El 30 % de los hombres que teletrabajan dice implicarse más en las tareas domésticas. EFE/Olga Labrador
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Corresponsabilidad, asignatura pendiente de los hombres
Trabajar desde casa es un factor significativo a la hora de dedicar tiempo a las tareas del hogar y el cuidado de menores. Sin embargo, la normalización del teletrabajo desde el primer confinamiento por la pandemia de Covid, muestra que la corresponsabilidad sigue siendo una asignatura pendiente para los hombres.
Los hombres que teletrabajan dicen dedicar más tiempo a las tareas domésticas en comparación con los que trabajan de manera presencial, mientras que en el caso de las mujeres, este factor no marca la diferencia, según constata un estudio del Observatorio Social de la Fundación “la Caixa”.
Los resultados del estudio, en el que participaron 4.000 personas de entre 25 y 50 años a través de un cuestionario, revela que el 30 % de los hombres que teletrabajan, al menos un día a la semana, declara implicarse más en las tareas domésticas, mientras que solo el 18 % de los que trabajan siempre de manera presencial hacen la misma afirmación.
En este sentido, la proporción de varones que contribuyen a estas tareas más que sus parejas es 12 puntos porcentuales superior que entre el grupo de hombres que no teletrabajan.
En cambio, entre las mujeres apenas hay cambios: el 51% de las que teletrabajan y el 50% de las que no lo hacen declaran implicarse más que sus parejas en este tipo de tareas domésticas.
Son datos del estudio “Teletrabajo después de la pandemia. Análisis desde la perspectiva del trabajador”, liderado por las investigadoras de la Universidad de Barcelona (UB) Marta Curull y Laia Maynou, junto con Lídia Farré, del Instituto de Análisis Económico del CSIC y la Barcelona School of Economics.
El proyecto de investigación se llevó a cabo en mayo de 2022 con el objetivo de analizar la nueva normalidad laboral y los efectos del trabajo desde casa.
El cuidado de los hijos
En cuanto al cuidado de los hijos, el 48 % de las mujeres que teletrabajan aseguran contribuir más en el cuidado de los hijos, mientras que el 47 % afirma hacerlo en una proporción similar, cifras que también son prácticamente iguales a las mujeres que trabajan fuera de casa.
Entre los hombres que trabajan desde el hogar, al menos un día a la semana, el 24 % afirma hacer más que sus parejas en las actividades de los niños, el 59 % asegura contribuir en una proporción similar y el 17 %, menos.
Entre los que no hacen teletrabajo, solo el 12 % de los varones contribuye más que sus parejas, el 66 % declara hacerlo en una proporción similar y el 22 %, menos.
Así, hay una diferencia de cinco puntos (del 17% al 22%) entre los varones que contribuyen menos y que hacen teletrabajo frente a los que trabajan fuera de casa.
"El teletrabajo está asociado a una mayor participación en la producción doméstica por parte de los hombres", ha destacado la investigadora y coautora del estudio Lídia Farré.
Además, en 2023 las mujeres asumieron el 84% de las excedencias para el cuidado de menores o familiares frente al 16% de las solicitadas por hombres.
Renunciar a salario para poder teletrabajar
Los resultados del estudio del Observatorio Social de la Fundación “la Caixa” también constatan que hay trabajadores que están dispuestos a renunciar a una fracción de su salario a cambio del “home office”, aunque la probabilidad de disminuye progresivamente a medida que aumenta la penalización salarial.
En el momento en que se realizó la investigación, el 36% de los encuestados hacía trabajo telemático, con mayor incidencia entre los que tienen estudios universitarios.
Aunque los resultados sugieren que el género no afecta significativamente en la incidencia del teletrabajo, sí que confirma que el nivel educativo y la composición del hogar son determinantes en este sentido, destacando la brecha entre quienes tienen un título universitario y los que no.
En cuanto a la valoración de los teletrabajadores respecto a su nueva realidad laboral, cerca del 90 % están de acuerdo en que el trabajo a distancia mejora el equilibro entre las responsabilidades familiares y personales.
Estos también valoran positivamente la posibilidad de reducir costes y la mejora de su bienestar emocional.
En este sentido, la investigadora Lídia Farré asegura que “si el tiempo que los trabajadores ahorran en desplazarse al trabajo lo dedican a actividades familiares o de ocio, es de esperar que su bienestar emocional aumente”.