de género

EFE/Raúl Martínez

La pandemia y brecha de género en las industrias culturales

Mario García Sánchez | París - 18 junio, 2021

La pandemia amenaza con agravar la brecha de género de manera generalizada, lo cual podría tener un efecto regresivo duradero en las industrias culturales, un sector en el que las mujeres están infrarrepresentadas.

Así lo asegura la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en su informe «Género y creatividad: progresos al borde del precipicio», que reclama por ello un nuevo compromiso y acciones «transformadoras» que promuevan la igualdad de género.

Según sus datos, las mujeres se enfrentan de forma desproporcionada a obstáculos para acceder a las herramientas digitales de creación y distribución artística, incluidas las plataformas musicales digitales, los tutoriales en línea y los programas de mezcla de sonido.

Se calcula que hay 250 millones menos de mujeres que de hombres que usan internet en todo el mundo, y que las mujeres representan solo el 21 % de los artistas en los festivales de música electrónica de Europa y Norteamérica.

Acceso desigual y remuneración injusta

«La brecha digital de género está dejando atrás a las mujeres y las niñas en el ámbito político, económico, cultural y social, lo que se traduce en un aislamiento y un acceso limitado a herramientas de información fiables», ha expresado la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.

El acceso desigual a un trabajo decente, la remuneración justa y los puestos de liderazgo son algunas de las barreras a las que se enfrentan las mujeres, así como los artistas y creadores «con diversidad de género».

Por ejemplo, en Uruguay se estima que las mujeres ocupan solo el 25 % de los puestos directivos en organizaciones culturales públicas y privadas, el 24 % en Montenegro y el 3 % en Mali.

En el caso de Francia, donde las mujeres dirigen el 34 % de las organizaciones de artes visuales y escénicas subvencionadas por el Estado, solo el 9 % de los directores de las cien mayores empresas culturales son mujeres.

La publicación también revela que las mujeres y los artistas y profesionales de la creación con diversidad de género siguen siendo objeto de acoso, intimidación y abuso, y constata que el entorno digital se ha convertido «en la nueva frontera en la lucha por la igualdad de género y la libertad artística«.