Alrededor de 10,000 personas participan en la marcha del Orgullo en Boston, Estados Unidos. EFE/EPA/CJ GUNTHER
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Las deudas de Latinoamérica con las personas LGBT: fin de la violencia y acceso a derechos
En los últimos 25 años, gran parte de los países de Latinoamérica han pasado de penalizar la unión entre personas del mismo sexo a legalizarla y a reconocer cada vez más derechos para mejorar la vida de las personas LGBT en la región. Sin embargo, pese a esos avances, la violencia y los crímenes de odio no cesan, van en aumento en algunos lugares y persisten las barreras que les impiden acceder de una forma real a esos derechos adquiridos.
"En general hemos visto muchos avances en la región en materia de derechos LGBT. Tenemos muchos países que han aprobado el matrimonio igualitario y leyes para proteger la discriminación, pero también tenemos muchos problemas, desafortunadamente, en esos países que ya tienen muchos avances, por ejemplo, con la violencia homofóbica y transfóbica", explica a Efeminista Cristian González, investigador senior para América Latina y el Caribe del programa de derechos LGBT de Human Rights Watch (HRW).
Un ejemplo es México, donde, según dice, hay tasas "muy altas de violencia contra las mujeres y hombres trans a pesar de que sí se protege el matrimonio igualitario, la identidad de género, y sí se protege contra la discriminación". También destaca los casos de Brasil, Perú, El Salvador o Argentina.
Argentina, de liderar en derechos a temer el retroceso
Argentina está en el ojo del huracán, tras ser reconocido como uno de los más avanzados en derechos. Allí, recientemente cuatro lesbianas fueron víctimas de un cruel ataque por parte de un vecino que arrojó una bomba molotov a la habitación en la que dormían. Tres de ellas fallecieron.
"Argentina ha sido líder a nivel mundial en materia de derechos LGBT, fue uno de los primeros países en aprobar el matrimonio igualitario, tiene una ley de identidad de género que ha sido un referente para el mundo, pero desde la campaña electoral del presidente actual estamos viendo una retórica muy fuerte contra las personas LGBT", señala.
Según un informe del Observatorio de Crímenes de Odio LGBT+, durante la pasada campaña electoral, hubo "muchísimas declaraciones agraviantes" por parte de integrantes del partido del presidente Javier Milei hacia la comunidad LGBT+ y hacia la agenda por la igualdad. "Los discursos de odio se instalaron en las redes y en las calles, buscando desafiar los derechos conseguidos y disputando el sentido común", señala el documento.

Personas LGBTI+ se congregan alrededor de la plaza de Mayo, en Buenos Aires, Argentina. EFE/Matías Martín
Los derechos LGBT en Latinoamérica
En las Américas, cinco países criminalizan los actos sexuales entre personas del mismo sexo y más de diez no reconocen el matrimonio ni las uniones civiles, según la Asociación Internacional de Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Insersex (ILGA).
Por otro lado, instituciones regionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) han emitido estándares muy avanzados que buscan proteger los derechos de las identidades diversas. "Las decisiones de la Corte Interamericana sobre el matrimonio igualitario no existen en Europa, la opinión consultiva que declara que las personas trans tienen el derecho a reconocimiento legal de la identidad de género también es un estándar muy avanzado", reconoce González.
En la misma línea, las cortes constitucionales de países como Colombia, Ecuador y otros han emitido sentencias que reconocen más derechos, como el de la no discriminación, y algunos tan básicos como el acceso en igualdad de condiciones a la seguridad social, al trabajo o a la salud pública.
"La Corte de Colombia tiene un modelo protector de derechos muy interesante, incluso para la región. Como consecuencia de eso tenemos unas políticas públicas a nivel nacional y a nivel local que asignan recursos para trabajar en contra de la discriminación y para garantizar el acceso a la justicia, a la igualdad de las personas LGBTIQ+", indica a Efeminista Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa.
Atascos en el Congreso de Colombia
Sánchez lamenta que esos avances se atasquen en el Congreso de Colombia, incluso cuando las normativas llegan por orden del tribunal constitucional.
"El Congreso no ha sido el lugar de los derechos de las personas LGBTIQ+, al contrario, podríamos decir que es un escenario de riesgo donde se discuten proyectos de ley regresivos que atentan contra la dignidad, especialmente de las personas trans", explica.
En otros casos se abstiene de aprobar proyectos que son vitales en el camino de la erradicación de la violencia, como prohibir las terapias de conversión sexual. "Aquí no se piensa en que las personas LGBT están sometidas a terapias de conversión de manera forzada, no, aquí se piensa en que ahora los padres y las madres van a perder los derechos correspondientes por encima de la dignidad de las personas", puntualiza la activista.

