Imagen de archivo de un coche de la Policía Nacional. EFE/Mariscal
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Dieciséis detenidos tras desarticular una red de explotación sexual en Madrid
La Policía Nacional ha detenido a 16 presuntos integrantes de un entramado criminal que explotaba sexualmente a mujeres en un chalé de la localidad madrileña de Móstoles, donde llegaron a convivir una veintena de víctimas bajo control permanente, hacinadas y sometidas.
Era una organización estructurada en varios niveles especializados y dirigida por cuatro mujeres de la misma familia, que obtenían grandes beneficios, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid en un comunicado.
La organización mantenía totalmente sometidas a las mujeres explotadas en un chalé-prostíbulo de Móstoles, donde llegaron a convivir unas 20 víctimas bajo control permanente.
Un 'modus operandi' claro: dependencia económica
Tres hombres —parejas de tres de las presuntas cabecillas— se encargaban de trasladar a las mujeres a domicilio cuando así se solicitaba, y las víctimas eran obligadas a dormir hacinadas en el sótano, un espacio configurado únicamente para maximizar beneficios, sin importar las condiciones.
Ello, según destaca la Policía, generaba una dependencia absoluta y una situación de vulnerabilidad de la que se aprovechaba la organización.
Además, el entramado imponía normas abusivas: las mujeres debían estar disponibles las 24 horas y pagar gastos, como 20 euros semanales por limpieza, y otros costes impuestos verbalmente.
Una vez dentro se les exigían prácticas sexuales adicionales y humillantes, mantener la luz encendida y consumir u ofrecer sustancias estupefacientes a los clientes para aumentar el beneficio económico.
Pagos en metálico y trabajos a 'plazos'
Las cuatro presuntas cabecillas decidían qué mujeres trabajaban cada "plaza", periodos de unos 21 días, imponiendo condiciones coercitivas y engañando a las víctimas.
Tenían una mano derecha y otras tres mujeres que ejercían la prostitución que vigilaban el funcionamiento del lugar y suministraban sustancias a clientes y víctimas con adicciones, siempre con la aprobación de las líderes.
La organización incluía además a dos hombres encargados de la seguridad y la publicidad.
Los pagos se realizaban en metálico o a través de una plataforma de pago, utilizando cinco testaferros para ocultar el dinero
Los 16 detenidos están siendo investigados
A los 16 detenidos, que ya han pasado a disposición judicial, se les investiga por delitos de organización criminal, delitos relativos a la prostitución, salud pública y blanqueo de capitales.
En el registro al chalé, en el que fue liberada una de las víctimas, los agentes intervinieron cuatro teléfonos móviles, más de 800 euros en efectivo, y drogas como cocaína y cristal.