Duermevela, literatura fantástica para abrirse a la diversidad

Laura de Grado Alonso | Madrid - 12 febrero, 2021

Desde pequeñas, las hermanas Almudena y Rebeca Cardeñoso han sido unas apasionadas de la literatura fantástica, sin embargo, siempre han echado de menos leer historias que se salieran de los cánones, con puntos de vista plurales y personajes más diversos.

Por eso las gijonesas han creado Duermevela, una editorial que reivindica el potencial transformador del género fantástico a través de libros que aún no se han editado en castellano. Para ellas la fantasía es una herramienta con la que abrirse a un mundo sin prejuicios y, por eso las realidades disidentes constituyen el alma de la editorial.

«A pesar de que la fantasía es lo más abierto que hay, el canon parece que sigue siendo muy estrecho«, explica a Efeminista Rebeca Cardeñoso, economista y una de las encargadas de la traducción de Duermevela.

La otra cara de la editorial es su hermana, Almudena, licenciada en Bellas Artes, la parte más visible a través del canal Magrat Ajostiernos en el que hace habla de libros, series, películas y cómics.

Dentro de la fantasía, las mujeres, las personas de género no binario o las racializadas «suelen estar más en los márgenes y, si aparecen, son casi personajes secundarios», critica Rebeca Cardeñoso. Al menos así ha ocurrido en la literatura en castellano hasta ahora, según explica la editora, que tuvo que empezar a leer obras en inglés para acceder a estos otros mundos.

«Yo tuve una época en la que dejé de leer fantasía porque ya no tenía referentes y encontrar estas otras voces fue una especie de redescubrimiento», confiesa Cardeñoso, que se dio cuenta de que no es que no le gustara ese género literario, sino que no le estaban llegando las historias que quería leer. 

Rescatar clásicos de la literatura fantástica

Desde Duermevela apuestan, por una lado, por rescatar grandes clásicos de fantasía que no se han publicado en nuestro país o que están descatalogados, como es el caso de ‘Las Bestias Olvidadas de Eld’ de Patricia McKillip, obra ganadora en 1975 del primer premio World Fantasy, y nominada ese mismo año al premio Mythopoeic de fantasía y al premio Locus.

Duermevela

Portada de ‘Las bestias olvidadas de Eld’, escrito por Patricia Anne McKillip, que edita Duermevela. Foto: Duermevela

Este clásico de los 70, que versa sobre dinámicas de poder, feminismo y opresión social y que ha sido una obra clave para muchas autoras de fantasía, forma parte del catálogo de la editorial para el primer trimestre de 2021.

Más allá de occidente

Pero además buscan publicar «obras de autores que traigan nuevas realidades, otros puntos de vista y formas de entender en el mundo«. La primera de estas narraciones en ser publicada será ‘Las mareas negras del cielo’ de Neon Yang, finalista como mejor novela corta en 2017 de los premios Nebula, y en 2018 de los premios Hugo y World Fantasy.

Se trata de la primera entrega de la saga del Tensorado, que la editorial publicará al completo.

Natural de Singapur, queer y de género no binario, Neon Yang escribe desde su propia voz sobre personas no binarias, «temas que están a la orden del día en la calle y que incluso en fantasía en inglés es muy frecuente, pero que aquí no ha llegado tanto», explica Cardeñoso.

Uno de los retos de estos libros ha sido la traducción, cuenta la editora, ya que la escritura original está hecha en lenguaje inclusivo, para la que han contado con Carla Bataller Estruch (ella/elle), también no binaria, a la que Cardeñoso se refiere en género neutro como ‘traductore’.

El segundo trimestre de 2021 Duermevela también tiene previsto publicar «La maldición del tranvía 015», de P. Djèli Clark, una novela que imagina un Egipto alternativo como meca de la civilización moderna y que incluye el debate del derecho al voto femenino a principios del siglo XX.

¿Por qué fantasía?

«En estas obras que hemos escogido los autores han volcado sus experiencias y su manera de ver la vida», asevera la editora, para quien nada mejor que la literatura, y en concreto la fantasía para «comprender las diferencias».

Además, ven Duermevela como una oportunidad para que la gente que no lee fantasía se acerca a este género.

«Hay una especie de estigma con la fantasía, como que es la hermana pequeña de la ciencia ficción, pero cualquier cosa es fantasía, todo es imaginación», reivindica.

Aunque reconoce que durante los últimos años esté creciendo el interés por este género y en concreto por voces, que como Ursula K Le Guin, «tuvieron durante muchos años su obra descatalogada».

Revalorizar los libros

Con un previsión de editar entre seis y siete libros al año, tanto en formato físico como digital, celebran que, a pesar de un mercado copado por mega editoriales, haya espacio para pequeños proyectos especializados como el suyo.

Una iniciativa, que subraya la gijonesa afincada en Madrid, pretende «revalorizar» los títulos incluyendo detalles ilustrados, textos que contextualicen y, en general, mimando a los ejemplares. Todo para «aportar un extra que permita entenderlo mejor y disfrutarlo».