Eva Baltasar Mamut

La escritora Eva Baltasar, en una foto de archivo. EFE/ Enrique Contla

Eva Baltasar publica «Mamut», la historia de una mujer que huye para reencontrarse

Irene Dalmases | Barcelona - 1 marzo, 2022

La escritora catalana Eva Baltasar llega a las librerías con su nuevo y esperado título, Mamut, una novela con la que cierra la trilogía iniciada en 2018 con Permagel y que en esta ocasión presenta a otra mujer, solitaria y con el firme deseo de ser madre, como protagonista.

Sin embargo, Baltasar aclara en una entrevista con Efe que su nueva protagonista «no tiene ningún interés en construirse como madre, aunque sí quiere gestar y parir una criatura» en un entorno lejos de la ciudad.

Una trilogía de éxito

Publicada en catalán por Club Editor, que ha hecho una reimpresión de 10.000 ejemplares antes de estar en los anaqueles, y en castellano por Literatura Random House, Mamut sigue la peripecia de una mujer a la que no le gusta la vida moderna y urbana, alguien que a los 24 años busca a un hombre para que la preñe, y que un día decide dejar su piso frente al zoológico para vivir en una casa aislada en medio del campo.

Igual que los personajes principales de Permagel y Boulder, la protagonista del último título del tríptico siente «incomodidad» por vivir en la sociedad que le ha tocado vivir hasta que dice: «¡Basta, me voy!».

«Esta mujer -argumenta Baltasar- tiene una vida muy precaria en Barcelona, tiene el deseo biológico de procrear, pero no quiere hacerlo en la ciudad y se marcha a hacer el mamut, a una zona aislada, con el instinto de vivir la vida intensamente, de tocar su raíz, su médula, el hueso».

En una masía aislada, «se encontrará con los elementos, con unas necesidades primarias a satisfacer, que pronto verá que no son tantas y que tampoco es tan difícil satisfacerlas, y poderlo hacer por ella misma, con sus propios medios es algo que le gustará mucho».

En paralelo, buscará quedarse embarazada y, aunque se siente atraída por otras mujeres, «allí donde vivirá caerán todas las etiquetas y acabará durmiendo con hombres».

Una huida hacia delante

Cerca de su casa vive un pastor que huele a estiércol y que acabará siendo el único humano que tolera, un hombre que cría a los animales y los mata para sobrevivir. En ese lugar, ella «vive propiamente, como agarrada a una roca, sin estar ligada a nada y es autosuficiente de alguna manera».

Igual que la narradora de este relato, Eva Baltasar cree que «donde hay gente, el mundo es muy pringoso» y que es en el «silencio donde está la vida, donde ocurren las cosas importantes».

Sus protagonistas «son mujeres que se hablan mucho a sí mismas, que se encuentran a través de la soledad, se descubren en ese silencio. Al final, todos llevamos un mamut dentro», proclama la escritora.

En este caso, es una mujer «que se siente como un mamut, una bestia que, en su momento, parecía que dominaba el territorio en el que se encontraba, pero siempre estaba en alerta porque se sabía en el punto de mira de los cazadores humanos de la época, que preparaban batidas para poder comérselos y aprovechar lo máximo de ellos».

«Ella -prosigue- huye de la ciudad porque se siente utilizada y siente que se están aprovechando de ella, por lo que busca territorios libres de gente, de civilización».

El cierre a cuatro años de novelas

Respecto al hecho de que en los últimos meses en la literatura catalana hayan coincidido varias novelas, la mayoría de otras mujeres escritoras, ambientadas en el ámbito rural, Baltasar precisa que tiene Mamut en la cabeza desde el año 2019.

Las tres novelas de su tríptico, agrega, parten de «tres escenarios y de tres momentos muy decisivos míos y hay una cosa muy sencilla, y aunque no explique mi vida, pero yo he vivido tres años aislada en la comarca del Berguedà, en una casa sin luz, y mi vecino era un pastor».

Buscando siempre lo esencial -reconoce que le costaría mucho escribir una novela de 500 páginas-, el nuevo título prácticamente coincide en el tiempo con la publicación de su último libro de poemas, Nus Schiele, que nace de su admiración por el pintor Egon Schiele, de quien seleccionó veinte cuadros, a cada uno de los cuales dedicó un poema, empezando «de un modo un poco carnal y acabando en algo más místico y espiritual, porque ese es el recorrido que hice escribiéndolos».

En cuanto a nuevos proyectos, Eva Baltasar no esconde que ha iniciado una novela, con otra mujer de personaje principal, aunque esta vez cree que dejará la maternidad de lado.