Graciela Rock, presidenta de la Comisión de Equidad de Género y Diversidad de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Foto: Cortesía.
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Graciela Rock: "El periodismo feminista ha cambiado la forma en que se ve la violencia contra las mujeres"
El periodismo feminista en el mundo vive momentos "complicados", especialmente en América Latina, afirma Graciela Rock, presidenta de la Comisión de Equidad de Género y Diversidad de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), debido al auge de discursos y posiciones políticas "antigénero, antifeministas y antiderechos", por lo que cree que es vital impulsarlo y destaca los cambios que ha generado en la sociedad.
"Creo que nuestro mayor legado es haber logrado que como sociedad veamos de forma distinta la violencia contra las mujeres y también la violencia hacia las infancias o hacia las personas migrantes. La vemos desde otro lugar y podemos hablar de ella desde otro lugar", señala a Efeminista la también directora del portal digital La Cadera de Eva.
Rock explica que ese trabajo ha sido muy importante en países como su natal México, donde "la violencia feminicida es tan brutal", pues en promedio asesinan a diez mujeres al día, ya que ha permitido que la cobertura de estos casos se aleje "del amarillismo y de la espectacularización de la violencia".
"El periodismo feminista y las periodistas feministas han ido muy de la mano con el activismo de calle para hacer esta incidencia en la sociedad de cómo hablamos de estas cosas, desde dónde las entendemos, cómo hablamos con las familias de las víctimas y con las propias víctimas y sobrevivientes", añade.
El valor del periodismo feminista
Rock señala que, aunque es consciente de que "en algunos espacios" el periodismo feminista no ha calado, cada vez hay más medios que, por ejemplo, ya no usan fotos que cosifican los cuerpos de las mujeres y también hay mayor exigencia por parte de las audiencias.
"Cuando hay algún caso de violencia hacia una mujer o hacia las infancias hay mayor exigencia de que sea una cobertura respetuosa, con perspectiva de género, que no revictimice. Entonces sí creo que hay un impacto en cómo hemos hecho esa evolución de lo que la audiencia espera de una buena cobertura periodística", resalta.
Pese a estos avances, Rock señala que la ola antifeminista también ha hecho mella en las redacciones. "Hay menos editoras de género, las que quedan o los espacios más enfocados a coberturas con perspectiva de género tienen menos apoyos. Eso es verdad", lamenta.
Lo que se suma, dice, a la desigualdad en puestos de liderazgo que aún existe en los medios y a la violencia que sufren las periodistas dentro y fuera de su trabajo.
"Hay muchas periodistas, reporteras, jefas de sección, quizá, que sufren este fenómeno del peldaño roto. O sea, se quedan ahí y ya luego no pueden seguir. Hay todo un sistema en el que influyen los cuidados, la conciliación familiar, la violencia hacia el interior de las propias instituciones periodísticas", detalla
"Hay reportes que hablan de que el 38 % de las mujeres que trabajan en prensa han sufrido agresiones en sus entornos laborales, sus compañeros, sus jefes, sus editores, sus fuentes", añade.
Rock afirma que aunque después del #MeToo se visibilizó el acoso y abuso sexual dentro de los medios, no ha sido suficiente. Por lo que cree que es momento de que sean los compañeros los que levanten la voz contra los agresores.
"Nosotras hemos hecho redes de de cuidado, de apoyo y de precaución, pero lo ideal es que fueran cada vez menos necesarias. Que no tengamos que estar advirtiendo del redactor, editor o fuente, sino que verdaderamente fuese algo impensable, y para eso necesitamos necesariamente a nuestros colegas", menciona.
Con respecto a los puestos de responsabilidad, Rock afirma que tanto dentro de los medios tradicionales como en los independientes o digitales de América Latina y el mundo solo el 24 % de los cargos directivos editoriales están ocupados por mujeres. "Y es una cifra que lleva estancada cinco años por lo menos", lamenta.
