Carol explotación sexual

Carol L., activista contra la explotación sexual. EFE/Ana Escobar

Carol L., activista contra la explotación sexual, aboga por expropiar los bienes de los proxenetas

Concha Tejerina - EFE | Valencia - 28 mayo, 2022

La intensa activista contra la explotación sexual Carol L., prostituida durante cuatro años y conocedora de las secuelas físicas y emocionales que conlleva, ha reclamado la expropiación de los locales donde se practica y los bienes personales de los proxenetas así como el impulso de una ley abolicionista ya que, a su juicio, «el discurso regulacionista es captación velada».

Bajo el lema ‘Por los derechos de las mujeres, ¡ley abolicionista, YA!’, más de un centenar de organizaciones feministas han convocado una manifestación para reclamar la abolición de la prostitución este 28 de mayo, en Madrid, y Carol L. será una de las muchas personas que marcharán.

Esta mujer llena de fuerza y valentía, miembro del Font abolicionista y del Foro Valenciano para la abolición de la prostitución, ha explicado en una entrevista con Efe que fue «captada» a los 17 años y estuvo cuatro «entrando y saliendo» de la prostitución

Ha confesado que procede de una familia desestructurada, que fue víctima de abusos sexuales y fue un niña tutelada. «Me encontré muy en desamparo», ha aseverado, para matizar que un «momento importante en el que poner el foco es el momento de la captación», donde la «vulnerabilidad socioeconómica es un factor clave».

Ley abolicionista

Ha considerado que una ley de trata «no es suficiente», porque la trata es una herramienta del sistema prostitucional, y esto último es lo que, a su juicio, hay que «erradicar».

Hasta que no se apruebe una ley para abolir la prostitución «o algo que se asemeje», ha asegurado que se va a ir «parcheando» porque no se podrán «dar soluciones sólidas a las mujeres en situación de prostitución o a la supervivientes de la prostitución».

Ha alabado decisiones como la del Ayuntamiento valenciano de Albal que, de forma pionera a nivel nacional, ha fijado en 800 euros las sanciones para los «puteros» y exime de multas a las mujeres prostituidas. Considera que este municipio es «un gran ejemplo, con gente muy comprometida».

Falta de profesionales cualificados

Ha afirmado que pudo salir del mundo de la prostitución porque no tuvo «más remedio» que manejarse «en los márgenes de la legalidad», pero asegura que el «recurso habitacional y el económico» siguen siendo los grandes problemas para las mujeres que quieren dejar de ser prostituidas.

A su juicio, se trata de un proceso «largo y delicado» que precisa de profesionales que estén cualificados para este tipo de traumas y «lamentablemente» no tienen acceso a ese tipo de profesionales especializados, porque la «gran mayoría» no tiene formación específica al respecto.

«Las secuelas físicas tienen una reparación, no menos dolorosa pero sí más sencilla, pero la reparación emocional es terrible», ha afirmado Carol, quien considera que es necesario «poner el foco en las mujeres supervivientes para darles la calidad de víctimas de explotación sexual que se merecen».

Ha destacado la necesidad de incidir en las medidas que se ofrecen a las mujeres, algo que cree «vital» para desarrollar unas políticas y proyectos realmente efectivos, y ha opinado que hay un «atraso» en visibilizar y sensibilizar a la juventud y a la sociedad.

«La sociedad también es arte y parte de esta problemática, es algo que hemos normalizado y ahora toca darle el lugar que merece si queremos una sociedad más ética y más igualitaria, una sociedad progresista y feminista con la que tanto se llenan la boca desde los partido políticos», ha subrayado.

Puteros y proxenetas

También ha considerado «importantísimo» poner el foco en los ‘puteros’ para «cambiar el estigma y ponerlo donde corresponde, que es el varón prostituyente», y en los proxenetas, «una figura bastante nublada».

A su juicio, «que digan que hay que mantener a los proxenetas y los puteros intocables porque son los que sostienen y nos ayudan a las mujeres a no estar más precarizadas no solo me parece una aberración, sino que además no es cercano ni a los derechos humanos de las mujeres».

Carol ha afirmado ser partidaria de la «expropiación directamente» tanto de locales donde se practique la explotación sexual como de los bienes personales de los proxenetas.

«Creo que somos todos muy conscientes de la cantidad de dinero que mueve el sistema prostitucional, son cifras considerables, no dichas por mí sino por expertos de la policía o cuerpos que persiguen este tipo de crimen», ha afirmado.

Según Carol, es mucho dinero que podría servir para llevar a cabo proyectos para «restaurar a las mujeres e invertir en su bienestar y su recuperación».

«Creo que no hay que escarbar mucho ni plegar grandes leyes para conseguir una abolición de la prostitución viable y unos recursos para las mujeres víctimas de la trata», ha sentenciado.

«El discurso regulacionista es captación velada«

Para la activista «el discurso regulacionista es captación velada» ya que «cuando le estás diciendo a una mujer que la prostitución es un recurso para salir de la pobreza la estás engañando, cuando le dices que la prostitución empodera la estás engañando y cuando le dices que es un entorno donde no va a suceder nada que ella no quiera, la estás engañando».

Estos discursos, ha añadido, «se repiten como un mantra en los prostíbulos y casas de citas» y es además «un recurso que utilizan los sistemas de captación«.

«Si no vienes robada, secuestrada, a punta de pistola, con tu familia amenazada es lo que te están diciendo: vas a ganar mucho dinero, vas a salir de la pobreza, vas a salir tú adelante es un trabajo como otro cualquiera», ha aseverado, para recalcar seguidamente que se trata de un discurso de «captación velada».

«Es triste ver como para otras cosas en las que existe mayor discrepancia hay un fuerte posicionamiento y voluntad de superación del problema, y sin embargo con algo que toca tan profundamente los derechos humanos y es tan lesivo para las mujeres lo que existe es controversia y dificultades» para resolver el problema, ha agregado.

Y ha concluido: «Hay una cantidad de informes de expertos de diferentes organismos importantes que ponen sobre la mesa el daño que provoca la prostitución y desoír esas voces de una manera tan deliberada es muy doloroso».