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Portada del libro 'Harvey' de Emma Cline. Foto: Anagrama.

Emma Cline se mete en la mente de ‘Harvey’ Weinstein

Cristina Bazán | Guayaquil - 28 marzo, 2021

¿Qué es lo que pudo haber estado pensando Harvey Weinstein 24 horas antes de ser condenado por violación? Aunque no se sepa realmente esa repuesta, la escritora y novelista estadounidense Emma Cline intenta descifrarlo metiéndose en la mente de un Harvey de ficción para relatar la hipotética vida del famoso exproductor de cine un día antes de que su vida cambie por completo.

Cline (Sonoma, California, 1989), quien alcanzó la fama con la publicación de su novela ‘Las Chicas’, que ya ha sido traducida a más de 20 idiomas y cuyos derechos fueron comprados por el productor de cine Scott Rudin para llevarla al cine, ahora vuelve con ‘Harvey’ (Anagrama), al cumplirse un año de la sentencia de Weinstein.

«Yo escribí esta novela a principios del año pasado (2020), en enero y febrero, Harvey Weinstein todavía no había sido sentenciado. Estaba todavía en el aire si iba a salir culpable o no. Un día yo estaba leyendo el periódico y de repente me encontré con un artículo que describía un poco el estado mental de Harvey Weinstein en ese momento», ha relatatado la escritora en una rueda de prensa.

La autora asegura que tras leer ese artículo decidió armar la envolvente e incómoda historia que, aclara, es ficción aunque sea basada en una situación real sobre el protagonista del caso que motivó el nacimiento del movimiento #MeToo.

En la obra, aborda los miedos e inseguridades que envuelven a Weinstein durante esas horas cruciales en las que ve pasar su vida y su carrera por delante, aunque en su interior crea que nada malo pasará.

La mente de Harvey Weinstein

Cline cuenta que en el artículo que leyó en el periódico había un «breve prólogo» que fue el punto de partida de la historia. «Contaba que (Weinstein) estaba en la casa de un amigo, viendo mucho Netflix y que se buscaba él mismo en google y esos detalles me chocaron, me impactaron, porque me pareció que eran tan humanos y al mismo tiempo tristes y patéticos», afirma.

Después de esa lectura, asegura, se imaginó al exproductor de Hollywood preguntándose qué va a pasar con él y «aferrándose a la idea de que todo saldrá bien».  «Y me gustaba la idea también de un marco de 24 horas en torno a la historia, el día antes de que se descubra tu destino».

La escritora afirma que la idea también era mostrar que «no todos son malos las 24 horas» y que, además, quería ahondar en ese concepto de «autoengaño» que suelen tener las personas con poder, como Harvey Weinstein.

«A mi me interesaba mucho esa idea de cuánto tiempo puedes pensar que eres el héroe de la historia, que todo va a ir bien, que eres estupendo. Había algo divertido en el hecho de habitar esa especie de conciencia, sobre todo, después de (coquetear con) las chicas, pues era como estar en la mente de un adolescente que se sentía a merced de lo que le decían los hombres de su entorno», señala la novelista.

«Como escritora había libertad y poder en el hecho de habitar este personaje que era casi un poco demente psicológicamente y que tiene la idea de que es el amo del universo«, agrega.

Las reacciones que ha recibido por parte del público sobre la obra, que acaba de publicarse en español, editado por Anagrama, han sido positivas.

La elaboración del personaje

Cuando Cline empezó a escribir el libro asegura que no hizo ningún tipo de investigación ni recogió más información que la que salía en los medios de comunicación.

En los inicios de 2020, Weinstein, de 67 años, estaba a punto de ser declarado culpable de acto sexual criminal en primer grado contra la asistente de producción Mimi Haley y de violación en tercer grado contra la aspirante a actriz Jessica Mann. Tres meses después, en octubre, la Fiscalía del condado de Los Ángeles acusó Weinstein de tres presuntas violaciones que se añadieron a los numerosos cargos por agresión sexual que el productor ya afrontaba en la ciudad californiana.

«Creo que es mejor no investigar demasiado porque luego no puedes seguir tu propio sentimiento o idea. Quería autootorgarme esa libertad. Yo no tenía ni idea al escribir la historia sobre si Harvey tenía o no hijos. Pero en la historia que yo quería contar, me gustaba la idea de que tuviera hijas ya mayores y que una de ellas lo fuera a visitar la noche antes del juicio», relata la autora.

Además, comenta, su intención no ha sido juzgar al Weinstein real por personaje, pues ella no es «ni juez ni juicio», sino «una escritora que escribe sobre seres humanos». Pero admite que le llamaba mucho la atención abordar la barrera de autodefensa que le impedía al personaje ver la realidad.

«Creo que todos queremos siempre defendernos y en ese ánimo de autodefensa, aunque nuestra vida esté apunto de cambiar, no queremos aceptarlo, sobre todo en una persona como Harvey, tan acostumbrado al poder y al éxito«.

«No es alguien distinto a nosotros»

Otra de las cosas que la autora quería dejar claro en el libro es que Harvey no es un ser distinto a todos los demás, aunque por su poder y privilegios le hicieran creer lo contrario. Por lo que tampoco cree que lo mejor hubiera sido escribir la historia desde el odio o simplemente catalogarlo como malo.

«Mi sensación al escribir de un personaje es que si odias al personaje o crees que es 100 % malo, no va a ser una historia interesante, entonces vas a escribir a un personaje de cómic. Por eso creo que para pasar tanto tiempo en la mente de este personaje tengo que entenderle como alguien con quien en cierto modo puedes empatizar», señala.

Cree que todas las sensaciones que el personaje experimenta en la obra, y que lo hacen ver grotesco y sinvergüenza, lo humanizan mucho, más que «pensar a un personaje como bueno o malo». «Hay personas que me preguntan si eso trivializa un poco a Weinstein con todo lo que hizo, pero a mí me parece que lo que lo puede banalizar es pensar que Harvey Weinstein es un monstruo. Que es el mal en persona. Porque eso nos hace pensar que es muy distinto a nosotros, que pertenece a una especie distinta y por lo tanto no tenemos que preocuparnos porque estamos en otro planeta».

Cline considera que era mejor pensar que su personaje de Harvey es «una persona como nosotros» y que llegó a hacer daño a todas estas personas solo como consecuencia de sus actos.