El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c) junto a la ministra de Sanidad, Mónica García (3d), Igualdad, Ana Redondo (d) y Ciencia, Diana Morant (3i) durante la presentación del programa ‘Somos. Contamos: fin de la discriminación de las mujeres en la investigación de la salud’. EFE/J.J. Guillén
Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"
El Gobierno español lanza un programa para corregir la 'infrainvestigación' de la salud de las mujeres
España triplicará la inversión en investigación y desarrollo destinada específicamente a las patologías más prevalentes entre las mujeres hasta alcanzar los 18 millones de euros anuales para tratar de corregir el "problema sistémico" de la 'infrainvestigación' histórica y los sesgos de género que afectan a la salud de las mujeres.
Lo ha anunciado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la presentación del programa 'Somos. Contamos: fin de la discriminación de las mujeres en la investigación de la salud', una iniciativa dirigida a reducir la brecha histórica en ese ámbito y a mejorar los diagnósticos y los tratamientos y tratar de poner fin al 'sesgo histórico' que ha propiciado una menor representación de las mujeres en los ensayos clínicos y una escasa priorización de las patologías propias de las mujeres.
La 'infrainvestigación' de la salud de las mujeres, un problema "sistémico"
El jefe del Ejecutivo se ha referido a un problema "sistémico", ha incidido en que la sociedad necesita una mayor participación de las mujeres en la ciencia, pero también que la ciencia "se ocupe más y mejor de la salud de las mujeres", y ha detallado las líneas específicas del programa que va a activar el Gobierno para mejorar el conocimiento, el diagnóstico y el tratamiento de dolencias como la endometriosis, de procesos como la menopausia o trastornos de salud mental como la ansiedad o la depresión.
El programa, ha avanzado el presidente del Gobierno, incluye un primer paquete de medidas para aumentar la inversión actual mediante acciones coordinadas en tres de los principales agentes del sistema público de investigación y desarrollo (I+D): el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), el Instituto de Salud Carlos III y la Agencia Estatal de Investigación.
Fondos específicos para proyectos en el ámbito de las biotecnologías
El CDTI lanzará una 'misión' específica destinada a la salud de las mujeres y reservará fondos específicos para proyectos en el ámbito de las biotecnologías que se orienten a enfermedades poco investigadas de las mujeres; y el Instituto de Salud Carlos III creará una línea estratégica específica de acción y creará lanzará además una nueva convocatoria para proyectos cooperativos entre distintas áreas de los Centros de Investigación Biomédica en Red.
El acto se ha celebrado en la sede de la Fundación Ortega-Marañón, antigua sede de la 'Residencia de Señoritas', que fue el primer centro oficial en España dedicado a impulsar la formación universitaria de las mujeres, y dirigido por María de Maeztu la institución desarrolló una labor pionera hasta 1936, cuando cerró sus puertas con el inicio de la Guerra Civil, aunque ya se había convertido en un símbolo histórico del avance de las mujeres en la educación superior y la investigación.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), saluda al presidente de la Fundación Ortega-Marañón, Gregorio Marañón y Beltrán de Lis (2d), y a su directora, Lucía Sala Silveira (d), a su llegada a la presentación del programa ‘Somos. Contamos: fin de la discriminación de las mujeres en la investigación de la salud. EFE/J.J. Guillén
Una ciencia "incompleta e imprecisa"
El presidente del Gobierno ha contrastado la capacidad de llegar a la Luna o de cartografiar Marte y sin embargo el conocimiento "todavía incompleto" de la salud de las mujeres, y ha recordado que la mayoría de los ensayos clínicos, de los medicamentos o de los protocolos de diagnóstico ponen el foco principal en el hombre. "La ciencia avanza así de una forma incompleta e imprecisa", ha manifestado.
"¿Aceptaríamos que el diagnóstico de una enfermedad que afecta a uno de cada siete hombres tardara diez años en llegar?", se ha preguntado Sánchez, para responder categóricamente que no, y que tampoco se puede aceptar en el caso de las mujeres.
El programa que ha presentado el Gobierno incide en que las desigualdades "invisibles" tienen consecuencias reales, ya que gran parte de los tratamientos, diagnósticos y dosis se han desarrollado a partir de la evidencia obtenida mayoritariamente en poblaciones masculinas, una situación que se ha consolidado durante décadas tanto en la investigación clínica (en humanos) como en la preclínica (en modelos animales), donde se excluía sistemáticamente a las hembras de los estudios bajo la creencia -ya refutada- de que su fisiología era más variable por razones hormonales, lo que supuestamente dificultaba la obtención de resultados estables.
Un programa diseñado para poner fin a la discriminación de las mujeres en la investigación
Durante la apertura del acto, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha confesado cómo ella misma sufrió el retraso en conocer que el dolor que padece se debía a una endometriosis, y ha asegurado que el programa lanzado hoy por el Ejecutivo va a contribuir a poner fin a la discriminación de la mujer en la investigación, y va a poner el conocimiento y la ciencia al servicio de la innovación para que esta redunde en diagnósticos certeros y tempranos y en mejores tratamientos.
En el acto han intervenido además varias investigadoras que han citado casos concretos de cómo la infrainvestigación y los sesgos de género afectan negativamente a la salud de las mujeres y cómo la exclusión sistemática de las mujeres en los ensayos clínicos ha generado diagnósticos tardíos y tratamientos menos eficaces.
El programa que ha lanzado el Ejecutivo incide en que ese patrón de la infrainvestigación, combinado con las desigualdades sociales persistentes derivadas del género, contribuye a que las mujeres vivan más años, pero con peor salud y menos años de vida en buena salud, y en que es ya un problema estructural ampliamente reconocido por organismos internacionales como la OMS y ONU mujeres.