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Rocío Rosero, coordinadora de la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, en una reciente manifestación. EFE/José Jácome

Feministas de Ecuador rechazan el veto a ley sobre el aborto por violación

EFE | Quito - 4 abril, 2022

Quito ha sido el lugar de reunión para los diferentes grupos feministas de Ecuador que se han manifestado para rechazar el veto presidencial a una ley sobre la despenalización del aborto por violación, que se debate en la Asamblea Nacional (Parlamento).

Las dirigentes de más de sesenta grupos feministas del país se reunieron en uno de los salones de la sede del Legislativo, en la capital, para examinar las diferentes propuestas y acciones contra el veto que el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, emitió, así como para anunciar movilizaciones que impidan las enmiendas del Ejecutivo.

El mandatario vetó el proyecto de ley sobre la despenalización del aborto por violación, que se aprobó en la Asamblea, y propuso más de sesenta enmiendas, por lo que el órgano parlamentario debate este 5 de abril si acoge las sugerencias presidenciales o ratifica su texto inicial.

Los agresores, personas cercanas

Los grupos femeninos han recordado que la ley aprobada en primera instancia por la Asamblea nace de una sentencia de la Corte Constitucional, el máximo organismo de control legal del Estado, que obligó al Legislativo a definir una normativa que garantice la interrupción del embarazo en casos de violación.

Paulina Gonzalón, presidenta del movimiento feminista «Yo también», ha asegurado a Efe que en la reunión el colectivo ha ratificado su defensa por los derechos de las mujeres y, sobre todo, el que se garantice la interrupción del embarazo producto de una violación.

Este derecho, ha manifestado, «no puede ser negociado» y rechazó el veto del presidente Lasso al considerar que «condena» a las mujeres a mantener «un embarazo en esas condiciones» de violencia.

Esta ley «no se puede negociar políticamente, pues se trata de defender la vida de una mujer», en muchos casos menor de edad, que ha sido violada y, como producto de ello, ha quedado embarazada sin desearlo.

Gonzalón ha comentado que la mayoría de menores violadas provienen de sectores pobres y que recurren a métodos clandestinos de aborto que ponen en riesgo sus propias vidas.

Además, ha afirmado que en muchos casos los agresores son personas cercanas o familiares, lo que genera una mayor presión para acudir a abortos clandestinos e inseguros.

Reafirmar la ley aprobada

«La Asamblea debe dejar de lado el cálculo político» y negar el veto presidencial, ha agregado la activista tras remarcar que los grupos feministas estarán en vigilancia y movilizadas.

Rocío Rosero, coordinadora de la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, ha calificado la actitud del presidente Lasso como «autoritaria» e incluso ha rechazado que el gobernante haya intentado «criminalizar la protesta de las mujeres».

Rosero ha recordado que la Policía reprimió con dureza una marcha pacífica de los grupos feministas por el 8M, un incidente que incluso tuvo resonancia en organismos internacionales como Human Rights Watch (HRW) que condenó la represión.

Además, la activista ha dicho que el veto presidencial a la ley sobre el aborto por violación aprobada por la Asamblea «tergiversa el sentido» de lo que ordenó la Corte Constitucional para que se definiera la normativa.

Por ello, Rosero ha afirmado que los grupos feministas estarán atentos al debate parlamentario y que, de forma paralela, mantendrán las movilizaciones.

«La Asamblea Nacional tiene el gran reto de archivar ese veto» del presidente Lasso y «tiene la obligación de volver a reafirmar la ley aprobada» por el propio Legislativo, ha añadido.

Está previsto que este 5 de abril la Asamblea debata sobre el informe no vinculante de la comisión parlamentaria que analizó el veto presidencial. El documento recomienda que el Pleno envíe el texto a la Corte Constitucional.