queer o el riesgo de exotización institucional con lo indígena o diferente.

Ahora regresa a Madrid, una ciudad que -dice- la hizo ser artista desde que visitó el Museo del Prado a los 18 años, con dos exposiciones, una en La Casa Encendida, donde su obra urbana dialoga sobre los legados del colonialismo con el flamenco de Niño de Elche y Pedro G. Romero, y otra en la Galería Travesía Cuatro que acoge Marrón Barroco, su primera muestra individual en España.

La llegada de Poblete (Mendoza, 1989) a las instituciones españolas es el último capítulo de una trayectoria internacional que dio un salto en 2022, cuando su encuentro con la reina Letizia en ARCO puso su obra en el foco mediático español. Dos años después, en 2024, recibió una mención especial del jurado por su trabajo en la Bienal de Venecia.

El cuerpo ha sido uno de los ejes fundamentales en su obra para representar la historia del arte andino en la que no se sentía representada y en la que los cuerpos indígenas aparecían a menudo desde una mirada 'exóticaperformativa', pero ahora asegura que se ha vuelto "más abstracta" y  trabaja con elementos como el pan en esculturas, un material que se va "degradando y transicionando", palabra medular en su vida y obra, o la acuarela.  Un trabajo que la ha llevado al centro del mercado del arte desde lo underground al mainstream.

"¿Por qué me quieren ver en un lugar marginal todo el tiempo? -se pregunta la artista- ¿Por qué no puedo ir y estar sentada en una mesa de ricos y seguir generando incomodidad? Creo que ahí es donde encuentro mi performance. Estoy ahí y no soy cómplice de nada, sino que estoy ahí con un cuerpo marrón, sudaca y travesti habitando un espacio que en general no ha sido amable con mi comunidad", explica la artista en una entrevista con Efeminista.

El arte de la Chola Poblete

Pregunta.- Dos exposiciones ahora en Madrid, en la Casa Encendida junto con el Niño de Elche y Pedro G. Romero y la de Travesía 4 que es su primera gran monográfica con Marrón Barroco. ¿Qué significa para usted?

Respuesta.- Una oportunidad. Estoy en Madrid con dos exhibiciones, Continentes como semillas, en donde participo junto a El Niño de Elche y Pedro G. Romero. Es una muestra que es es muy potente y tiene mucho de esta cuestión muy performativa, del gesto, y de hablar también de lo colonial. Y en Marron Barroco, me interesaba traer un poco esta cuestión del sincretismo y también de jugar un poco con las palabras y los conceptos, lo que yo he venido trabajando hace mucho, desde dentro de la historia del arte, desde el Barroco latinoamericano, pero también intentando darle una vuelta y hacerlo mucho más queer, disidente y también trayendo un poco de lo que ha sido mi recorrido performático en donde he puesto siempre mi cuerpo a disposición de lo que sea.

Pero también con otra parte en donde quizás las obras son más pictóricas, más coloridas y en donde siento una fuerte cercanía a arquitectos como Freddy Mamani con sus grandes arquitecturas coloridas y barrocas y  también con los textiles andinos. Creo que hay un poco de de todo ese mundo andino en esta muestra.

La artista queer y anticolonial Chola Poblete, en una entrevista con Efeminista. EFE/ Laura de Grado

La artista queer y anticolonial Chola Poblete, en una entrevista con Efeminista. EFE/ Laura de Grado

"Siempre intento con mi obra no estar en un lugar cómodo"

P.- Eres una persona disidente y comprometida, ¿cómo ves este momento tan complicado con el avance de gobiernos reaccionarios y las consecuencias para el mundo queer, las migraciones...?

R.-  Mi rol como artista es poder dejar registrado los acontecimientos que van sucediendo, pero también creo que es apropiarme de los lugares que siempre me han sido negados o en donde no me han hecho sentir bienvenida, yo o cualquier otra persona, otra chica trans u otra que no se siente identificada con el ser artista, se siente expulsada por el mero hecho de no tener una herramienta de entender qué es el arte, porque, claro, el arte es un lugar elitista.

Entonces siempre intento con mi obra no estar en un lugar cómodo, sino en un lugar en donde todas estas tensiones, preguntas y angustia de lo que va sucediendo esté presente.

Y me parece interesante porque mi obra o mi arte siempre está en lugares en donde su público es otro. Y generalmente ese público es de la derechas. Entonces hay algo ahí de ser como un virus o de intentar hackear ese sistema desde otro lugar, de un lugar en donde yo utilizo la iconografía o los símbolos y que pueden tener doble sentido.

Pero bajando más a tierra y en un sentido menos romántico que el de la postura de artista, en Argentina hoy sí se está pasando fatal. Yo tengo mucho conocimiento sobre las dictaduras latinoamericanas y, sobre todo, las dictaduras de mi país, pero nunca he visto tanta represión como la que hay hoy, es increíble.

Las personas que votaron al presidente (Javier) Milei, que a mí me da mucha vergüenza, porque son de sectores muy populares, espero que se estén dando cuenta de que no es por ahí. Hay sectores políticos en donde usan a las disidencias en un discurso transfóbico y homofóbico y en donde una generación que se sentía un poco con más cuidado de no decir algo que molestase hoy se siente mucho má libres de poder ir y decir cualquier cosa y de tener también la libertad de poder hacer cualquier cosa con un cuerpo que no es un cuerpo hegemónico o heteronormado.

El feminismo en Argentina

P.- ¿ Qué piensa del feminismo hoy? ¿Qué está pasando?

R.- A mí lo que me pasa con el feminismo es que, al menos en mi país, cuando apareció la primera ola, ese feminismo acompañó a un montón de otros colectivos que estaban muy al margen y creo que pudimos entender ese lugar, que teníamos que ir todas a por lo mismo, entonces yo me siento muy representada por ese feminismo.

Creo que hay algo que tiene que ver con que llega un momento en el que los discursos se vuelven hegemónicos y se vuelven muy literales y pierden esa capacidad de reflexión y de seguir cuestionándose y yo espero que no se quede en un lugar cómodo y que sigan sintiéndose incómodas para seguir deconstruyendo, porque creo que hay mucho camino todavía por hacer.