Inés Hernand

Inés Hernand: «Sí hay público que demanda comedia alternativa a la tradicional»

Lara Malvesí | EFE Barcelona - 30 junio, 2021

Ines Hernand (Madrid, 1992), cómica, comunicadora y abogada de formación, reivindica la comedia universal y transversal y denuncia que declaraciones que encajonan el humor femenino “no le sorprenden” porque responden a la representación “de un sector muy amplio de la población”, sin embargo, tiene claro que sí existe un “público que demanda comedia alternativa a la tradicional”.

Presentadora del espacio de debate «Gen Playz» de RTVE, atesora casi 300.000 seguidores en Instagram, que es junto a Twich y Youtube las plataformas donde se dio a conocer con afilados e irónicos comentarios sobre la actualidad y poniendo el acento en la precariedad laboral de los jóvenes y la falta de visibilidad de mujeres y el colectivo LGTBIQ+ en el espacio público.

Muchas de esas temáticas aparecen también en su espectáculo «Ni puta gracia», junto al también humorista Galder Varas, que no ha dejado de llenar salas pese a la pandemia.

“Me encantaría vivir en una utopía y decir que me ha sorprendido”

Hernand es una de las cómicas que ha alzado la voz contra los programadores de La Chocita del Loro, mítica sala de comedia en Madrid y cuyos responsables justificaron que solo 2 de sus 30 artistas sean mujeres, con argumentos como que las monologuistas generan «menos risas por minuto» o que solo hacen comedia «de víctimas» o «muy feminista».

«Me encantaría vivir en una utopía y decirte que esto me ha sorprendido y estoy altamente decepcionada, pero no es así: ya no me sorprenden estos comportamientos porque no dejan de responder a un sector de población muy amplio», señala en una entrevista con Efe.

«La violencia patriarcal estructural existe en todos los ámbitos de la sociedad y el entretenimiento y la comedia no son menos», denuncia Inés Hernand.

De las palabras de los dueños de La Chocita del Loro, apunta asimismo que desgraciadamente le parecen «bastante representativas de la media española». «Solo que ellos han decidido verbalizarlo, pero implica ignorancia y desconocimiento sobre lo que ocurre en tu propio ámbito», destaca.

Inés Hernand: “Es una cuestión de mera ignorancia”

Más allá, sobre qué prejuicios puede haber entre los que crean que una mujer no les va a hacer reír como un hombre, para Hernand es «una cuestión de mera ignorancia y miedo a lo desconocido y de no haberse dado la oportunidad en medios tradicionales a la presencia de figuras disidentes».

En ese sentido, Inés Hernand llama la atención sobre que en plataformas de masas tradicionales como la televisión a lo largo de las últimas décadas se repitan «cánones» como «el presentador decrépito al que acompaña a modo de palmera una mujer despampanante y brillante» que ha hecho crecer a los niños con la idea que «las mujeres no se pueden permitir ser mediocres pero los hombres sí«.

«Si creces en esa idea y luego te presentas a ver un espectáculo de comedia y la cómica habla de cosas que ni están en tu imaginario porque no te las ha contado nadie, pues qué puedes esperar», reflexiona.

Hernand señala que es «una pena» que haya quien no entienda que el humor es universal, que el humor es el esperanto del alma».

«Quien no se dé cuenta y crea que nosotras somos menos graciosas pues es de alta ignorancia y una opinión tan superflua que tampoco podemos dedicarle tiempo las cómicas a deconstruir eso o a intentar hacer el sobreesfuerzo de confrontarlo pues el problema está en sus cabezas», añade.

Su audiencia como “respuesta en sí misma”

Frente a todo ello, Inés Hernand saca pecho sobre que los 125 espectáculos con 8.000 entradas vendidas de su espectáculo de comedia en plena pandemia «son una respuesta en sí misma» a lo ocurrido esta semana y «demuestra que sí hay público que demanda comedia alternativa a lo tradicional».

Preguntada sobre si en sus inicios en la comedia tuvo experiencias negativas con programadores o compañeros, ha señalado que no ha tenido esas vivencias pero ha comentado que, como en cualquier ámbito laboral, también en la comedia puedes sufrir «mobbing» laboral.

«En mi caso formo parte de una generación muy nueva y que se apoya mucho en redes sociales y en seguidores que ya te siguen, te conocen y son la base de tu audiencia que luego va al teatro. Las redes han traído muchas cosas negativas pero también cosas positivas», concluye.