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Representantes de las organizaciones que confirman la "Coalición violeta" en contra de la violencia política de género en Ecuador. Coalición Nacional de Mujeres/EFE

«Violeta sí, violencia no», una campaña contra la violencia política de género en Ecuador

Cristina Bazán | Guayaquil - 13 enero, 2023

Quince organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la defensa de los derechos humanos en Ecuador se han unido para lanzar «Violeta sí, violencia no», una campaña contra la violencia política de género que busca «que las organizaciones políticas tomen acciones concretas para mejorar la inclusión, liderazgo y la participación política de las mujeres».

La iniciativa, a la que, según sus voceras, ya se han unido algunos movimientos políticos, nace a propósito de la campaña por las elecciones seccionales que se realizarán el próximo 5 de febrero, y en la que los y las ecuatorianas irán a las urnas a elegir sus representantes para las alcaldías y gobiernos provinciales.

El objetivo, ha explicado Rocío Rosero de la Coalición Nacional de Mujeres, es que los partidos y movimientos políticos firmen un compromiso que incluye la implementación de un protocolo de actuación frente a la violencia política de género y también que apliquen medidas que permitan desarrollar el uso responsable de las redes sociales y que no haya ataques en las campañas políticas. Además también se buscará incidir en la gobernabilidad de las organizaciones políticas para que haya más mujeres dirigentes.

«Y medidas a largo plazo como abstenerse de poner candidatos que están cuestionados y que tienen causas en la Justicia por violencia de género o pensiones alimenticias», ha señalado.

Según los datos recopilados por el Observatorio de violencia política en Ecuador citados por Rosero, entre 2020 y 2022 hubo más de 9.000 tuits de hostigamiento hacia 30 políticas y mujeres destacadas del país. «Y eso solo hablando de esta red social».

Campaña contra la violencia política de género en Ecuador

Para la «Coalición violeta» (como se hacen llamar las 15 organizaciones), la participación política de las mujeres «es una condición fundamental para mantener y fortalecer la democracia». «Sin embargo en una sociedad patriarcal como la nuestra, en donde hay claros esquemas de exclusión a las mujeres, no es suficiente que una mujer tenga intención o voluntad de participar, hay que generar las condiciones para que esa participación se dé en el marco del respeto y en condiciones de igualdad», ha dicho Nivea Vélez, de la Red de mujeres de Loja.

«Cuando una mujer decide participar en política, mientras más alto es el cargo al que aspira o desempeña y mientras más posibilidades tiene de éxito, más violencia política tiene que enfrentar», ha relatado Vélez. 

Esta violencia, ha precisado, provoca que las mujeres vean «disminuida su autoestima». «Las mujeres enfrentan momentos de estrés, de inestabilidad emocional, de temor, de angustia y eso disminuye evidentemente su capacidad de trabajo en la campaña o en el ejercicio de la función».

«Los testimonios nos dan cuenta de cómo la violencia política nos excluye de la participación política. Una mujer que sufre violencia abandona su carrera política y eso evidentemente vulnera nuestros derechos, el derecho a participar, el derecho a la igualdad de condiciones, y afecta significativamente porque tenemos menos representación de mujeres y menos posibilidad de que se aprueben y generen políticas inclusivas», ha agregado.

Mónica Banegas, de la Fundación Haciendo Ecuador, ha dado algunas cifras que ejemplifican el problema. «En las elecciones anteriores, de 23 prefecturas solo 4 fueron alcanzadas por mujeres. De 221 municipios, apenas 16 fueron electas como alcaldesas. Ni siquiera hemos podido llegar a un 15 %».

«De 186 candidaturas para la prefectura apenas 46 son mujeres, 140 son hombres. Eso representa un 25 %. Para las alcaldías: 1.539 candidaturas, mujeres 470 y hombres 1.069. Apenas un 30,5 % de mujeres están en esta lid electoral buscando ser alcaldesas. Y ni hablar de las candidaturas a concejalas y a gobiernos parroquiales, son mucho menos», ha precisado.

Ha señalado además que la falta de mujeres en la política no es un tema de género, sino «un déficit de la democracia». «¿Cómo podemos hablar de democracia y de gobernabilidad cuando las mujeres estamos subrepresentadas?».

Los partidos, «perpetradores de la violencia de género»

Daniela Chacón, presidenta de la fundación Tandem, ha dicho que «hay estudios que muestran que son los partidos y movimientos políticos los principales perpetradores de la violencia política contra las mujeres, tanto hacia a las militantes e integrantes de sus propios movimientos como hacia las mujeres de otras organizaciones políticas».

«Son los partidos políticos una de las principales barreras que tenemos las mujeres para ejercer nuestros derechos en condiciones de igualdad y libres de violencia», ha agregado.

Chacón ha asegurado que los cambios que se han dado durante estos años, como los legislativos, y la lucha por la igualdad y contra la violencia de género «solo van a seguir avanzando», por lo que llama a las organizaciones políticas ecuatorianas a no «quedarse en el pasado» al pensar «que está bien tener directivas donde solo hay hombres o donde la mayoría son hombres, o poner a candidatas solo porque la ley lo exige y no porque hay un verdadero compromiso con la participación igualitaria dentro de las organizaciones».

Ha dicho también que en América Latina ya hay varios países cuyos partidos políticos tienen mecanismos de denuncia de violencia de género, pero que en Ecuador no hay ninguno. Por lo que parte del trabajo de la coalición será proveer un protocolo marco para que lo puedan implementar y se pueda monitorear. «Esto es urgente», ha mencionado.