Cientos de personas se han concentrado frente al Ayuntamiento de Pamplona para rechazar y condenar el asesinato machista ocurrido en Sarriguren. EFE/ Jesús Diges
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Diez mujeres, una niña y un niño asesinados por agresores machistas en España en menos de dos meses
Los asesinatos de Pilar, Czarina, María Isabel, María del Carmen, Victoria, María Belén, Ana María, María José, Petronila y Tatiana han elevado a 10 los feminicidios perpetrados en España por agresores machitas en apenas mes y medio, a los que hay que sumar los dos crímenes vicarios de los menores Noemí, de 12 años y Yared, de 10. En 5 de los casos las víctimas habían denunciado a los agresores y estaban inscritas en VioGén, pero los mecanismos de protección no fueron suficientes para protegerlas.
Además, hay tres mujeres hospitalizadas, una de ellas en muerte cerebral, tras las brutales agresiones de sus parejas o exparejas -otra de las heridas es madre de uno de los feminicidas- y se ha detenido a otros dos hombres por atacar a sus parejas. Estos dos agresores tenían orden de alejamiento de ellas por episodios de maltrato anteriores y una de las víctimas está registrada en VioGén con "riesgo extremo".
Con la confirmación de los diez feminicidios y los dos crímenes vicarios por parte de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas se eleva a 1.353 desde 2003, año en el que comenzaron a elaborarse las estadísticas oficiales, y a 67 los crímenes vicarios perpetrados desde 2013.
En apenas un mes y medio, 10 menores han quedado huérfanos en 2026, cifra que se eleva a 514 desde 2013 (los mayores de edad no se incluyen en las estadísticas), tras los feminicidios de sus madres a manos de sus padres o de las parejas de sus madres.
Cinco de los diez agresores tenían denuncias previas
Cinco de las diez mujeres asesinadas hicieron lo que las instituciones les aconsejan que hagan para poder ser protegidas y se atrevieron a dar el paso de denunciar a sus maltratadores. De nada sirvió. Los sistemas de protección fallaron y fueron asesinadas.
Así, en cinco de los diez asesinatos, el 50 %, constaban denuncias previas interpuestas por las víctimas. El porcentaje de denuncia es muy superior al registrado a los largo de 2025 cuando sólo 10 de los 48 agresores machistas, el 20,8 %, habían sido denunciados.
En esta ocasión ellas habían denunciado a sus agresores y contaban con medidas de protección: estaban inscritas en el sistema de protección de las víctimas de violencia de género del Ministerio del Interior (VioGén), y algunas contaban con órdenes de alejamiento. Sin embargo, los mecanismos del Estado para protegerlas, fracasaron.
Falta de profundidad en las evaluaciones de riesgo
La propia ministra de Igualdad, Ana Redondo, reconoció la pasada semana que a veces las evaluaciones de riesgo no se hacen con la suficiente profundidad y apostó por una mayor contundencia, una vez acordadas las medidas de alejamiento.
"Debemos ser conscientes de que una medida de alejamiento que es insuficiente no protege adecuadamente y quizás tenemos que valorar que esas medidas de alejamiento tienen que ser de mínimo de entre 300 a 350 metros, ya que es lo que le va a permitir a la víctima que se ponga en contacto con su protector", puntualizaba.
El 70 % de los agresores son españoles
De los diez feminicidas, siete eran españoles (70 %) y tres extranjeros (30 %), al igual que las víctimas, de las que siete eran españolas y tres de otra nacionalidad.
En uno de los casos, el presunto asesino y la víctima eran pareja, mientras que en los otros nueve se trataba de exparejas o estaban en fase de ruptura.
Especialistas en violencia de género alertan de que el momento de romper o separarse de un maltratador es uno de los de mayor riesgo. Cuando ellas plantean que se van el peligro aumenta. Una de cada cuatro condenas por violencia de género tiene como origen la separación o ruptura.
Además, dos de los agresores se suicidaron tras perpetrar el crimen y otro fue abatido por agentes de la Guardia Civil, por lo que no podrán ser juzgados por los crímenes cometidos.
Cuatro de los feminicidios y los dos crímenes vicarios en solo una semana
La pasada semana, del 16 al 22 de febrero, fue una de las más trágicas. En tan solo cinco días cinco hombres asesinaron a cuatro mujeres, una niña y un niño.
El martes 16 de febrero Ana María Sorribas, enfermera de 64 años y madre de dos hijos, era asesinada a cuchilladas por su expareja, Vicente G, un odontólogo jubilado de 70 años, en el centro de salud de Benicàssim (Castellón).
Ana llevaba toda la vida trabajando en ese centro de salud y estaba a punto de jubilarse. Su agresor fue detenido en el lugar de los hechos.
