Astrid Álvarez, la mujer que revalorizó Grupo Energía Bogotá a través de la «conciencia social»

Laura de Grado | Madrid - 2 octubre, 2019

Al frente de uno de los mayores conglomerados energéticos del país, Astrid Álvarez ha conseguido aumentar la presencia de las mujeres y rentabilizar Grupo Energía Bogotá a través de la conciencia social.

Cuando ella llegó a la compañía «había menos del 20% de mujeres en cargos directivos y en cargos de mediana gerencia», ahora, cuatro años después, ha conseguido aumentar la cifra «hasta más de 44%», según ha explicado la empresaria colombiana a Efeminista durante su visita a Madrid para asistir al III Congreso Iberoamericano CEAPI.

Para esta ingeniera educada entre hombres «el talento no tiene género» y por eso, ve fundamental llevar «la feminidad» a la empresa, y eso pasa, por ejemplo, -relata Álvarez- por tener baños adaptados a las necesidades de las mujeres en las estaciones de trabajo.

Con el gobierno corporativo, la sostenibilidad y la igualdad como ejes de acción, Álvarez apuesta ahora por «llegar a las comunidades de manera diferente» y establecer alianzas duraderas en terreno.

Pregunta.- ¿Cómo es ser mujer líder de una energética como Grupo Energía Bogotá (GEB)?

Respuesta.- Es desafiante porque es un mundo muy masculino, es una compañía de hace 123 años de muchos ingenieros. Yo soy ingeniera y hace más de 30 años, cuando yo me gradué, no habían ingenieras. Pero sé cómo moverme en el mundo de los hombres. Es un mundo muy masculino, pero también es un mundo lleno de buena energía, ahora, porque tenemos muchas más mujeres en campos ocupados anteriormente por los hombres.

Del 20% al 44% de mujeres en cuatro años

P.- Según datos del departamento Nacional de Estadística, Colombia es uno de los países de la región donde hay más participación de las mujeres en cargos de alto nivel. ¿Se cumple esto en su compañía?

R.- Mi grupo empresarial son varias empresas en Guatemala, en Colombia, en Perú y, obviamente, cada país tiene su desafío. En Guatemala, por ejemplo, es un desafío mayor, pero en Colombia si que es muchísimo más fácil para nosotros motivar a más mujeres ingenieras y técnicas a ocupar cargos operacionales.

Cuando yo llegué, hace cuatro años, había menos del 20% -de mujeres- en cargos directivos y en cargos de mediana gerencia, ahora hay más de 44%. Yo creo que el talento no tiene género, aunque hay que hacer un gran balance y hacer que las mujeres que están en los cargos operacionales los ocupen más y que haya muchas mujeres en los cargos operativos.

Mirar a las necesidades de las mujeres

P.- Habla de una gran evolución de la presencia de mujeres, ¿cómo se ha conseguido pasar del 20% al 44%? ¿Qué ha hecho la empresa por promover la igualdad?

R.- Creo que debe haber más oportunidad del lado operativo, ¿por qué no hay más mujeres? A veces es un pequeño detalle. Por ejemplo, la mujer quiere trabajar en el lado operativo pero no encuentra un baño porque todos los baños son de hombres, los vestidores son de hombres y los diseños son para los hombres. Hemos empezado a cambiar en nuestras estaciones para tener unos baños más adecuados, con más espacio para las mujeres y unos vestidores para ellas.

Además, las mujeres, en general, no están estudiando ingeniería eléctrica, pero en la compañía no se requiere sólo estudiar ingeniería eléctrica. Hemos definido una transversalidad en la ingeniería y en los técnicos. En la descripción del cargo no tenemos que especializarlo tanto, si no volverlos más generalistas para darle más oportunidad a las mujeres que entren en los lados operativos.

Y en cuanto a las regiones, estamos más regionalizados en los municipios en Colombia, ya no estamos tan centralizados. En estas regiones hay mucha mano de obra de mujeres, mucha mano de obra que podemos ocupar.

Astrid Álvarez

Astrid Álvarez, presidenta de Grupo Energía Bogotá. EFE/Angel Díaz

P.- Durante el Women Economic Forum (WEF) varias expertas afirmaron que cuando en las empresas que cotizan en bolsa en Latinoamérica hay una o más mujeres en las directivas, los ingresos de capital son 44 % más altos que cuando solo hay hombres. ¿Cómo cree que se traduce esta presencia en beneficios para la empresa?

