Cristina Fallarás María Magdalena

La periodista y escritora Cristina Fallarás.

Cristina Fallarás: «El papel de María Magdalena ha sido tapado a conciencia»

Cristina Bazán | Guayaquil - 26 enero, 2021

María Magdalena fue una mujer importante en la vida de Jesús y un pilar de la fundación del cristianismo, sin embargo su papel «ha sido tapado a conciencia» por la Iglesia católica que, bajo un sesgo patriarcal, se ha encargado de menospreciarla y borrarla, casi por completo, de la historia.

La periodista y escritora Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968) ha decidido darle voz con ‘El Evangelio según María Magdalena’ (Ediciones B, 2021), un relato feminista que acaba de ser publicado y con el que quiere plantar cara al machismo. Con este libro, Fallarás saca de las tinieblas a una mujer rica, independiente y artífice de muchos de los milagros que se le atribuyen al Nazareno.

«Cuando Jesús les dice a sus apóstoles ‘dejad vuestras casas y salid a los caminos que ya os darán comida y techo», ¿quién les da comida?, las mujeres, que son las que manejan el alimento. ¿Quién les da techo?, quienes manejan la casa, las mujeres. Si lo pones en boca de una mujer, de repente, sin modificar los hechos, cambia el relato«, explica a Efeminista Cristina Fallarás, quien asegura que escribió el libro a mano para «travestirse de María Magdalena».

El papel de María Magdalena, según Cristina Fallarás

Pregunta: ¿Cómo nace esta obra?

Respuesta: Hace tiempo que vengo hablando sobre el papel de las mujeres en el Antiguo y el Nuevo Testamento, y la construcción que hacen de la mujer no sólo es terrible, sino también fuente de toda violencia. Hay dos mujeres relevantes que son Eva y la Virgen María.

Eva es la construcción de la culpa. Eva es tan mala que le da una manzana a Adán solamente porque tiene deseo sexual y por su culpa nos echan del paraíso. Es una culpa que permanece entre nosotras y que además nos hace merecedoras de castigo.

Y la segunda es la Virgen María, que también es una construcción sexual porque es virgen. La inmensa mayoría de las mujeres mayores de 20 años que yo conozco no son vírgenes. ¿Qué pasa con eso? Que si decides que el modelo de mujer sea virgen significa lo contrario para las que no somos vírgenes. Es decir, no somos modelos de mujer y por lo tanto también merecemos castigo.

La construcción de la Virgen y la de Eva las he tratado en algunos artículos, pero la de Magdalena la tenía aparcada.

P: ¿Por qué la tenía aparcada?

R: Porque es un personaje extraño. Es un personaje que empieza a ser tratado, siglos después de lo que se narra en los evangelios, como prostituta, y acaba siendo considerada por el papa Francisco como apóstola entre los apóstoles. Y me interesaba mucho revisar ese cambio, de dónde sale y por qué, y poner en voz de Magdalena aquello que vivió, porque según el relato de los evangelios esta mujer acompañó en todo momento a Jesucristo. Pero no solo eso, sino que fue la última que vio al Nazareno resucitado y la única.

«Quienes repartieron los panes y peces fueron las mujeres»

P: Una de las cosas que resalta es la gran presencia que tiene María Magdalena, al punto de que se ponen en cuestión incluso los milagros de Jesús…

R: Es que los milagros son increíbles. Yo lo que hago en la novela es coger el evangelio de Marcos, porque es el que más me interesaba para el relato, y lo narro exactamente igual. Solo cambia el punto de vista. En lugar de verlo desde el punto de vista del relato de los hombres, lo narra María Magdalena. Y de repente, cambiando el punto de vista, cambia todo.

Por supuesto que no cura un milagro, quienes curaban entonces eran las doctoras y las mujeres. Por supuesto que no se multiplican los panes y los peces. ¿Cómo de un pan salen 400? Es una idiotez. Y sin embargo, si lo pones en el mundo de las mujeres, eran ellas quienes manejaban el alimento, es normal que fueran ellas y los pescadores quienes los repartieran.

«A mi me interesa analizar la épica como construcción masculina y por lo tanto la violencia, porque la épica tiene que ver con la violencia, con la grandilocuencia y cambiarlo a un punto de vista femenino».

P: Y la mujer se vuelve la base…

R: Claro, es la base. De hecho, fíjate que una de las grandes ofensas a los judíos era que Jesús comía con mujeres. Que luego se empeñan en hablar otra vez de prostitutas, pero hablan de prostitutas porque no quieren hablar de mujeres, porque en la Biblia se habla solo de una prostituta

Pero convierten a Salomé, a Magdalena, a la Verónica y a varias de las mujeres que aparecen, que no son pocas y que comen con el Nazareno y que lo acompañan en todo momento, en prostitutas. Y decían que Jesús comía con prostitutas. 

El evangelio según María Magdalena

Portada del libro ‘El Evangelio según María Magdalena’ de Cristina Fallarás. (Ediciones B, 2021)

Eliminan a las mujeres del relato

P: ¿Y por qué cree que el papel de María Magdalena ha sido borrado por la Iglesia?

R: Porque era muy importante. La construcción que hace Pablo de Tarso se convierte en la narración de los Evangelios y por lo tanto, en el relato sobre la vida del Nazareno. Pablo de Tarso no solo rechaza la presencia de la mujer, sino que es quien construye una parte tremenda de aquello que todavía nosotros conocemos como catolicismo.

Él dice “la mujer nunca debe salir”, “la mujer no debe usar aceites”, “la mujer no debe participar en lo público”, “la mujer tiene que estar recatada y sometida al hombre”. Entonces eliminan el papel de las mujeres, que evidentemente fue importante en el relato.

P: Sin embargo, la Iglesia sigue sin tener la intención de sacarla de las sombras…

R: No, y más allá de la Iglesia Católica o el cristianismo, cuando se habla de la Magdalena, a partir de la mitad del siglo XX, se la convierte en amante de Cristo para subvertir los roles.

Lo primero que te preguntan es: ¿fueron pareja? ¿tuvieron hijos? ¿fue su amante? ¿tuvieron relaciones sexuales?, que es la construcción que se ha hecho en muchos relatos, sobre todo cinematográficos. Es una barbaridad que para darle relevancia a una mujer haya que ponerla a tener relaciones sexuales.

Mirar con otro punto de vista las historias

P: ¿Cree que la ocultación de su rol ha sido a propósito?

R: Claro que sí. Es la ocultación de una mujer para someter su cuerpo. Es una ocultación económica, además. El manejo del cuerpo de la mujer es imprescindible por razones económicas y la Iglesia Católica ha jugado el papel más importante en esto. La mujer debe estar sometida al hombre, no hay más que ver la jerarquía católica y la idea brutal de que no pueden participar en nada.

P: ¿Cree que desde el feminismo se debería empezar a cambiar el punto de vista de las historias y sacarlas la luz?

R: Sin duda. De hecho, parte del feminismo ligado a las universidades norteamericanas ya lo ha hecho. La academia norteamericana ya está interpretando desde el punto de vista de lo femenino y de lo feminista de la misma manera que han revisado en el papel de Magdalena, es que es un personaje sustancial. No nos hemos dado cuenta de que en el relato católico cristiano Magdalena es la única persona que ve a Cristo resucitado. Y si tú basas toda una religión y toda una salvación en esa resurrección, y sólo lo ve una mujer, más nos vale revisarlo.