festival Salzburgo

Varios artistas interpretan 'El barbero de Sevilla', dirigida por el mexicano Rolando Xillazón, este domingo en Salzburgo (Austria). EFE/ Festival De Salzburgo

La «mujer sacrificada o víctima», hilo conductor del Festival de Salzburgo

EFE | Viena - 25 julio, 2022

La edición 2022 del Festival de Salzburgo ha dado el pistoletazo de salida el 18 de julio bajo sombras de la guerra y esquivando algún que otro coletazo de la pandemia y lo ha hecho con un gran programa que tiene a la «mujer sacrificada o víctima» como hilo conductor.

La ciudad austriaca, cuna natal del genio Wolfgang Amadeus Mozart, acogerá 174 funciones de ópera, música y teatro en 17 escenarios hasta el 31 de agosto, con el objetivo de ofrecer el más alto nivel de arte internacional.

La programación la abrirá, como es tradición, el auto sacramental «Jedermann», de Hugo von Hofmannstahl, pieza fundacional del Festival de Salzburgo en 1920 que se representa al aire libre y en medio de una fiesta por toda la ciudad.

Con la Plaza de la Catedral como telón de fondo, «Cualquiera» (Jedermann) tendrá que rendir cuentas a la Muerte de su vida efímera, hedonista y derrochadora en esta obra concebida al estilo de los misterios medievales.

El fin de los tiempos

Ecos de esta habitual reflexión protagonizada por Dios y el Diablo regresan el 26 de julio con el tema del Juicio Final en la ópera-oratorio «De temporum fine comedia», de Carl Off.

Esa «Comedia del fin de los tiempos», que por su gran complejidad es escenificada solo rara vez, se yuxtapone aquí con «El Castillo de Barbazul», de Béla Bartók.

La insólita combinación, dirigida por Teodor Currentzis y Romeo Castellucci, será el primer estreno de una producción propia del festival en la edición 2022.

El sacrificio de la mujer

Con Judith, la joven esposa del asesino de mujeres Barbazul, se inicia el enfoque temático sobre las figuras femeninas creadas por «la fantasía masculina» en el arte lírico y dramático.

Le seguirán muchas otras y no pocas de ellas resultarán ser la amante sufrida, frágil y melancólica que «como ‘tipo de mujer’ marca la historia del ‘Bel canto’ en la segunda mitad del siglo XIX», ha subrayado la web del «Salzburger Festspiele».

Un nítido ejemplo de este prototipo es la heroína de Lucia di Lammermoor, que encarnará Lisette Oropesa en la versión concertante dirigida por Daniele Rustioni de la ópera de Gaetano Donizetti.

El tema «del sacrificio de las mujeres o de las mujeres víctimas, que por desgracia es increíblemente actual«, recorre todo el festival, ha destacado a la agencia de noticias APA la dramaturga Bettina Hering, responsable de la programación teatral del Festival de Salzburgo.

Junto a este enfoque, el universo de la «Divina Comedia» es la pieza referencial de las óperas, entre las que resaltan «Aida» de Giuseppe Verdi, «El tríptico», de Giacomo Puccini, y «La Flauta Mágica» de Mozart, obras donde, como hizo Dante, los autores experimentan con el alma de sus personajes.

Asidua presencia latina

El público del festival volverá a gozar de renombrados artistas latinos asiduos a los escenarios salzburgueses, como Daniel Barenboim y su West-Eastern Divan Orchestra, que rendirán un homenaje a la música española al son de «Noches en los jardines de España» de Manuel de Falla, el «Bolero» de Maurice Ravel, e «Iberia», de Claude Debussy.

Rolando Villazón dirigirá «El barbero de Sevilla», de Rossini, con las voces de la mezzosoprano italiana Cecilia Bartoli y el tenor uruguayo Edgardo Rocha.

También reaparecerá Jordi Savall en dos recitales con la Capella Reial de Catalunya y la orquesta Le Concert des Nations.

Juan Diego Flórez repite por segundo año consecutivo en la serie «Canto lírico» interpretando a clásicos como Rossini y Donizetti con el coro Sinfonía por el Perú.

Sombras de la guerra

Polémicas son, debido a la invasión rusa de Ucrania, las actuaciones del maestro greco-ruso Currentzis y su Ensemble MusicAeterna, una orquesta de San Petersburgo financiada por el VTB Bank, uno de los principales bancos rusos sancionados por la Unión Europea (UE).

Kristina Hammer, la nueva presidenta del festival, y el director artístico, Markus Hinterhäuser, decidieron mantener a Currentzis en cartelera pese a las numerosas críticas, incluida la de la embajada ucraniana en Viena, que calificó esa actitud de «señal inhumana».

El programa estaba planificado mucho antes del inicio de la guerra en febrero y salvo pequeñas modificaciones se ha mantenido inalterado.

Eso sí, la agresión rusa contra Ucrania dominará la ceremonia oficial de apertura en la mítica «Felsenreitschule» el próximo 26 de julio, donde el escritor germano-búlgaro Ilija Trojanow pronunciará un discurso titulado «El tono de la guerra, las claves de la paz».

La incógnita del virus

Pero ciertos cambios han sido inevitables por la pandemia de covid-19: la actriz francesa Isabelle Huppert y su colega luxemburgués André Jung cancelaron recientemente sus actuaciones en Salzburgo.

Aparentemente sufrieron complicaciones de agenda causadas por la pandemia, por lo que no se pueden descartar más sorpresas a cargo del coronavirus.

Con las cifras de contagios al alza en toda Austria y agotadas ya las (más de 220.000) entradas para la mayor parte de las funciones, los organizadores del Festival de Salzburgo recomiendan al público protegerse con mascarillas y hacerse pruebas de covid.