Un día después, el 17 de febrero, María José Bou, de 48 años, y su hija Noemí, de 12, ambas españolas, eran degolladas en su domicilio de Xilxes (Castellón) por el Abdelkader B, ciudadano argelino de 39 años, expareja de María José y padre de Noemí. Tenía orden de alejamiento de ellas hasta 2027 por episodios de maltrato anteriores por los que llegó a ser detenido.
Unos días antes del doble crimen se apreció "riesgo medio" en una evaluación a la madre. Tanto ella como la niña, al igual que el maltratador, tenían discapacidad auditiva.
El feminicida fue detenido y acusado del doble crimen.
Noemí, primera víctima de la violencia vicaria este año, estudiaba sexto de Primaria y recibía clases de música. Ese día la niña no había acudido ni al colegio ni a la clase de música, por lo que el profesor mandó un wasap a su madre. Ya no le contestó.
Violencia vicaria: el maltratador pretende hacer el mayor daño posible a la madre
La violencia vicaria de género es aquella con la que el maltratador pretende hacer el mayor daño posible a la madre a través del sufrimiento o el asesinato de sus hijas e hijos, en muchos casos cuando ella ha dado el paso de separarse.
Según la Fiscalía de Sala de Violencia sobre la Mujer "no hay manera de causar mayor daño a una madre que asesinando a sus hijos".
"Cuando en una relación de afectividad basada en el desequilibrio y en el ánimo de posesión, el dominador asesina a los hijos de su pareja, bien sean propios o ajenos, sabe que le está haciendo más daño que acabando con su propia vida", dice la Fiscalía.
La violencia vicaria se integró en la ley contra la violencia de género en 2021 y la norma se volvió a modificar en 2022 para reconocer como víctimas directas a las madres de menores asesinados en crímenes vicarios, que hasta ese momento no tenían derecho a las ayudas del Estado.
1.532 niñas y niños en riesgo de ser agredidos por los maltratadores de sus madres
El Ministerio del Interior tiene detectados en el Sistema VioGén 1.532 niñas y niños en riesgo de ser agredidos por los maltratadores de sus madres, 3 de ellos presentan un riesgo extremo (se teme por su vida), 131 un riesgo alto (también se teme por su vida), y 1.404 un riesgo medio.
Desde 2019, Interior evalúa el riesgo, la vulnerabilidad y el peligro al que están expuestos los menores hijos de víctimas de violencia de género y ha detectado 5.914 niñas y niños en riesgo de sufrir esta violencia y 58.232 casos de especial relevancia.
Un día después, el 18 de febrero, Petronila, madre de un hijo de 19 años y de una niña pequeña, fue asesinada por su expareja, un hombre de 34 años, de origen paraguayo , al igual que ella, en Madrid.
Cuando los agentes llegaron a la vivienda, la encontraron con signos de estrangulamiento. El agresor confesó el crimen en comisaría y fue detenido.
Yared, 10 años
Y el viernes 20 de febrero Yared, un niño de tan solo 10 años fue asesinado en Arona, Tenerife, por su padre, Juan Manuel Alonso Fumero, de 35 años. Lo golpeó en la cabeza con un machete, la misma arma con la que hirió de gravedad a su pareja y madre del menor, que se encuentra en estado crítico.
El agresor, sobre el que no constaban antecedentes penales ni denuncias, atacó a los agentes que fueron a detenerlo y fue abatido por lo que no podrá responder por sus hechos ante la justicia.
Ya son 67 los menores asesinados por sus padres o las parejas de sus madres desde 2o13.
El mismo viernes por la tarde Tatiana Rodríguez, de 28 años y madre de cuatro hijos, fue asesinada por su marido, Jesús Borja, de 30 años, en Sarriguren, Navarra. El feminicida también hirió de gravedad a su propia madre, una mujer de 59 años que fue evacuada al en el Hospital Universitario de Navarra donde evoluciona favorablemente de sus heridas.
Tres detenciones por agresiones machistas
Además de los diez feminicidios y los dos crímenes vicarios, en la misma semana se detuvo a un hombre en Jadraque (Guadalajara) tras agredir a una mujer incluida en VioGén con "riesgo extremo". Poco después fue puesto en libertad con una orden de alejamiento.
En Onil (Alicante) arrestaron al joven de 24 años que se había fugado tras intentar asesinar a su pareja y a su suegra el 8 de enero en Calella (Barcelona). Ambas fueron trasladadas muy graves a un hospital, donde actualmente la hija sigue ingresada en muerte cerebral.
También se detuvo a otro hombre en Lugo por quebrantar una orden judicial que le prohibía acercarse a la mujer a la que estaba acompañando a urgencias al hospital.
Y permanece, permanece ingresada, con pronóstico reservado, la mujer agredida el 15 de febrero en Sant Antoni (Ibiza) por su expareja, que tenía una orden de alejamiento.