"Buscan silenciar las voces de las periodistas"
Y por el otro lado, afirma, está la violencia externa de las que son víctimas por el hecho de ser mujeres y por el trabajo que realizan.
"De acuerdo a la Unesco, el 73 % han sido víctimas de violencia en línea. Un 25 % de mujeres periodistas denuncian haber recibido amenazas físicas o sexuales por su trabajo. En los últimos años el número de mujeres periodistas asesinadas se ha duplicado", enumera.
"No es lo mismo ser periodista feminista o mujer periodista con perspectiva de género ahora que lo que era en 2016 o 2017. Hay muchas más resistencias discursivas desde el poder, hay también unos ataques distintos. Y ese tipo de entorno sociopolítico yo creo que es uno de los grandes retos", agrega.
En países como Argentina, donde se nombraron a las primeras editoras de género de la región varios medios han decidido prescindir de sus servicios o cambiarles el nombre a los cargos y a la vez muchas de ellas han recibido amenazas o ataques cuyo germen es el discurso que se emite desde el Gobierno el presidente Javier Milei.
"Hay una una ola de resistencia en toda la región. Argentina es el ejemplo más evidente, pero no es el único. En Colombia, la Corte Constitucional reconoció que las periodistas se enfrentan a una violencia específica. En México (pasa) un poco de lo mismo y en El Salvador también", menciona.
La presidenta de la Comisión de Equidad de Género de la SIP afirma que al final lo que se busca "es silenciar las voces de las y los periodistas", pero que en el caso de las mujeres los ataques llegan cuando ellas escriben o hablan sobre redes de trata, sobre personajes públicos vinculados a agresiones o sobre violencia de género.
La Comisión de la SIP, una "herramienta para el cambio"
Frente a todo este escenario que enfrentan las periodistas, la Comisión de Género de la SIP se ha convertido en una "herramienta" para contribuir al cambio, explica Rock.
"Más que buscar ser una especie de watchdog (perro guardián) lo que buscamos es justamente decir: "¿Cómo hacemos para que tengas más mujeres en tu directiva? ¿Cómo hacemos para que tus reporteras tengan más herramientas para enfrentarse o para defenderse de la violencia digital, de la censura de litigios estratégicos, de la violencia física en sus coberturas".
Y en la búsqueda de alianzas fuertes que permitan impulsar el periodismo feminista, la protección y la inclusión de las mujeres en el oficio es que la SIP firmó recientemente un acuerdo con la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Este tipo de alianzas nos permitirá generar una serie de activaciones que le hagan frente a estos discursos y posiciones antifeministas, antigénero, misóginas, que se nos están viniendo encima", menciona.
Y es que Rock ha vivido de cerca desde La Cadera de Eva el impacto de estos discursos. "Este año ha sido complicado, como ha pasado con todas las compañeras", admite.
Sin embargo, asegura que siguen "al pie del cañón" y "convencidas de que el periodismo feminista es sostenible, sustentable, interesante y que no se trata de hablar de mujeres sino de tener una perspectiva muy amplia y de poner el foco en todas esas historias y en todas esas voces que durante tantísimo tiempo se habían dejado olvidadas o aparcadas en lo doméstico y que no, que somos parte activa y fuerte del espacio público", menciona.
Está convencida de que aunque lo que viene va a ser difícil, pronto van a pasar "estos años oscuros del antifeminismo" y las periodistas saldrán "más fuertes". "Idealmente en un espacio más igualitario y si no, pues en ese espacio de evolución".
"Creo que va a requerir mucho compromiso de nuestra parte y sobre todo mucha mucha red. Tenemos que encontrar los espacios para hablar, para escucharnos, para acompañarnos, y para cuidarnos, porque está habiendo muchas violencias, pero también tenemos que reconocer los logros que lleguen y celebrar las victorias", afirma.
"Seguiremos luchando por la igualdad desde el periodismo y desde todos los demás espacios", concluye.