R.- Hay muchos aspectos, pero te diría que es por la gran pasión que le ponemos a los temas. Por ejemplo, en mi compañía la acción se ha rentabilizado más del 20% en estos pasados tres años y medio. Además, tenemos más del 44% de mujeres, tenemos una rentabilidad de más de dos dígitos en todos nuestros negocios y una gran capacidad de tener un mejor valor cultural en uno de los temas con el que nos queremos diferenciar: en conciencia social.

«La conciencia social ha ayudado a rentabilizar esta compañía»

P.- En el caso de su compañía el segundo trimestre de 2019 ha tenido un aumento de 26,4% en los ingresos frente al mismo periodo del año anterior, ¿cómo se ha conseguido?

R.- Por una parte, por el comportamiento del gobierno corporativo que los inversores aprecian mucho y por eso también nuestra acción sigue subiendo y valorándose más. Y dos, es un tema de gestión, hemos trabajado en reorganizar la casa estos tres últimos años. Y esto fíjate tiene algo de femenino porque las mujeres somos las que reorganizamos las casas.

Yo creo que la conciencia social ha ayudado a rentabilizar esta compañía porque hemos podido ver cómo podemos agilizar procesos y proyectos. Esa reorganización de procesos nos ha enfocado a ser más rentables.

P.- ¿Cómo ve el auge de los movimientos por la igualdad en Latinoamérica y cómo cree que está impactando en las empresas?

R.- Creo que los movimientos de igualdad debemos ser cuidadosos comunicacionalmente. ¿Qué estamos esperando de ser mujer? ¿Gritar al igual que el hombre? No, respetar ese rol y ponerle esa feminidad a los cargos. Nosotras las mujeres tenemos cosas interesantes: somos más apasionadas, nos gusta estar encima de los detalles. El tema de igualdad es llevar la feminidad a unos cargos que antes no eran ocupados por mujeres.

La sostenibilidad en GEB es «llegar a las comunidades de manera diferente»

P.- ¿Cuales son los principales desafíos de Grupo Energía Bogotá en la actualidad? 

R.- Tenemos un gran reto en el factor ESG (Medioambiental, Social y Gobierno Corporativo). En ese gran reto hay dos grandes pilares para el crecimiento: uno es el gobierno corporativo que es el cómo gobernar: con buen comportamiento, muy riguroso procedimiento, y yo creo que ahí las mujeres tenemos esa feminidad como las mamás de hacer cumplir las reglas a rajatabla.

Y al otro lado la sostenibilidad, porque al final nosotros ¿cómo queremos ser diferentes? Porque hacer torres, poner cables, poner tubos o poner compresoras, eso es una ingeniería tecnología que es casi dada. Pero la forma cómo llegamos a las comunidades eso no está, esa es la diferencia. La apuesta es llegar a las comunidades de manera diferente: llevarles progreso, incrementar económicamente las zonas donde estamos y hacer que esas alianzas con las comunidades sean para siempre.

 

Astrid Álvarez

Astrid Álvarez, presidenta de Grupo Energía Bogotá. EFE/Angel Díaz

Energía para la Paz

P.- ¿Qué proyectos concretos están llevando a cabo para cumplir con los criterios ESG?

P.- Hay uno que realmente me apasiona desde el corazón, se llama Energía para la Paz. Es un proyecto de transmisión eléctrica de 500 kilómetros donde hemos desminado los territorios porque estaban minados donde hace 54 años nació las FARC. En esa zona el Estado no había entrado, entonces desminamos los caminos. Que parece como como absurdo, pero sí, los caminos a las escuelas y los colegios estaban totalmente minados.

Y allí lo que podemos hacer son proyectos de bordados, de volver a recobrar esa magia ancestral, esa artesanía astral y hacer emprendimientos con las mujeres, con las indígenas. Hacer emprendimientos agroindustriales con todos los chicos y las chicas que tienen muchos de sus miembros inferiores o superiores afectados por las minas. Para mí es un proyecto del corazón porque a lo largo de 500 kilómetros tenemos mucha gente recuperándose para la paz.