Una pareja se besa durante la marcha del Orgullo 2023 en Santo Domingo, República Dominicana. EFE/ Orlando Barría
Las barreras para acceder a los derechos
En Ecuador también preocupa la existencia de estos centros en los que se tortura a las personas LGBT con el objetivo de "convertirlas", pese a que ese tipo de prácticas están explícitamente prohibidas en el Código Penal.
"Jóvenes homosexuales son sometidos a diferentes prácticas violentas, al consumo de medicamentos de carácter psiquiátrico cuando no están enfermos, personas LGBTIQ+ que conviven con VIH no sabemos si reciben sus medicamentos antirretrovirales. Pero, sobre todo, este tipo de prácticas en el Ecuador son ilegales. Lastimosamente siguen existiendo porque no hay un control efectivo de estos espacios", lamenta Danilo Manzano, cofundador de la organización ecuatoriana Diálogo Diverso.
Recientemente Ecuador legalizó el cambio de género o sexo en el documento de identidad, sin embargo, Manzano denuncia que para acceder a estos derechos aún existen muchas barreras, especialmente para quienes viven en zonas rurales o alejadas de las principales ciudades.
"Las mujeres trans en el Ecuador siguen sufriendo violencia desde lo público, desde lo privado y desde los ciudadanos. Ecuador ha reconocido ciertos derechos importantes, que no han sido un regalo, han sido fruto del esfuerzo de la sociedad civil organizada, pero hay muchos temas que se desconocen, y tenemos que tender puentes para sensibilizar, para que se dejen de justificar y evitar situaciones de violencia cuando la población LGBT quiere acceder a sus servicios", afirma.
Zonas de interior e indígenas, las personas más vulnerables
En el interior del país o en comunidades indígenas, muchas personas se niegan a mostrar sus verdaderas identidades por la violencia que reciben debido al desconocimiento que existe en la sociedad sobre sus derechos, denuncia Sofía Bitro, coordinadora de la red ecuatoriana Existimos Red LBQ+.
En México, Rubén Maza, de It Gets Better México, explica que, por ser un Estado federal, los derechos están "seccionados". "Por ejemplo, hay estados en los que hay reconocimiento del cambio de sexo y cambio de nombre de las personas trans y hay estados en donde hay reconocimiento de las personas no binarias, pero también hay otros donde no".
También denuncia que muchas normativas se quedan en el papel por el rechazo de las personas responsables de ponerlas en marcha. "En lugares como La Sierra de Guerrero se enfrentan al estigma y la discriminación de quienes ejecutan estas leyes, porque no lo quieren hacer o se escudan en la objeción de conciencia; entonces, aunque la legislación lo permita, estas personas toman la decisión final de forma arbitraria", dice Maza.

Personas participan en la marcha Orgullo LGBTI+, en la ciudad de Mérida, México. EFE/ Lorenzo Hernández
2023, el año más violento en Ecuador, Perú y Guatemala
Para Cristian González, de HRW, en los últimos años hubo una disminución de los discursos de odio y de la violencia en contra las personas LGBTI, aunque ahora se detecta "un aumento en ciertos países".
Según la Red Sin Violencia LGBTI, que monitorea los homicidios de personas lesbianas, gays, bisexuales y trans en diez países latinoamericanos, en 2023 fueron asesinadas por lo menos 362 personas, lo que significa un 5 % más frente a los casos recopilados en 2022. Los datos más preocupantes se encuentran en Ecuador, con el mayor aumento de toda la región (145 %), Perú (63,6 %) y Guatemala (38,9 %).
El año 2023 ha sido el más violento en estos tres países desde que Sin Violencia comenzó a documentar los casos, según el más reciente informe de esta organización al que tuvo acceso Efeminista.
El Estado de derecho, en peligro
"Hay mucha violencia física para las mujeres lesbianas, para los hombres gay y también para las poblaciones trans", señala María Moreno, de la organización mexicana Lesbianas Visibles Monterrey.
En Colombia, el tema de las amenazas y de la inacción de la fuerza pública o las autoridades encargadas de sancionar las discriminaciones también preocupa, dice Marcela Sánchez, de Colombia Diversa, ya que esas situaciones son caldo de cultivo para agresiones más fuertes y hasta mortales.
"Siempre tenemos que estar atentos a lo que puede pasar. Ahora mismo estamos viendo cómo en estos órganos internacionales, como la Comisión Interamericana o la Corte Interamericana, hay muchos grupos religiosos y conservadores que tratan de infiltrarse por medio de candidatos para frenar los avances, y no sólo para las personas LGBTI. El Estado de derecho en la región está en peligro y tenemos que estar atentos", concluye el investigador de HRW.

Varias personas LGTBI+ reivindican sus derechos desde una carroza, en Quito, Ecuador. EFE/ José Jácome